 | | Filipinas: “¿Degollar marca el inicio de las elecciones? |
Las elecciones generales en las Filipinas nunca se han separado de la violencia; pero en esta ocasión su manifestación fue muy extremista—recurrir a cuchillos contra mujeres y periodistas y a la muy cruel forma de degollar; desde luego, este incidente de violencia fue condenado por la opinión pública mundial.
Según las últimas informaciones, el número de víctimas en el incidente de secuestro ocurrido en la Isla Mindanao de las Filipinas ya ascendió a 57. La punta de lanza de la policía filipina ya está dirigida contra el clan de Ampatuan con poderosa posición en la localidad. Desde hace tiempo, las actividades de las fuerzas antigubernamentales actúan de manera feroz y violenta y los conflictos entre los clanes políticos se mantienen enconados en esta región, de modo que están fuera del alcance del poder de las fuerzas del orden del gobierno filipino. Aunque este incidente sangriento pudo ser una matanza vengativa entre clanes, tendría mayor posibilidad de estar vinculado con las próximas elecciones generales.
La semana pasada, se inició el registro de los electores para las elecciones generales de 2010, la votación se prolongará hasta el próximo 10 de mayo. Lo que merece atención es que el sospechoso jefe del clan de Ampatuan, Andal Ampatuan, es actualmente el gobernador de la provincia, no piensa procurar la reelección en el año próximo y tiene intención de que su hijo Andal Ampatuan le suceda en el cargo; entre tanto, los que fueron asesinados fueron la esposa, hermanas mayores y otros parientes así como algunos partidarios de Ismael Mangudadatu, teniente de alcalde del poblado de Luan de la provincia de Maguindanao; ellos fueron secuestrados cuando viajaban para hacer entrega de datos de candidatura de Mangudadatu para el cargo de gobernador. No es extraño que una estación de televisión filipina, al informar el día 23 sobre este espeluznante homicidio, usara el título de “Degollar marca el inicio de las elecciones en la provincia de Maguindanao”.
En los hechos, las elecciones generales de las Filipinas han tenido siempre registros de violencia. Algunos datos muestran que durante las elecciones de 2007, se produjeron 229 incidentes de violencia relacionados con las elecciones y dieron un saldo de 121 muertes; en las elecciones presidenciales de 2004, sucedieron 249 incidentes de violencia, en los cuales 148 personas perdieron la vida… La razón por la cual es difícil que las elecciones se separen de la violencia reside tal vez en la política de clanes en las Filipinas. Los clanes políticos de las Filipinas controlan de generación en generación las elecciones y la política; para defender su posición, estos grandes clanes suelen recurrir a la fuerza.
El último incidente sangriento ensombrece las elecciones generales filipinas y lo más preocupante es que este incidente de violencia dará origen a una nueva rueda de asesinatos vengativos. Sin lugar a dudas, las miradas de todo el mundo están dirigidas hacia la presidenta Arroyo para ver cómo controlar ella la situación. Aunque esta presidenta ya manifestó que se castigará severamente a los culpables, no será cosa fácil poner realmente manos a la obra. El orden social en la región del sur de Filipinas está caótico y las fuerzas armadas antigubernamentales actúan en forma dinámica, lo que hace más difícil investigar definitivamente el incidente. Además, las fuerzas políticas filipinas están profundamente arraigadas, lo que hace vacilante a Arroyo antes de actuar realmente. (Pueblo en Línea) 26/11/2009
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