Actualizado a las 2010:02:08.17:49

¿Por qué Obama ostenta repetidamente sus músculos ante China?

Detrás de la serie de acciones histéricas de Estados Unidos, vemos que la Administración Obama, en realidad, actúa con fines ocultos. Pero una persona, por más inteligente que sea, se equivoca a veces en sus cálculos; el gobierno estadounidense se encuentra en un dilema.

En el año 2009 que acaba de pasar, la gente se deleitaba en hablar sobre una “gobernación conjunta chino-estadounidense”, pero en las últimas semanas, Estados Unidos ha aprovechado los problemas como la libertad en Internet, la venta de armas a Taiwan y la entrevista con Dalai para ofender a China. El presidente estadounidense Obama entró personalmente en batalla el día 3, declarando que adoptará una actitud “más dura” ante China en el problema comercial y obligará a revaluar el renminbi. Entre tanto, China, contra lo que se esperaba, opuso un “contraataque duro”. En palabras de “The Washington Post”, “se está gestionando una tempestad peligrosa sobre el océano Pacífico”.

Las firmes palabras de los dos gobiernos han cosechado aplausos en sus respectivos países. El presidente Obama parece haber ganado lo que deseaba. Detrás de la serie de acciones histéricas de la parte estadounidense, vemos que la Administración Obama, en realidad, actúa con fines ocultos. En cada momento clave de la historia estadounidense estallan polémicas sobre el rumbo del país; desgraciadamente, Obama se topa con uno de estos momentos. Una encuesta dada a conocer el 27 de enero por CNN de Estados Unidos muestra que la mitad de los norteamericanos consideran que su país marcha por un rumbo equivocado. Para librarse del impasse en que se encuentra y con miradas puestas en las elecciones intermedias al Congreso en noviembre próximo e incluso las elecciones presidenciales de 2012, provocar problemas con China parece ser la mejor opción para la Administración Obama.

Siendo la tercera economía del mundo, China, con su actuación en el curso de la crisis financiera, fue objeto de “linda envidia” del mundo. En el primer Mensaje sobre el Estado de la Unión emitido el pasado 27 de enero, Obama habló en un tono casi de envidia sobre China, enumerando los hechos del desarrollo de vías férreas de alta velocidad y la explotación de nuevas energías por parte de China para estimular a los norteamericanos a esforzarse por alcanzarla. “Sin lugar a dudas, yo tampoco acepto que Estados Unidos se retroceda para quedarse como el No. 2,” manifestó. Para los norteamericanos que se encuentran en una situación difícil, cualquier medida destinada a ejercer presión sobre China les dejará sentir que Estados Unidos sigue permaneciendo firmemente en el puesto No. 1. Tratando de aprovecharse de esta psicología de las masas norteamericanas, Obama ha tomado acciones sucesivas para “ostentar sus músculos” ante China.

Aún así, Obama no ha podido evitar la difícil situación que enfrenta en su país. Las últimas estadísticas dadas a conocer el día 5 por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos muestran que el año pasado el incrementado número de desempleados excedió de 4,8 millones en Estados Unidos, lo que supone un incremento de 600.000 en comparación con lo que se estimaba antes; desde comienzos de esta recesión, el número total de cesantes se elevó de 7,2 millones a 8,4 millones, sobrepasando las recesiones económicas que experimentó Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Entonces, China volvió a ser un instrumento que pudo usar la Administración Obama. Este decidió tomar una actitud “más dura” ante China en el problema comercial y, afilando el cuchillo, está dispuesto a obligar a China a “someterse”. Obama ha hecho con mucha inteligencias los cálculos: Si el renminbi se ve obligado a revaluar, se incrementarán en grandes márgenes las exportaciones estadounidenses a China y, por consiguiente, aumentarán los empleos; si China persiste en su actual política sobre el tipo de cambio, él se aprovechará de esto para echar a China la culpa de la actual difícil situación de empleo en Estados Unidos. De todos modos, la Administración Obama ofrecerá así un “informe” ante los electores.

Una persona, por más inteligente que sea, se equivoca a veces en sus cálculos. El Ministerio de Comercio de China decidió el día 5 tomar medidas provisionales anti-dumping contra los productos de pollo estadounidenses. Aunque la investigación pertinente se inició el 27 de septiembre de 2009, esta medida de la parte china fue considerada por medios de comunicación occidentales como una nueva “muestra de músculos” ante Estados Unidos. Y después que el gobierno chino advirtió que sancionará a las compañías estadounidenses participantes en la venta de armas a Taiwan, la Corporación Boeing, la Lockheed Martin y la Raytheon se sienten inquietas. De todos modos, nadie se atreve a perder el enorme mercado de China. De esta manera, el gobierno estadounidense ha quedado en un dilema: Al actuar con una actitud dura ante China, parece poder desviar la atención y elevar la confianza, pero perderá más empleos.

Se puede afirmar que antes de las elecciones intermedias de Estados Unidos, seguirá produciéndose fricciones entre China y Estados Unidos. Pero nadie desea ver una situación en que ninguna parte sale ganando, de modo que habrá necesariamente “luchas pero sin roturas” en las relaciones chino-estadounidenses. A ojos de la British Broadcasting Company, las relaciones entre ambos países entrarán probablemente hasta en una etapa más estable. Sea lo que sea, para China, la hegemonía estadounidense no es más que un “tigre de papel”. (Pueblo en Línea)
08/02/2010

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