|
Como vivimos en EEUU, podemos informarnos con frecuencia de los rumores sobe “la amenaza de China” divulgados por los medios locales, tales como las amenazantes exportaciones de los productos textiles y petrolíferos de China. Qiero saber cuál es lo que temen los políticos estadounidenses por “la amenza de China”. Al parecer, mis experiencias en mi reciente visita a China me han hecho comprender el verdadero temor de los estadounidenses.
Esto lo dice Hao Yue, ciudadano estadounidense de origen chino, en su artículo publicado en el periodico estadounidense Qiao Bao. El siguiente es el texto íntegro del articulo:
Cuando permanecía en Guangzhou, quería comprar un aparato DVD. Recorrí algunas tiendas de electrodomésticos. Decubrí uno con múltiples funciones tales como la recepción directa de los programas televisivos, la conexión con los ordenadores, la descarga de MP3 e incluso la conexión con el sistema GPS, y a un precio competitivo de solo 2.000 yuanes Renminbi (unos 300 dólares USA). Creía que no habría problemas para la adquisición de un tal aparato electrodoméstico a semejante precio en EEUU. Decidí hacer la compra en EEUU tras mi regreso al país.
Sin embargo, recorrí las tiendas de electrodomésticos en la ciudad estadounidense donde vivo y fue en vano ya que no encontré ningún tipo de DVD con múltiples funciones tal como el que ví en China. Pensé que los electrodómesiticos a precios competitivos de fabricación china serían capaces de inundar los mercados de EEUU. En los últimos años, los electrodomésticos chinos representan una proporción cada vez mayor en las importaciones a EEUU, sobre todo, refrigeradores, aparatos de aire acondicionado, televisores, cámaras digitales y ordenadores, su calidad ha mejorado y el precio está en descenso continuo. Ante esta situación, algunos políticos estadounidenses han armado un alboroto sobre la necesidad de establecer restricciones a la importación de productos chinos. Tras premeditar la situación me di cuenta de que lo que realmente teme EEUU es el impetuoso desarrollo tecnológico de China en vez de sus productos.
En China, famosa por ser “la fábrica del mundo”, la producción se ha desarrollado cuntitativa y cualitativamente. Las empresas chinas tienen sus propias marcas. Por ejemplo, los cubiertos de fabricación china ya pueden equipararse con las marcas famosas de otros países, y su precio es muy competitivo.
En Beijing, Guangzhou y otras grandes ciudades de China, los habitantes ya están en condiciones de gozar del servicio a domicio en la compras, e incluso pueden hacer pedido de una docena de huevos o agua potable de botella con el pago contado a la entrega del pedido, sin comisiones ni otro pago extra. Se puede pedir comidas por teléfono y el servicio a domicilio tampoco cobra pago extra.
Este tipo de servicio, muy corriente en China, sería un lujo en EEUU. Del servicio a domicilio se cobra un pago extra por el transporte además de la comisión. El cliente se ve obligado a pagar el 150 % o 200 % del precio real de la mercancía por esta índole de servicio, para no hablar ya de que muchos supermercados y tienda no prestan el servicio a domicilio.
Las experiencias en la reciente visita a China me demuestran que la calidad de servicio ha mejorado mucho en los restaurantes del país y la mayoría de los dependientes conoce muy bien la calidad y funciones de sus mercancías. Se puede hacer reservas de viajes turísticos mediante el internet y disfrutar del servicio a domicilio para la entrega de billetes, o conseguirlos en sucursalaes más cercanas a las casas de los clientes. Hay guías para prestar servicios a turistas en los destinos turísticos. Los viajeros están bien atendidos en los restaurantes y otros establecimientos comerciales.
En EEUU, el servicio por la red es práctico y cómodo, pero es caro el servicio persona por persona, que permite a los clientes se sienten comodo y afectuoso como si estuvieran en su propia casa, es caro y es díficil el goce del servicio de un guía en el mismo lugar de valor turístico. Les queda a los turistas solo el recorrido por la consulta del mapa de líneas turísticas.
En los lugares de interés turístico, el comer en los restaurantes es muy caro, y en la temporada de turismo. Hay que esperar mucho tiempo para el turno en los famosos restaurantes como el del parque Disney en Los Ageles de EEUU por ser muy concurridos, a veces hay que espera media e incluso toda una hora.
Para comentar con franqueza, los trabajadores en el sector de servicio estadounidense tienen alto nivel de cualidad pero con una remuneración bastante alta. El altísimo nivel de salario ha impedido a muchas grandes compañías a contratar a más personas calificadas para prestar el servicio de persona a persona. Mucho trabajo de servicio debe ser cumplido mediante el internet. Sin embargo, el servicio de persona a persona es irremplazable para la clientela, ya que el simple intercambio de saludos personales hacerle disfrutar de atención humana.
Las estadísticas han demostrado que el 70 % de los turistas estadounidense prefiere el viaje en su propio país y el 80 % de las notas en los medios estadounidenses cubre los sucesos del país, y en la actualidad, los estadounidenses creen en su mayoría que “nuestro sistema no es perfecto pero es el mejor del mundo”. No están conscientes de los cambios del mundo o los conocen muy poco. ¿Qué piensan los estadounidense conocedores de los reciente progresos de China? Quizá, por lo menos una parte de ellos siente algo de temor, creo. (Pueblo en Línea)
09/06/2009
|