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El presidente estadounidense Barack Obama partirá el día 12 para visitar a Asia y asistir a la reunión de la Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés). Los diversos círculos sociales cifran una esperanza relativamente alta en esta visita. James Leape, director general del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), al ser entrevistado el día 10 por la prensa, exhortó a Obama a aprovechar esta oportunidad para desarrollar activamente la cooperación con China y otros países asiáticos e impulsar firmemente las negociaciones sobre el clima hacia Esta gira de Obama por Asia conlleva muchas tareas difíciles; el problema del cambio climático es considerado como uno de los puntos focales. Un medio de comunicación chino predice con osadía que el cambio climático será el “tema No. Uno” en el encuentro entre los adelante.
Esta gira de Obama por Asia conlleva muchas tareas difíciles; el problema del cambio climático es considerado como uno de los puntos focales. Un medio de comunicación chino predice con osadía que el cambio climático será el “tema No. Uno” en el encuentro entre los Esta gira de Obama por Asia conlleva muchas tareas difíciles; el problema del cambio climático es considerado como uno de los puntos focales. Un medio de comunicación chino predice con osadía que el cambio climático será el “tema No. Uno” en el encuentro entre los dirigentes de China y EEUU.
La cooperación de Estados Unidos con China y otros países significará “beneficio mutuo” y, de lo contrario, “pérdida mutua”, lo que constituye un consenso ya en el escenario político. Zhang Lijun, experto del Instituto de Problemas Internacionales de China, señaló que China y Estados Unidos deben despolitizar y desideologilizar este problema para convertirlo en una nueva plataforma para aumentar la confianza mutua estratégica entre los dos países.
Es innegable que Obama desea realmente un avance crucial en el problema del cambio climático. Últimamente, Estados Unidos también ha emitido ciertas señales positivas.
John Kerry, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado Estadounidense, al reunirse el día 10 con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, manifestó que el Congreso Estadounidense se esforzará por instalar antes de la Cumbre de Copenhague el “marco” legislativo relacionado con el cambio climático.
Obama expresó el día 10 incluso su deseo de ir personalmente a Copenhague para impulsar las negociaciones sobre el cambio climático. Con respecto a esto, Ban Ki-moon expresó su elogio. Pero, precisamente como dijo Obama, es muy difícil cambiar el rumbo de la política estadounidense, razón por la cual es difícil de afirmar cuánto papel impulsor podrá llevar EEUU a las negociaciones sobre el cambio climático.
La política climática de Obama está limitada ante todo por el ambiente político interno en Estados Unidos. Ha habido en el Congreso de EEUU un enconado debate sobre el “Proyecto de Ley Estadounidense sobre Energía Limpia y Seguridad” (también se denomina como Proyecto de Ley sobre Clima), de modo que será bastante difícil su aprobación en el Senado.
La actual política climática estadounidense para el exterior enfrenta numerosas dudas y oposiciones, lo que quizás envíe un grave desafío a la Cumbre de Copenhague y constituya un serio obstáculo para las negociaciones pertinentes entre China y Estados Unidos. Jonathan Pershing, delegado jefe de EEUU en las negociaciones de Barcelona sobre el clima, sigue hablando profusamente sobre la responsabilidad de los países en vías de desarrollo por la reducción de las emisiones y persistiendo en establecer metas obligatorias de emisión para China y otros países en vías de desarrollo.
Por otro lado, los países en vías de desarrollo piden que los países desarrollados reduzcan en 2020 sus emisiones en por lo menos 40% sobre el nivel de 1990; en cambio, en la versión del Proyecto de Ley sobre Clima de la Cámara de Representantes, EEUU sólo está dispuesto a reducir sus emisiones en un 4%, lo que provoque profundas preocupaciones de la gente por la sinceridad estadounidense en las negociaciones.
Las contradicciones del gobierno estadounidense en el problema del cambio climático son profundas. El que el “Protocolo de Kyoto” llegara finalmente a ser un papel inservible en Estados Unidos fue para Obama la “lección” más vívida; pero si no hace compromisos concretos, perderá crédito ante la comunidad internacional. Tal vez sea difícil para EEUU encontrar una medida correspondiente.
Se puede prever que esta gira de Obama por Asia no debe de desempeñar un papel impulsor considerable para las negociaciones sobre el cambio climático, de modo que la gente no debe cifrarle mucha esperanza. (Pueblo en Línea) 12/11/2009
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