En el primer semestre de 2004, la economía de China siguió manteniendo un crecimiento rápido y, a la vez, el macrocontrol surtió efectos preliminares. Los medios de comunicación extranjeros han publicado últimamente informaciones y comentarios al respecto. He aquí extractos de tres informaciones de "Financial Times" de Gran Bretaña y de la agencia AP:
Avanzar a velocidad desacelerada y controlada
"Financial Times": (16 de julio) China dio a conocer modificaciones sobre un grupo de cifras estadísticas con respecto al PIB del año transcurrido, modificaciones que pronosdican el avance de la economía china a una velocidad desacelerada y controlada.
De acuerdo con la Administración Estatal de Estadística (AEE), la tasa de crecimiento económico de China en el segundo trimestre de 2004 fue de 9,6 %, inferior a la del primer trimestre del mismo año y del cuarto trimestre de 2003 que fue del 9,8 % y 9,9 %, respectivamente. Con este modo de desaceleración gradual, se sintieron enormente alentados los inversionistas de Hong Kong y otros lugares.
Zheng Jingping, portavoz de la AEE, dijo que el gobierno chino ha confirmado el fenómeno de sobrecalentamiento de la inversión en algunos terrenos del país tales como las industrias siderúrgica, de aluminio y de construcción. Ahora, se ha registrado una notable desaceleración en el ritmo de aumento de la inversión en estas industrias, agregó.
Hay funcionarios que advirtieron indicios iniciales de la espuma en la industria inmoviliaria. Pero, en el primer semestre de 2004, el aumento de la inversión en bienes inmuebles fue de 28,7 %, con 12,4 puntos porcentuales disminuidos. El descalentamiento de la industria inmoviliaria ayudará a bajar los precios de laminados de acero, aluminio electrolítico y cemento. La baja de estos precios también podrá volver a suavizar las excesivas acciones de inversión en estas industrias.
Los éxitos logrados por China en estos aspectos tienen una gran importancia. Según funcionarios y analistas, en primer lugar, Beijing no tiene ahora la necesidad de reajustar con precipitación la política, ni tampoco debe recurrir a nuevos medios administrativos para controlar el crecimiento ni a la política monetaria de reducción.
En segundo lugar, China seguirá siendo la locomotora del desarrollo económico de Asia y seguirá importando grandes cantidades de mercancías desde los países de la región y de otros países del mundo. En el primer semestre de 2004, el volumen de importación de China llegó a 264.900 millones de dólares, un aumento de 42,6 %, mientras el volumen de exportación alcanzó 258.100 millones de dólares, un aumento de 35,7 %.
Se han producido cambios en la fuerza motriz del crecimiento de China. Los gastos para el consumo, sobre todo, los gastos para el consumo en las zonas rurales que hasta ahora no han aumentado de manera notable, tendrán un veloz aumento. Se prevé que serán nuevos focos calientes de inversión los sectores de protección ambiental y de algunas instalaciones infraestructurales tales como tratamiento de aguas residuales, construcción de caminos, puertos y aeropuetos y la industria de energía eléctrica.
Descalentamiento económico surte efecto
La agencia AP: Según estadísticas dadas a conocer el 16 de julio, el crecimiento económico de China en el primer semestre de 2004 fue de 9,7%, cifra inferior a la estimada por los analistas, demostrando que han surtido efecto los esfuerzos hechos por China para desacelerar el crecimiento económico.
Esta tasa de crecimiento supera en mucho la tasa prevista oficial de 7% para 2004, pero inferior a la tasa estimada por los analistas que es de 10,6 %.
Los dirigentes chinos se preocupaban por que el impetuoso y rápido crecimiento condujera a la inflación, provocando problemas financieros. Ellos intensificaron el control del crédido bancario y dieron la orden de verificar de nuevo los grandes proyectos de construcción a nivel nacional para controlar la inversión especulativa en establecimientos industriales y en algunos activos. Esa inversión especulativa, según se decía, podría acentuar la tendencia de inflación.
El crecimiento económico de China llegó a 9,1 % en 2003. La expansión rápida de las industrias como siderúrgica, de cemento y construcción provocó la tirantez en el suministro de energía eléctrica y en el transporte y también el alza de precios.
De acuerdo con la AEE, en el primer semestre de 2004, la inversión en activos fijos de China aumentó en 28,6 % en comparación con el mismo lapso del 2003, pero registró una notable dismunución en comparación con los primeros tres meses de 2004, en que se verificó un aumento de 43 % en la inversión en activos fijos.
Otras cifras dadas a conocer anteriormente en el mismo mes de julio también demuestran claramente una leve desaceleración del crecimiento económico de China.
Primer ministro Wen exhorta a no caer en ciego optimismo
La agencia AP: El canal de televisión estatal de China indicó el 14 de julio que el primer ministro Wen Jiabao elogió la política financiera de China encaminada a desacelerar el desarrollo económico que se halla en impetuoso y rápido aumento, pero exhortó a no caer en "ciego optimismo".
En su noticiero de la noche, el canal de televisión central dijo: Al hacer uso de la palabra en la reunión habitual del Consejo de Estado, el primer ministro Wen Jiabao advirtió que todavía es un poco rápido el aumento de la inversión en activos fijos y, al mismo tiempo, no está totalmente resuelto el desequilibrio entre la oferta y la demanda en los terrenos como petróleo, carbón, energía eléctrica y transporte.
Fue en fines de 2003 en que China empezó a tomar medidas para controlar el rápido crecimiento económico debido a la preocupación por el sobrecalentamiento de algunas ramas industriales provocado por el aumento de la inversión.
En la misma reunión, Wen Jiabao señaló que es necesario comprender a plenitud lo arduo y lo complicado de las medidas de macrocontrol y no se debe caer en "ciego optimismo".
Debido a la fuerte inversión y a la prospera venta al por menor, la economía china creció en 9,8 % en el primer trimestre de 2004.
Sin embargo, el gobierno ha impuesto rigurosas restricciones sobre el crédido proporcionado por el sistema financiero y, al mismo tiempo, ha prohibido la inversión en algunos sectores determinados con el fin de desacelerar el ritmo de expansión económica.
Wen Jiaobao dijo en la reunión regular del Consejo de Estado que los puntos prioritarios en el trabajo para el segundo semestre de 2004 comprenden la reforma del sector de agricultura, intensificación de control del crédito bancario y apoyo al desarrollo de la región occidental.
Agregó: El gobierno debe garantizar el aumento de la producción de electricidad y de carbón para satisfacer la demanda. El gobierno también debe estimular el consumo y crear más oportunidades de trabajo y, al mismo tiempo, hacer que la economía china se abrá aún más al comercio e inversión extranjeros.
26/07/2004