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Actualizado a las 2012:04:01.14:43

Breve análisis del sistema de atención médica universal y gratuita en Cuba

Breve análisis del sistema de atención médica universal y gratuita en Cuba

Por Xu Shicheng

Pekín, 01/04/2012 (El Pueblo en Línea) - El 26 de marzo, un artículo de Diario del Pueblo afirmó que Cuba es el único país del mundo con un sistema de atención médica universal y gratuita en el verdadero sentido del término, y negaba que en el mundo sólo unos 20 países no ofrecen atención médica gratuita.

No me atrevo a decir con certeza si Cuba es el único país del mundo en implementar un sistema de atención médica universal y gratuita en el verdadero sentido de la palabra. No obstante, Cuba es al menos uno de los pocos países donde el sistema sanitario es completamente gratuito para todos sus ciudadanos.

El sistema sanitario cubano presenta tres características importantes. Primero, todo el proceso del tratamiento médico es gratuito. Desde la consulta clínica, los exámenes, los análisis de laboratorio, la internación, las operaciones e incluso la comida durante el tiempo de hospitalización, todo es gratis. Segundo, el tratamiento es gratuito para todos los ciudadanos, sin importar si la persona trabaja o no. Tanto ricos como pobres, nadie paga. Tercero, consultar al médico es muy conveniente. La red sanitaria cubana abarca todo el país, tanto zonas urbanas como rurales.

De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, a finales de 2010 había un total de 76.506 médicos en Cuba, un promedio de 147 habitantes por cada médico. Cuba cuenta con un completo “sistema de atención de salud en tres niveles” y un “modelo de atención sanitaria a nivel de comunidad”.

De los 76.506 médicos, cerca de la mitad (36.478) son médicos de familia. El “secreto” del sistema sanitario vigente en Cuba reside en su sistema de atención médica de base, especialmente el sistema de médicos de familia. Los consultorios de los médicos de familia se encuentran en las comunidades, por eso la consulta es muy conveniente, pues los mismos médicos hacen visitas domiciliares y los enfermos no necesitan salir de sus casas para ser atendidos. Por lo general, un médico o una médica y un enfermero o una enfermera tienen a cargo entre 120 y 160 familias. Si la enfermedad es de mayor gravedad, el médico de familia puede derivar al paciente a un hospital para recibir un tratamiento más especializado. En Cuba, los pequeños hospitales y clínicas de ciudades pequeñas y zonas rurales pertenecen a la red de atención primaria. Los hospitales centrales de las capitales provinciales y ciudades más importantes pertenecen a la red de atención secundaria. El hospital nacional de la capital pertenece a la red de atención terciaria.

Cuba aplica un sistema de “separación de remedios”. Luego de la consulta médica, los pacientes pueden ir a la farmacia de la comunidad a comprar los remedios por un monto de dinero muy bajo. Sin embargo, las medicinas durante el periodo de internación son gratuitas.

El sistema sanitario cubano ha recibido el elogio de muchos países y organizaciones internacionales. Hace unos pocos días atrás, el director general adjunto de la Organización Mundial de la Salud, el Dr. Anarfi Asamoa-Baah elogió el sistema integral de atención médica gratuita en Cuba y la enorme contribución de Cuba al ofrecer servicios médicos a muchos países en vías de desarrollo. En junio del año pasado, el vicepresidente chino, Xi Jingping, visitó especialmente las clínicas comunitarias de Cuba durante una visita por la isla, y expresó al director del Ministerio de Salud cubano que China y Cuba “comparten un modelo similar o parecido, pero nosotros necesitamos aprender de los buenos resultados de las experiencias avanzadas de ustedes, sobre todo la buena experiencia de los servicios de atención médica de nivel primario”.

A pesar de ser un país de ingresos medios-bajos, el estado de salud de los cubanos ha alcanzado el nivel de los países desarrollados, gracias a la implementación de un sistema de atención médica pública y universal. La esperanza de vida de hombres y mujeres es de 78 y 80 años de edad, respectivamente. La mortalidad neonatal, de bebés e infantes menores de 5 años es del 5‰, 6‰ y 7‰, respectivamente, alcanzando o superando a los países desarrollados. Bajo las condiciones limitadas de riqueza social, el establecimiento de un sistema comprensivo de atención médica pública y universal es una experiencia digna de imitar.

Sin embargo, siendo realistas, el sistema sanitario gratuito y universal de Cuba también enfrenta una gran cantidad de dificultades y desafíos.

