Actualizado a las 2009:12:15.14:28

Resumen de una semana de Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático: 36 estratagemas

En medio de los gritos de unos 100.000 manifestantes, terminó la primera semana de negociaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague. Después de un corto descanso en el día 13, los representantes de los diversos países para las negociaciones se proponían recibir el día 14 la próxima rueda de “operaciones de la toma de posiciones poderosamente fortificadas”.

Las mayores características de las negociaciones de la primera semana fueon la “prueba de fuego” y ganarse la opinión pública. Movidas por sus propios intereses y reclamos, las partes participantes en la conferencia han venido escenificando uno tras otro los nuevos “36 estratagemas”, respondiendo medida por medida o accionando en forma bilateral o multilateral.

“Pescar a agua revuelta”. Esta estratagema reside en desorientar a la opinión pública y desmoralizar a la gente. En el mismo día de la inauguración de la conferencia, un hacker reveló que la carta del equipo de expertos de Inglaterra “ocupó, en calidad de lo secundario, el lugar de lo principal” mediante la “Puerta-Clima” que pone en duda la confiabilidad de los datos climáticos. El campo de conservadores de Estados Unidos aprovechó la oportunidad para plantear problemas difíciles para la discusión en un intento de ejercer influencia sobre la opinión pública doméstica, con el fin de sentar la base de la voluntad popular para que el gobierno norteamericano siga aplicando la política “unilateralista” sobre el cambio climático.

“Contemplar un incendios desde la otra orilla del río”. Esta estratagema reside en esperar tranquilamente el cambio a fin de coger los frutos cuando las condiciones estén dadas. La Unión Europea y Japón estaban con este estado de ánimo. Antes de la conferencia, estas dos grandes fuentes de emisión de gases de efecto invernadero también anunciaron sus metas de reducción de emisiones. Pero, las dos también dejaron lugar para maniobrar. Además de declarar bajos índices, también se proponían tomar la decisión después de ver la acción de otros países. Pregonaron primero el “predominio norteamericano-chino” y luego especularon con el “enfrentamiento chino-norteamericano” en un intento de imputar la culpa a otros, con el fin de aprovecharse de la situación para beneficiarse.

“Sustituir una cosa por otra”. Esta estratagema reside en sacrificar lo secundario para conservar lo principal. Tomemos la Unión Europea como ejemplo. Cuando la ira de los países en vías de desarrollo se dirigía a ella en el problema de financiación, la UE dio a conocer apresuradamente un proyecto de ayuda de 2.400 millones de euros en 3 años. En palabras de Su Wei, negociador chino, ese dinero, repartido por igual a todos los países en vías de desarrollo, no es suficiente ni para comprar un “ataúd”. Pero la UE quedó satisfecha de si misma, jactándose de inyectar nueva “energía” en la conferencia.

“Agitar la hierba para espantar a la serpiente”. Esta estratagema reside en echar bravatas para tratar de procurar enterarse de las condiciones reales del adversario. Poco después de inaugurada la conferencia, los países occidentales dieron a conocer el “Proyecto de Dinamarca” para conocer el límite de los países en vías de desarrollo. Después de provocar la indignación de todos, cambiaron de tono diciendo que no existía el supuesto acuerdo secreto. Este proyecto dio origen a la presentación del proyecto del país insular del Pacífico Vanuatu en nombre de los pequeños países insulares y del proyecto de los “4 países básicos”, a saber, China, India, Sudáfrica y Brasil.

“Sembrar la discordia”. Esta estratagema reside en dividir el campo del adversario. Los países desarrollados aprovecharon la preocupación e inquietud de los pequeños países insulares de ser “sumergidos en el agua” para sembrar cizaña entre estos países y las economías emergentes en un intento de quebrantar la posición unificada de los países en vías de desarrollo en el problema del cambio climático.

Aunque el campo de los países desarrollados urdió unas y otras estratagemas, sólo se puede decir que para ellos, lo ganado no compensó lo perdido. No sólo no pudieron hacer desaparecer las divergencias para promover el consenso, sino que cada vez más países en vías de desarrollo pusieron en duda la sinceridad e intención de ellos.

Es imaginable que las próximas negociaciones serán más difíciles. Quizás, se escenificarán más estratagemas. No obstante, estamos seguros de que nadie quiere ver una frustración final de la conferencia caracterizada por “de las 36 estratagemas, la mejor es fugarse”. (Pueblo en Línea)
15/12/2009

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