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Desde el inicio de la reforma y la apertura, China ha experimentado profundos cambios en lo económico y en las estructuras sociales. Se ha hecho grandes reajustes en las configuraciones de intereses, y se ha producido importantes variaciones en los conceptos de sus ciudadanos. En este contexto, es aún más necesario apreciar como es debido la nueva situación, avanzar con el tiempo, coordinar los esfuerzos de los diversos sectores, armonizar sus relaciones, buscar terrenos comunes dejando de lado las divergencias, diluir contradicciones, y poner en juego en lo posible las iniciativas de todos los sectores. El presidente Hu Jiantao señaló que en los terrenos político y social debemos tratar debidamente las cinco relaciones que atañen a la labor del Partido y el Gobierno en general. Éstas son las relaciones entre el Partido y el Gobierno, entre las diversas étnias nacionales, entre nosotros y las diversas religiones, entre los diversos estratos sociales, y entre nosotros y los compatriotas chinos residentes en ultramar. Promover el desarrollo armonioso de estas cinco importantes relaciones juega un papel insustituible para fortalecer la unidad y cohesionar las fuerzas. Las relaciones entre nosotros y las religiones están incluidas en la lista por su gran importancia.
Precisamente por esta consideración y práctica, la Decisión sobre Algunos Problemas Importantes para Construir una Sociedad Harmoniosa Socialista, adoptada por la VI Sesión Plenaria del XVI Comité Central del Partido Comunista de China, señala en términos explícitos que “es necesario desplegar el papel activo de las religiones en la construcción de una sociedad armoniosa socialista”. El Informe presentado en el XVII Congreso Nacional del Partido Comunista de China dio un paso más adelane destacando que “es necesario desplegar el papel activo de los creyentes y las masas religiosas en el desarrollo económico y social del país.” La libertad religiosa de los ciudadanos chinos está plenamente asegurada. Las actividades religiosas se desarrollan en forma ordenada, reglamentada , estable y sana. Los sectores religiosos consideran en general que las religiones de China viven actualmente en su época dorada, en que la política del Gobierno en este terreno se cumple en forma más satisfactoria. Actualmente hay en China más de 100 millones de creyentes, unos 360..000 cleros, 130.000 centros de actividades religiosas, cerca de 5500 organizaciones religiosas, y 110 institutos confesionales. Las diversas religiones publican sus revistas, y han editado una gran cantidad de clásicos religiosos. Por ejemplo, desde 1980 hasta ahora, la Iglesia Protestante de China ha impreso en cifra acumulada 70 millones de ejemplares de la Biblia en 22 ediciones, pasando a ser la iglesia que publica la mayor cantidad de la Biblia en el mundo. (Pueblo en línea)
04/11/2009
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