 | | El presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad tocó la sensibilidad de EEUU |
El presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad, a la cabeza de una delegación compuesta por 300 personajes, llegó el 23 a Brasilia de Brasil, conviertiéndose en el primer mandatario iraní que hace visita a Brasil en los últimos 50 años. Además de entrevistarse con los dirigentes del Parlamento brasileño y pronunciar un discurso en el Instituto de Alta Pedagogía de Brasil, sostendrá conversaciones de trabajo con el presidente Lula para abordar problemas de interés común e intercambiar opiniones sobre el desarrollo de sus respectivas regiones. Abordarán también problemas de relaciones económicas y comerciales y las inversiones mutuas entre los dos países. Tratarán los problemas de cooperación en los terrenos de biotécnica, nueva tecnología, agricultura, energía y cultura, y firmarán 23 acuerdos de cooperación bilateral.
En su gira de cinco días por América Latina, el presidente iraní planea visitar también a Bolivia y Venezuela. Sin embargo, su visita a Brasil, en particular, ha tocado la sensibilidad de EEUU. Una semana antes de la visita, los representantes y senadores de EEUU manifestaron su fuerte recelo y descontento por la visista de Ahmadinejad a Brasil. Los representantes y senadores tanto demócratas como republicanos de EEUU consideran unánimemente que no puede sino sorprendeer a EEUU que Brasil manfieste su “amistad” hacia Irán cuando todo el mundo está atento al secreto programa nuclear de Irán.
Algunos congresistas norteamericanos señalan que Lula y el Gobierno brasileño tienen un determinada fuerza convocatoria en la comunidad internacional. La intensificación de las relaciones entre Brasil e Irán fortalecerá sin duda alguna la “legitimidad” del Gobierno iraní, ayudándole a salir del aislamiento e integrarse en la comunidad internacional. Blumberg, experto en los asuntos de Irán del Instituto de Paz de EEUU, señaló que las buenas relaciones de Brasil con Irán permiten a éste tener un gran amigo más, y fortalecerán en gran medida la “legitimidad” de Irán en la política mundial. En el seno de Brasil, también se hacen oír muchas voces en contra de la visita de Ahmadinejad. Los detractores, representados por José Serra, dirigente del partido de oposición y gobernador del Estado de Sao Paulo, inputan a Ahmadinejad como “dictador” desde el ánulo de relaciones norteamericano-brasileñas. Califican su visita como “non grata”.
Pero el presidente brasileño Lula destacó que muchos países no quieren dialogar con Irán, y lo aislan, pero esto no tiene ningún sentido real. Todos saben que Irán es un factor de mucha importancia en el proceso de paz de Oriente Medio. “Estamos dispuestos a sentar en la misma mesa con Irán para discutir y buscar los puntos de equilibrio en el problema de paz de Oriente Medio”.
Analistas sostienen que Lula recibe la visita de Ahmadinejad a pesar de las opiniones contrarias, lo que demuestra con claridad que no obedece sólo a un simple problema de la paz de Oriente Medio. Días atrás, Lula manifestó en público que Irán tiene derecho al desarrollo nuclear. Esto hace ver un contraataque al establecimiento de bases militares en Colombia por parte de Obama y su implicación en el golpe de Estado de Honduras. La presente acción diplomática y gestos de Lula demuestran aún más la preocupación de Brasil por la paz de Oriente Medio, consolidar la imagen internacional de Brasil como país responsable, y manifiestan en forma indirecta el descontento hacia el Gobierno de Obama haciendo patente una alta habilidad diplomática. (Pueblo en línea) 25/11/2009
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