PortadaChinaEconomíaMundoIberoaméricaOpiniónCiencia-TecDeportesCulturaSociedad-SaludÚltimas noticias

Información Bilingüe

Actualizado a las 2011:08:15.15:47

ANALISIS: Gobierno de Brasil se mantiene a la defensiva

Por Ricardo Bittencourt

Los partidos de oposición a la presidenta Dilma Rousseff no tienen la fuerza necesaria para crear dificultades a su gobierno, pero no por ello el tercer gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) enfrenta menos problemas políticos.

Ahora son los partidos que integran la amplia coalición gobernante los que contribuyen a mantener al gobierno en una cerrada posición defensiva, debido a la interminable serie de escándalos que están provocando una verdadera reconstrucción del Poder Ejecutivo.

Las dificultades de la presidenta empezaron en junio, cuando el ministro de la Casa Civil, Antonio Palocci, no consiguió explicar satisfactoriamente el notable crecimiento de su fortuna personal en cuatro años y debió renunciar a su cargo.

Como uno de los efectos colaterales del "caso Palocci", el ministro de Relaciones Institucionales Luiz Sergio, encargado de las relaciones del Ejecutivo con el Congreso y los partidos, fue sustituido por la ex senadora Ideli Salvatti, considerada más eficiente.

Mal había empezado julio cuando las denuncias de la prensa sobre tráfico de influencia y desvíos de recursos en el Ministerio de Transportes obligaron a la presidenta Rousseff a pedir la renuncia al titular de esa cartera, Alfredo Nascimento, del Partido de la República (PR).

Junto con el ministro, otros 27 altos funcionarios de Transportes fueron separados de sus cargos, en una "operación de limpieza" que dejó muchos descontentos entre los partidos aliados del gobierno.

El polvo levantado por las destituciones todavía no se había asentado cuando la Policía Federal, actuando con base en una denuncia del Ministerio Público de dos años atrás, detuvo a 35 personas vinculadas al Ministerio de Turismo, por desvío fraudulento de recursos.

Aunque el ministro Pedro Novaes (del Partido del Movimiento Democrático Brasileño PMDB) no fuese directamente afectado, ya que fue nombrado en enero de este año, la importancia de los funcionarios presos (entre ellos el viceministro) encendió una luz de alarma en el palacio presidencial.

Los efectos de la operación policial aún no se habían apagado cuando un político aliado, que había perdido su cargo de confianza, denunció otros desvíos de fondos en el Ministerio de Agricultura.

La prensa se hizo cargo de las acusaciones y las amplió de tal forma que el secretario ejecutivo (viceministro) de Agricultura se vio obligado a renunciar, haciendo más difícil la defensa del titular, Wagner Rossi, también del PMDB.

El PMDB es el principal aliado del gobierno del PT, y esperaba un tratamiento diferenciado para dos de sus representantes en cargos de gobierno, pero quedó insatisfecho con la tibieza del apoyo prestado por la presidenta.

Es cierto que los dos ministros involucrados permanecen en sus cargos, pero las afirmaciones de la presidenta Rousseff acerca de que la "limpieza" en el seno del gobierno continuará, desagradaron a la mayoría de sus aliados.

"A los partidos políticos brasileños no les gusta el término 'limpieza', que los hace sentirse acorralados contra la pared", dijo el politólogo José Alvaro Moisés, de la Universidad de Sao Paulo.

En consecuencia, un movimiento de protesta se ha venido formando entre los partidos aliados al gobierno para enfrentar las nutridas acusaciones contra sus miembros, si fuese necesario negándose a votar en el Congreso medidas del interés de la presidenta.

Para agravar la situación de Dilma Rousseff, su equipo económico ha actuado enérgicamente para cortar gastos del gobierno, y con ello dejó de proporcionar recursos para obras propuestas por los legisladores de la coalición.

En el régimen político brasileño, cada diputado o senador tiene el derecho de presentar "enmiendas" al Presupuesto Nacional que, una vez refrendadas por el Legislativo, se vuelven de ejecución obligatoria para el Poder Ejecutivo.

Desde el año pasado, sin embargo, la necesidad de reforzar el superávit primario, amenazado por gastos excesivos durante el período electoral, hizo que el Ministerio de Hacienda cortase esos gastos, dejando indignados a los legisladores aliados.

"Mientras no se resuelvan los problemas de las enmiendas y de los cargos por llenar (después de las numerosas destituciones), no se votará nada de interés del gobierno", dijo el líder del PR, diputado Lincoln Portela.(Xinhua)
15/08/2011

Noticias relacionadas
·Presidente de Venezuela dice sentirse bien tras segunda quimioterapia
·Curiosidades en elecciones primarias en Argentinas
·ANALISIS: Martelly cumple tres meses sin conformar gobierno en Haití
·Cristina Fernández agradece al pueblo argentino sus contribuciones a la democracia
·Sin cuartel contra los negocios sucios
 Más  
  • Comentario
  • Nombre y apellido           Anónimo
Noticias de PCCh