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El gobierno estadounidense, haciendo caso omiso de las solemnes y justas gestiones hechas por la parte china en repetidas ocasiones, rindió oficialmente el 29 de enero informe ante el Congreso sobre el plan de venta de armas a Taiwan por un monto total de cerca de 6.400 millones de dólares.
En el Comunicado del 17 de Agosto dado a conocer conjuntamente por China y EEUU el 17 de agosto de 1982, la parte estadounidense se comprometió claramente a no buscar la aplicación de una política de venta de armas a Taiwan durante largo tiempo, a reducir gradualmente dicha venta y a conducir a su resolución definitiva tras algún tiempo. Por lógica, en el día de hoy después de transcurridos 27 años, este proceder debe haber terminado definitivamente. Sin embargo, de muchos años a esta parte, la parte estadounidense, en lugar de reducir o cesar su venta de armas a Taiwan, vende continuamente armas sofisticadas de todos tipos a Taiwan, violando seriamente su compromiso oficial. Sobre todo en el último período cuando las relaciones entre ambas orillas del Estrecho se han mejorado y desarrollo en forma notable, la parte estadounidense, so pretexto de la supuesta “Acta de Relaciones con Taiwan”, anunció un nuevo plan de venta de armas a Taiwan, lo que enviará señales gravemente erróneas a la parte taiwanesa y a las fuerzas separatistas pro independencia de Taiwan y causará serio daño a la paz y estabilidad en el Estrecho de Taiwan. El problema de Taiwan, que atañe a la soberanía e integridad territorial, a los intereses esenciales de China y a los sentimientos nacionales del pueblo chino, es siempre el más importante y sensible problema esencial en las relaciones chino-estadounidenses. Este proceder estadounidense, que hiere los sentimientos del pueblo chino y viola los intereses esenciales de China, será enérgicamente condenado por el gobierno y pueblo chinos.
El incidente de la venta de armas a Taiwan nos recuerda que en el año transcurrido, el nuevo gobierno estadounidense ha oscilado de izquierda a derecha y ha errado de un punto a otro en sus relaciones con China. El incidente de Google en vísperas del incidente de venta de armas fue originalmente una acción empresarial y económica, pero la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton pronunció en Washington un discurso sobre la “libertad en Internet”, en el que criticó la política de administración de la Internet seguida por China y algunos otros países y manifestó que “tomará la visita sin restricciones a Interne como la tarea primordial de la política exterior”. Este proceder de levantar una tempestad en un vaso de agua revela el rostro repulsivo de la política de fuerza y hegemonía de los Estados Unidos.
La venta de armas a Taiwan y el incidente de Google también nos recuerdan la conducta estadounidense de doble cara consistente en decir una cosa y hacer otra y decir unas palabras cara a cara y otras distintas detrás de la espalda durante el período de la crisis financiera. Cuando la economía estadounidense se desarrolla de manera sana, se pronuncia enérgicamente y demanda a otros países abrir el mercado, impulsa la supuesta globalización y pregona afanosamente la lucha contra el proteccionismo comercial. Pero después que Estados Unidos dio origen a la crisis financiera, fue el primero en cerrar las puertas de la globalización económica y libre comercio y entregarse al proteccionismo comercial. En los momentos más difíciles de la crisis financiera en que se preocupaba por la venta masiva de bonos nacionales de Estados Unidos por parte de China, se comprometió ante ella en repetidas ocasiones a no practicar el proteccionismo comercial y no ejercer presión para la revaluación del renminbi. En cambio, cuando se mejoró un poco la crisis financiera, en presencia de China dijo que no aplicará proteccionismo de ninguna forma contra ella, pero en realidad, formuló una y otra política proteccionista. Además, fue el primero en echar la culpa a China por la crisis financiera producida en Estados Unidos, diciendo que la alta tasa de ahorros en China condujo al desequilibro comercial global y, por consiguiente, a la crisis.
Tanto la venta de armas a Taiwan como el incidente de Google y el proteccionismo comercial contra China revelan, de hecho, que Estados Unidos se mantiene en la inercia del pensamiento de Guerra Fría. La Guerra Fría iniciada después de terminada la Segunda Guerra Mundial, terminó a comienzos de los años 90 del siglo pasado; durante estos 40 años, Estados Unidos siguió una política hegemónica y política de contención; aparentemente EEUU fue el ganador, pero en los hechos, ambas partes sufrieron pérdidas. Tras los años 90 del siglo XX, Estados Unidos obtuvo un veloz desarrollo, lo que muestra que el mundo sin pensamiento de Guerra Fría ha traído beneficios tanto a Estados Unidos como a los demás países. China, siendo una economía emergente de mercado en Asia, ya es incomparable con el pasado. En los importantes acontecimientos, sean económicos, políticos o militares, en el mundo, si no hay cooperación, entendimiento y comunicación entre China y Estados Unidos, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, si Estados Unidos sigue aferrándose al pensamiento de Guerra Fría de hegemonía y contención para tratar a China, ello no sólo es desfavorable para China y Estados Unidos, sino que lo es también para el desarrollo estable y la paz mundiales y, más importante aún, Estados Unidos levantará una piedra para dejarla caer sobre sus propios pies. Esto ya ha sido corroborado por los hechos en las pasadas crisis financieras y los hechos en el período de la Guerra Fría. Esperamos que Estados Unidos pueda comprender este punto.
Nos hemos dado cuenta de que el presidente Obama mencionó a China en dos ocasiones en su declaración del 8 de enero respecto al Mensaje sobre el Estado de la Nación de 2010: La primera: “No hay razón de que sólo Europa o China cuentan con el tren más rápido y con aquellas fábricas de productos de energía limpia”, y la otra: “¿Cuánto tiempo tenemos que esperar? ¿Cuánto tiempo será demorado el futuro de Estados Unidos? China optó por la reforma económica sin esperar; Alemania no esperó, India tampoco. Estos países no esperaron sentados la muerte pasivamente. Ellos dan importancia al desarrollo de las matemáticas y las ciencias, reconstruyen sus infraestructuras y hacen una inversión masiva en la construcción fuentes de energía limpia, porque ellos necesitan los puestos de trabajado creados por todos estos.” Este autor espera que las admiraciones de Obama por los países como China, Alemania e India lleguen a ser coordenadas y fundamentos para sus esfuerzos de alcanzar y sobrepasar en lugar de ser motivo de contener a China en lo económico, político y militar debido al miedo y amenaza.
Desde hace muchos años, aunque han experimentado vicisitudes, las relaciones entre China y Estados Unidos, en su conjunto, tienden a desarrollarse hacia adelante. La armonía es beneficiosa para ambos, mientras la confrontación es dañina para los dos, y también para la paz y el desarrollo del mundo. La continua ampliación de los terrenos de cooperación ente las partes china y norteamericana traerá beneficios prácticos a los dos pueblos y también hará contribución a la paz y desarrollo del mundo. Esperamos que Estados Unidos no deje aparecer de nuevo las escorias del pensamiento de Guerra Fría terminada ya hace casi 20 años; esperamos que Estados Unidos atesore la buena situación de la cooperación entre China y Estados Unidos, lograda no fácilmente; esperamos que Estados Unidos conozca plenamente el serio peligro de la venta de armas a Taiwan, trate con seriedad la posición solemne y justa de la parte china, anule de inmediato la decisión errónea de vender armas a Taiwan y ponga término a esta venta. (Pueblo en Línea) 04/02/2010
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