En primer lugar, desde hace más de medio siglo, el bloqueo de Estados Unidos ha causado numerosas dificultades para la economía y la salud de los cubanos. EE.UU. no sólo prohíbe la exportación de sus remedios y equipamientos médicos a Cuba, sino incluso hace todo lo posible para evitar que otros países occidentales lo hagan, y prohíbe el intercambio entre las industrias farmacéuticas de ambos países.

En segundo lugar, debido al continuo bloqueo estadounidense, la crisis financiera internacional en los últimos años, la volatilidad de los precios del petróleo y de los alimentos en el mercado internacional, y las graves consecuencias de los desastres naturales, el crecimiento económico se ha desacelerado y las dificultades económicas se han agravado, a lo que se le suma la escasez de divisas y la dificultad de importar medicamentos y equipos médicos avanzados.

En tercer lugar, el sistema sanitario se ha convertido en una carga económica pesada para el gobierno, debido al enorme gasto y despilfarro que implica. De acuerdo con estadísticas, el gasto anual en salud y educación, ambas gratuitas, representa cerca del 50% del presupuesto del gobierno. En 2010 fue del 46,7%, del cual un 20% correspondió al sistema sanitario. Hasta abril del año pasado, los lineamientos del 6º Congreso del Partido Comunista Cubano acentuaron la importancia de los sistemas gratuitos de salud y educación, y señalaron, que siendo los principales logros de la revolución cubana, debían ser protegidos. Sin embargo, el gobierno cubano se ha dado cuenta de que el gasto en salud y educación es tan grande que ha afectado la inversión en industria y agricultura, además de otros sectores, lo cual ha influido en el desarrollo económico en su totalidad. Durante un discurso frente al Congreso Nacional del Pueblo en diciembre de 2009, el presidente del Consejo de Estado cubano, Raúl Castro, hizo hincapié en que el gasto en salud y educación se ajustaría de acuerdo a la situación real de la economía nacional. Asimismo, insistió en que, bajo la premisa de garantizar la calidad de la salud y la educación, se deben reducir o eliminar los gastos innecesarios tanto como sea posible. Los dirigentes cubanos y algunos académicos han reconocido que en el proceso de implementación del sistema sanitario existen algunos casos de “despilfarro, malversación de fondos y robo”.

En cuarto lugar, entre octubre del 2010 y abril del 2011, durante las discusiones sobre el borrador de los lineamientos del 6º Congreso, numerosos miembros del partido y ciudadanos comunes criticaron los sistemas actuales de salud y educación y expresaron sus sugerencias de mejora.

Desde el 2010, el gobierno cubano ha venido reduciendo los gastos en salud. En 2010 se redujo un 14%, mientras que en 2011 fue del 7,7%. Además, según la política planteada por el partido y el gobierno de reducir el personal redundante en las dependencias estatales, y de acuerdo con las estipulaciones de los lineamentos del congreso, el sector de la salud está llevando a cabo las reformas y ajustes necesarios. Luego de una valoración y evaluación del personal, los empleados del sector de la salud y la atención médica se redujo de 329.669 personas en el 2009 a 282.248, mientras que el personal de apoyo se redujo de 133.788 a 87.628 empleados, y la cantidad de enfermeros y enfermeras se redujo de 106.436 a 103.014 personas. Sin embargo, la cantidad de médicos aumentó de 74.880 a 76.506 profesionales. Al mismo tiempo, el gobierno está evaluando los hospitales y clínicas del país. Algunos serán conservados, otros serán fusionados, mientras otros serán bajados de categoría y otros serán eliminados, con el objeto de reducir el personal redundante y economizar el gasto del sector, siempre garantizando que el pueblo tenga acceso a consultas y tratamientos médicos.

Hasta la fecha, Cuba no permite que entes privados establezcan clínicas u hospitales, o ejerzan la profesión de manera independiente. No obstante, algunos sectores de la sociedad han sugerido que, al igual que a partir de septiembre de 2010 se permitió la actividad privada en 178 clases de actividades económicas, de la misma manera el gobierno debería permitir que los privados puedan ejercer la medicina. Esto, por un lado ayudaría a resolver el problema de desocupación de los trabajadores de la salud despedidos, y por otro lado podrían competir con las clínicas y hospitales públicos.

Personalmente creo que Cuba, efectivamente, posee una rica experiencia de la cual vale la pena aprender. Sin embargo, considerando la situación real de nuestro país, no creo que sea probable que China pueda implementar un sistema similar de atención médica gratuita y universal. Asimismo, en cuanto a la capacidad de supervivencia del actual sistema de salud cubano, es algo que vale la pena seguir de cerca.

(El autor es investigador en el Instituto de Investigaciones sobre América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales)

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