Protestan a medios occidentales por inventar noticias ficticias |
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El 10 de julio, el primer viernes tras el incidente violento ocurrido el 5 de julio en Urumqi de Xinjiang, muchos musulmanes locales fueron como de costumbre a las mezqauitas para el oficio religioso. Un grupo de periodistas occidentales también fue andando allí a la caza de “novedades”.
En horas de la tarde del día, cuando apenas concluyeron las actividades religiosas en las mezquitas en las calles Qiyangxing y Jiefang de Urumqi, un grupos de corresponsales pertenecientes a Netherlands Press Asociation de Holanda, la Televisión Catalunya España y TV Tokyo de Japón, se precipitó a su encuentro. Acto seguido, los periodistas occidentales no hicieron más que “acribillar” a sus interlocutores con preguntas abiertamente instigadoras para provocar su descontento y rincor en contra del gobierno chino y de la realidad del país. E incluso instaron a los musulmanes allí presentes a posar como manifestantes coreando slogans antigubernamentales para que fueran filmados y grabados, y de esta manera, lograrían inventar noticias falsas que serviría a su progaganda antichina.
Las actividades de esos periodistas occidentales fueron severamente rechazadas por los musulmanes. Sin embargo, sin resignarse ante la protesta de las masas populares locales, los periodistas persistían en sus actividades contrarias a la ética profesional periodistica y provocaron intencionadamente controversias para atraer a más personas. En este momento, un grupo de activistas violentos aprovecharon la situación caótica y atacaron a los policías allí presentes. Como resultado, un agente de seguridad pública fue herido. Y naturalmente, las masas populares les rechazaron a los periodistas occidentales acusándoles de ayudar a provocar nuevo disturbio violento.
Merece señalar que estos periodistas no filmaron ni grabaron las escenas del ataque terrorista contra la policía china en el sitio del suceso, lo que ha servido para hacer añicos su fisonimía hipocrita de “objetividad”, “imparcialidad” y “justicia”.
Muchos habitantes de Urumqi están disgustados e indignados por la invención de noticias ficticias por parte de medios occidentales que desatienden e incluso tergiversan la verdad para difamar al gobierno chino.
Según revelaron trabajadores chinos en la oficina de prensa de Urumqi, han atendido a muchas llamadas telefónicas de habitantes locales para denunciar la parcialidad de los medios occidentales en sus informaciones sobre el incidente de Xinjiang, que incluso tergiversan la verdad del los hechos. Los denunciantes pidieron a transmitir su descontento y críticas a dichos medios. Algunos habitantes locales han colocado en las paredes de la oficina de prensa. sus cartas de protesta para poner al descubierto las actividades erroneas de los medios occidentales.
Una carta bajo el título de “Nuestra protesta” y con la firma de 30 personas, revela que las informaciones de los medios occidentales están llenas de prejuicio e incluso odio contra China y expresa su más enértica indignación y protesta. También la misiva también pone en duda la “imparcialidad y libertad periodistica” de los medios occidentales que desatieden la importancia de la vida de las víctimas mortales inocentes en el disturbio violento y la atrocidad de los activistas de la violencia.
En su carta publicada en la oficina de prensa de Urumqi, una habitante local llamada Ina pide a los medios occidentales a atenerse a los hechos y adherirse a la ética profesional periodística para que el mundo se entere la verdad del suceso. En su misiva Ina también expresa su indignación por la acción vil de la cabicilla de los separatistas Rebiya Kedeer de difamar la verdad del disturbio de Xinjaing. (Pueblo en Línea) 14/07/2009
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