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| En el 2003 China experimentó un gran desarrollo económico: el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó un 9.1%, el porcentaje más alto desde 1997. Según la tasa de cambio actual, el valor global de su producción rebasó los 1.4 billones de dólares y el PIB per cápita alcanzó los 1,090 dólares, es decir, superó por primera vez los 1,000 dólares. |
En el 2003 China experimentó un gran desarrollo económico: el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó un 9.1%, el porcentaje más alto desde 1997. Según la tasa de cambio actual, el valor global de su producción rebasó los 1.4 billones de dólares y el PIB per cápita alcanzó los 1,090 dólares, es decir, superó por primera vez los 1,000 dólares. Estas cifras tienen un importante significado para el desarrollo económico de nuestro país. Hoy hemos invitado al señor Zhang Zhongfa, prestigioso investigador del Centro de Investigación del Desarrollo del Consejo de Estado, a analizar las causas y la significación de este éxito.
En su Informe de la Labor del Gobierno, presentado ante la segunda sesión de la X Asamblea Popular Nacional, inaugurada el 5 de marzo en Beijing, el primer ministro chino Wen Jiabao señaló que el año pasado el Gobierno adoptó una serie de oportunas medidas para potenciar la demanda interna y mantener una política fiscal activa y una política monetaria prudente. Dichas medidas han contribuido al desarrollo rápido y constante de la economía china. En efecto, cuando el pasado año se produjo la epidemia del SARS, o síndrome respiratorio agudo y grave, el Gobierno se volcó en la prevención y el tratamiento de esta enfermedad, sin dejar por ello de atender a la construcción económica. Gracias al esfuerzo de toda la nación, el desarrollo de la economía nacional recibió un fuerte impulso y el PIB per cápita superó los 1,000 dólares hasta situarse en los 1,090 dólares. El investigador Zhang Zhongfa nos dijo al respecto:
"Esto demuestra que la economía nacional ha entrado en una nueva etapa de desarrollo. La economía china muestra actualmente una buena tendencia de desarrollo. En los próximos años, el nivel adquisitivo de los ciudadanos chinos ascenderá y la estructura del consumo privado se perfeccionará."
Atendiendo a la estrategia de desarrollo de las economías nacionales, algunos economistas lo dividen en dos etapas. Conforme a esta teoría, los países pueden también dividirse en dos tipos: uno es el representado por países como Gran Bretaña y Estados Unidos, cuyas economías se caracterizan por su avanzado punto de partida, así como por la escasa diferencia entre la tasa de producción industrial y la de producción agrícola. En estos casos el crecimiento económico es relativamente uniforme y el avance se produce de manera gradual a lo largo de los siglos. El segundo tipo es el ejemplificado por países como Japón, Rusia y Alemania, cuyas economías, arrancando de un punto de partida bajo, se han desarrollado sucesivamente a través de la industria pesada, la industria ligera y la agricultura. En tales casos, la economía pasa por dos etapas de desarrollo, la primera caracterizada por la dualidad estructural campo-ciudad y la segunda tipificada por la aceleración del desarrollo, de modo que en unas décadas estos países se convierten en países desarrollados. En los últimos 50 años, China, condicionada por una serie de circunstancias muy concretas, ha seguido esta segunda estrategia y la consiguiente dualidad estructural. Por medio de la economía planificada, nuestro país estableció un sistema industrial completo basado en sus recursos predominantes y resolvió en lo fundamental el problema de alimentar y vestir a la población. Pero lo que sucedió fue que la velocidad del desarrollo económico y el crecimiento económico a corto plazo pasaron a prevalecer sobre la armonización de dicho desarrollo y las relaciones entre el individuo y la sociedad. Algunas de las secuelas económicas de esa estrategia son el diferente grado de desarrollo alcanzado en las zonas urbanas y las zonas rurales, y en las diversas regiones, por ejemplo las del este y las del oeste. En este sentido, el señor Zhang Zhongfa, señaló:
"El periodo de fuerte desarrollo económico que está viviendo nuestro país lo está llevando a las puertas de una sociedad modestamente acomodada. Pero en la situación actual, la estrategia de desarrollo seguida en el pasado ya no resulta apropiada, puesto que en realidad obstaculiza el avance de nuestra economía. Por lo tanto, China debe adoptar una nueva estrategia económica nacional capaz de reducir las diferencias entre las zonas urbanas y las rurales, para de este modo fomentar un desarrollo integral, armonioso y continuado."
El que el PIB per cápita haya superado la marca de los 1,000 dólares señala la entrada de la economía china en una nueva fase de su desarrollo. Ello significa que la estructura del consumo privado se renovará: los automóviles, las computadoras y los avanzados productos electrónicos entrarán más rápidamente en los hogares chinos y los ciudadanos pedirán con mayor insistencia que se mejoren las condiciones de las viviendas.
Lo cierto es que el año pasado en China se produjo un aumento espectacular del consumo. El sector turístico vivió un gran auge y la venta de ciertos bienes, entre ellos la viviendas, los automóviles y los modernos aparatos de telecomunicaciones, aumentó de manera considerable. Por lo tanto, cabe afirmar que la demanda interna está empezando a liberar su potencial. Pero este fenómeno ha venido acompañado de una serie de problemas. Por ejemplo, ahora los ciudadanos exigen más de los servicios públicos y las instalaciones sociales. Sin embargo, el Gobierno carece de los recursos necesarios para satisfacer estas nuevas exigencias de la población. En consecuencia, urge acelerar el reajuste de las estructuras industriales y el mejoramiento del sector de servicios. En China, existen todavía muchos problemas. Los principales son los relacionados con la agricultura, las zonas rurales, el campesinado, el desempleo, las inversiones mal planificadas, las construcciones redundantes y la dependencia excesiva del extranjero en la obtención de recursos importantes. Por todo ello, al tiempo que corroboramos el éxito económico obtenido el año pasado, somos plenamente conscientes de que debemos proseguir con la construcción económica y mantener un desarrollo integral, armonioso y continuado. El investigador Zhang destacó al respecto:
"Según las experiencias internacionales, la etapa en que el PIB per cápita supera los 1,000 dólares y llega a alcanzar los 5,000 dólares tiene una importancia decisiva. Para lograr un desarrollo económico continuado, rápido y sano, durante esta etapa el énfasis del desarrollo económico debe desplazarse al reajuste de las estructuras industriales y a la transformación de los medios para materializarlo, así como a la mejora de su calidad y a la elevación de su rendimiento." (XINHUA-CRI)
10/03/2004