Actualizado a las 2010:02:26.13:31

El modelo chino: ¿Enigma impenetrable para el mundo?

El “modelo chino” parece ser un enigma mundial que súbitamente provoca vivo interés de muchas personas. Salen continuamente nuevas personas implicadas en él. En el pasado, Occidente solía revisar con miradas de gran maestro “¿Qué ha hecho mal China?”; ahora todo el mundo ha empezado a indagar con entusiasmo “¿Qué ha hecho bien China?”

Para resolver en este enigma, la Humanidad cuenta con numerosos conocimientos al respecto; pero todos ellos parecen ser llaves oxidadas que no pueden abrir una nueva cerradura. En los últimos años, China ha aprendido mucho de Occidente, pero evidentemente los conocimientos occidentales son incapaces de enmarcar a China. Al parecer, China ha ampliado mucho el despegue económico de Japón y Corea del Sur; parece que China siempre se come el almíbar de los “proyectiles almibarados” de Occidente y devuelve los proyectiles; China no igualaba a la Unión Soviética en la hostilidad, ni era sumisa como el Japón. Sobre todo, es un país socialista que conserva su ideología… Revelar este misterio, incluso aclarar sólo una pequeña parte del mismo, sería un aporte teórico tope para el mundo. Pues, de todos modos, materializar en forma pacífica el enorme cambio de la quinta parte de la población mundial no tiene precedentes en la historia de la Humanidad.

En las últimas tres o cuatro décadas, cuando la economía de la Unión Soviética, Alemania, Japón y “los cuatro pequeños dragones de Asia Oriental” se desarrollaba a alta velocidad, la opinión pública occidental le ponía el prefijo de “modelo”. Frente a ello, el sondeo del “modelo chino” resulta mucho más complicado. En la actualidad, las diferentes pruebas y puntos de vista han convergido en una enorme mezcolanza ideológica y teórica.

En esta gran polémica, los occidentales siguen siendo los protagonistas, pues pocos eruditos chinos participan en ella. Tanto el Prof. Yao Yang como el Prof. Pan Wei que publicaron comentarios hoy en el diario “Global Times” son importantes personalidades representativas. El primero acaba de publicar un artículo sobre el modelo chino en la conocida revista norteamericana “Diplomacy” en tanto que el último redactó recientemente el libro titulado “Modelo Chino”.

Cuando cada vez más eruditos chinos participan en estas discusiones sobre el modelo chino, este tema comparable con un tema de investigación para el Premio Nóbel se verá cada vez más esclarecido. Tanto en las disciplinas política y económica, como en los terrenos cultural y social, los participantes chinos tienen una ventaja natural, pues ellos mismos son practicantes. Para aclarar lo que es un gran río, uno debe tener experiencias acumuladas en la navegación por el mismo y, además, debe observar desde la cima de una montaña el rumbo sinuoso del mismo. La participación de los chinos ofrecerá necesariamente al mundo exterior un ángulo visual insustituible para observar el largo río del desarrollo de China.

Toda potencia debe contar con la capacidad de exponer el desarrollo nacional y la confianza en sí misma y, de lo contrario, ella carecerá de la necesaria fuerza influyente para sentarse los pies en el mundo. Desde hace más de 200 años cuando recién se fundó Estados Unidos, su gobierno, círculos académicos y medios de comunicación no han dejado nunca de resumir e investigar el modelo de desarrollo de su país.

El enigma del “modelo chino” refleja no sólo el cambio de Occidente en el ángulo visual para observar a China, sino, más aún, la atención del mundo al destino futuro. El diario británico “The Guardian” dijo que el éxito de China constituye “el más severo desafío que enfrentan la libertad y la democracia en los últimos cien años”. Esta es una de las causas por las cuales Occidente participa afanosamente en esta discusión y la continuará durante largo tiempo. En estas circunstancias, seguramente es inevitable la participación de la voz de China.

Desde luego, el desarrollo de China no es una simple fórmula matemática que se resuelve de una vez para siempre, pues el proceso de solución del enigma atravesará probablemente todo el surgimiento de China. Sobrepasará necesariamente la actual vía de pensamiento de Occidente y creará nuevas teorías, de modo que será una gran revolución ideológica, en la cual los chinos no podemos permanecer como ausentes u observadores. (Pueblo en Línea)
26/02/2010

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