Actualizado a las 2010:03:02.15:43

Toyota pide disculpas en tanto que la industria manufacturera china también debe hacer un autoexamen

En los últimos tiempos, el incidente del retiro de coches Toyota ha llegado a ser un punto candente de la atención social. Sobre todo, este incidente de Toyota se desarrolló hasta que el presidente de la corporación acudió personalmente a Estados Unidos para asistir a una audiencia y reconocer su culpa y, además, vendría el primero de mazo a China para hacer explicaciones. El incidente llegó a tal magnitud porque por un lado, su problema de la calidad fue realmente muy grave y, por el otro, esto tiene mucho que ver con la posición de Toyota como “la empresa automovilística No. 1 del mundo”, pues “un árbol alto coge el viento”. Pero, a criterio del escritor chino Mo Bangfu residente en el Japón, hay que tomar esto “como un manual vívido de la industria manufacturera contemporánea ocurrido a nuestro lado y sacar lecciones que debemos sacar para hacer un autoexamen apropiado”.

Entonces, desde los aspectos tecnológico y administrativo, ¿qué lecciones debemos sacar de Toyota? Para esto, hay que aclarar ante todo ¿por qué es la industria automovilística y no otra industria fabril la que sufre frecuentemente incidentes de retiro de productos?

Ya en los años 90 del siglo XX, el erudito norteamericano Prof. K. Ulrico dividió los productos de la industria manufacturera en “tipo módulo” y “tipo adaptación”. Los productos “tipo módulo” son los montados con piezas y componentes modelados, pues las conexiones entre sus piezas ya están modeladas. Por ejemplo, las computadoras, los electrodomésticos y las bicicletas son productos “tipo módulo”, pues los productores sólo necesitan ensamblar las piezas y componentes para obtener los productos finales, incluso los mismos consumidores pueden utilizar las piezas y componentes para ensamblar computadoras o bicicletas.

En cuanto a los productos “tipo adaptación”, se necesita reajustar delicadamente las piezas y componentes mejor diseñados y si se descubre algún problema, se revisa el diseño y, de este modo, se repite una y otra vez la “adaptación” para que los productos tengan buenas propiedades y calidad. Por ejemplo, los automóviles de alta categoría y la maquinaria de precisión son “productos tipo adaptación”; los automóviles no sólo son productos representativos del “tipo adaptación”, sino que son artículos de consumo duradero sometidos en todo momento a la prueba en las carreteras.

Un auto está compuesto por mil piezas y componentes diferentes. Si se detalla más, el número de piezas simples llega a 20.000 ó 30.000. Para producir un auto de alta categoría, es necesario usar mil piezas diferentes o conectar con precisión incluso más de 10.000 piezas simples y se necesita que los administradores pongan en pleno juego su capacidad organizadora y administradora en el diseño, producción a prueba y en el sitio de la producción. Durante largo tiempo, el que Toyota pueda ganar gran prestigio por las buenas propiedades y calidad de sus productos precisamente se debe a la capacidad organizadora de alto grado de los administradores de la empresa en el sitio de producción; a la buena cualidad de su personal, su espíritu de equipo y su capacidad de “adaptación” de conectar con precisión las diversas piezas; a la buena “adaptación” de Toyota a las diversas empresas contratistas medianas y pequeñas de piezas y componentes y sus buenas relaciones de coordinación; y a la importancia que Toyota atribuye a la formación y educación de su personal y a los esfuerzos de Toyota por estandarizar los medios de solución e inculcarlo en todos sus trabajadores. El personal de Toyota formula al año un millón de propuestas racionales, mientras la capa de administración trabaja por llevar a la práctica el principio de que “la administración debe convertir las innovaciones en conocimiento colectivo”.

Sin embargo, a medida de la excesiva expansión de Toyota y la construcción de un gran número de fábricas en ultramar, el método de la administración de producción “tipo adaptación”, sobre todo, la coordinación “tipo adaptación” entre las empresas de ensamblaje y las empresas productoras de piezas y componentes, es difícil de adaptarse a la situación de ultramar. Además, el excesivo control del costo de producción debido a la crisis financiera también ha dejado peligro oculto a los productos. Al mismo tiempo, en el propio territorio de Japón, debido a la alta edad de la población y pocos hijos y al cambio de hábitos sociales, muchos jóvenes no quieren dedicarse al trabajo productivo con exigencias estrictas, de manera que aparece el llamado fenómeno “separación de ciencias e ingenierías”. Por lo tanto, economistas japoneses advirtieron: “La fuerza técnica de Japón está decayendo, mientras la decadencia de la fuerza técnica conducirá a la decadencia del país.”

A su vez, la industria manufacturera china sobre todo la industria automovilística en su conjunto queda en el curso inferior de la cadena industrial internacional y se somete a otros en las piezas y componentes de alta tecnología de los productos “tipo adaptación” y maquinaria y equipo de precisión. Esta situación debe ser cambiada urgentemente. El incidente de Toyota nos advierte: Es necesario elevar totalmente la “adaptación” de la “calidad humana” de los administradores y trabajadores desde las empresas grandes hasta las empresas medianas y pequeñas para materializar la elevación de la producción “tipo módulo” a la producción “tipo adaptación”. (Pueblo en Línea)
02/03/2010

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