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Cuando la Cumbre del G8 no ha bajado su telón, el presidente ruso Dmitry Medvedev manifestó que si EEUU no puede llegar a un acuerdo con Rusia sobre el sistema de defensa antimisil, es posible que Rusia desplegará misiles en la zona colindante con Polonía.
En su mensaje de Estado publicado en noviembre del año pasado, el presidente Medvedev declaró que para contrarrestar el despliegue del sistema antimisil por parte de EEUU en Europa Oriental, Rusia desplegará un sistema de cohete táctico Iskander en Kaliningrad, colindante con Polonia. Es de conocimiento general que antes y después de ascender al poder, el presidente norteamericano Obama ha reiterado su disposción a tratar como es debido las relaciones con Rusia, y a considerar con seriedad el plan de despliegue del sistema antimsil en Europa Oriental. En febrero del presente año, en su entrevista con el vicepremier ruso Serguei Ivanov, el vicepresidente norteamericano Biden manifestó que EEUU revaluará el plan de despliegue del sistema antimisil. Más tarde, en su visita a Rusia, William Burns, subsecretario de Estado de EEUU afirmó que en esta área EEUU estaba considerando desarrollar una nueva forma de cooperación con Rusia. Todo esto hace ver más o menos a Rusia que en este problema EEUU ha variado su posición en comparación con la que sostuvo el Gobierno de Bush.
Hace poco, en vísperas de la visita del presidente norteamericano Obama a Moscú, el presidente ruso Medvedev destacó que la posibilidad de llegar a un nuevo acuerdo entre EEUU y Rusia sobre el control de armas estratégicas depende de si EEUU abanonde o no su plan de despliegue del sistema antimisil en Europa Oriental.
Cuando Medvedev reiteró su disposición a desplegar cohetes en Kaliningrad, la primera impresión que dio es que Rusia no está satisfecha con los resultados del encuentro de los jefes ruso y norteamericano en Moscú. En realidad, a comienzos de julio, la opinión internacional sostenía que EEUU ha obtenido bastantes beneficios en tanto que Rusia no ha logrado ningún beneficio real concedido por EEUU. En particular, en el problema del sistema antimisil, las diferencias entre los dos países siguen en pie, tal como lo afirmó la declaración. Especifica que “es necesario realizar una evaluación conjunta sobre el desafío y la amenaza de misiles. Ahora no es de extrañar que Rusia reitere su posición firme en el problema antimisil.
Medvedev ejerce presión en el problema antimisil con el objetivo de abrir una brecha en la política norteamericana para con Rusia. Desde el comienzo Rusia se había anotado que Obama no tiene gran interés en el despliegue del sistema antimisil en Europa Oriental. A principios de ocupar la Casa Blanca por Obama, el portavoz de la Presidencia Polaca indicó que en una conversación telefónica con el presidente polaco, el presidente norteamericano se comprometió continuar el despliegue del sistema antimisil en Polonia. Esta afirmación fue refutada inmediatamente por el asesor de Seguridad de Obama. Más tarde, Obama manifestó que el despliegue del sistema antimisil en Europa Oriental depende de la tecnología, de recursos económico, etc. Pero después de los contactos iniciales entre los dirigentes de todos dos países, EEUU cambió la postura que mantiene hasta ahora y no cede en lo más mínimo en el problema antimisil. Al parecer el problema antimisil ha pasado a ser una moneda de cambio en las negociaciones entre los dos países.
Después del encuentro de Moscú, los dos jefes de Estado de EEUU y Rusia emitieron una declaración conjunta. Afirman que las relaciones entre los dos países han tenido un comienzo completamente nuevo. Pero no es fácil reiniciar las relaciones entre EEUU y Rusia. Es poco probabe que EEUU cambie de orientación y deje de ocupar el espacio estratégico de Rusia. Además, Rusia se opone desde hace tiempo a la independencia de Kosovo apoyada por EEUU. Y EEUU, por su parte, no acepta la independencia de Osetia del Sur y Abjasia reconocida por Rusia. Es enconada la lucha entre los dos países entorno a energía, sistema antimisil, la construcción del gaseducto y oleoducto que pasan de Asia Central y Caspio a Europa. En cuanto al problema de ingreso de Ucarania y Geogia a la OTAN, las posiciones entre ellos son aún más antagónicas. Teniendo en cuenta todas estas contradicciones, no es difícil pensar que el despliegue de sistema antimisil en Europa Oriental es una pugna prolongada y no puede ser solucionado de la nocha a la mañana. ( Pueblo en línea) 14/07/2009
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