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La reciente crisis del mercado financiero afectará al crecimiento económico de la eurozona, que pagará un precio por ella en 2008, según concluyeron el día 8 los ministros de economía de las 13 naciones europeas que comparten la misma moneda, el euro.
"No nos parece que las consecuencias de la crisis se vayan a notar sustancialmente en 2007. Serán relativamente menores, pero hay riesgos de desventajas en 2008", afirmó a los periodistas el primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, que lidera el grupo, tras un encuentro ministerial.
Los mercados financieros globales han estado experimentando un período de volatilidad, propiciado por las dificultades en el mercado hipotecario de los Estados Unidos, que ha llevado a una revalorización del riesgo y un endurecimiento de las condiciones financieras, una realidad que preocupa a la economía de la eurozona.
Sin embargo, Juncker indicó que el crecimiento económico en la eurozona se mantendrá durante la segunda mitad del año, según las previsiones hechas por la Comisión Europea en su último informe trimestral de la zona euro, presentado la pasada semana.
"Creemos que los aspectos económicos fundamentales en la zona euro se mantendrán firmes", indicó.
En comparación con el trimestre previo, la economía de la eurozona creció un 0,3 por ciento en el segundo trimestre, una ralentización del 0,7 por ciento respectó al primer trimestre, y por debajo de las expectativas.
Se trata del ritmo de crecimiento más bajo desde comienzos de 2005. La comisión había proyectado un incremento del 0,6 por ciento para el segundo trimestre en su informe de primavera.
Con todo, la comisión apuntó que los riesgos de consecuencias negativas han aumentado, citando a la reciente crisis y a la posibilidad de una fuerte ralentización del crecimiento económico en los Estados Unidos, su mayor socio comercial.
El pasado mes, la comisión rebajó su proyección económico para 2007 al 2,5 por ciento, un 0,1 por ciento menos que su previsión de mayo.
Juncker señaló que la comisión tenía previsto publicar su previsión de otoño el 9 de noviembre, que podría ofrecer un escenario mejor en lo referente a las consecuencias de la economía de la eurozona. (Xinhua) 09/10/2007
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