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El ejecutivo estadounidense John Elassir es optimista respecto del desempeño de su empresa de ambientadores para vehículos en China.
"Los chinos están comprando coches más caros, por lo que deben necesitar ambientadores de mejor calidad", dijo Elassir durante la mayor feria comercial del país asiático, que se celebra por estos días en Guangzhou, capital de la meridional provincia de Guangdong.
Cerca de su stand se encuentran los mostradores de los deslumbrantes Chevrolet Roadster y la limusina de Cadillac, procedente de Detroit, rodeados de una multitud de visitantes.
El primer día de la feria, Elassir dialogó con más de una docena de clientes chinos que mostraron interés en sus productos.
La demanda interna china, que no para de crecer, sigue atrayendo exportadores como él, que esperan hacerse a una tajada del vasto mercado del gigante asiático.
Estadísticas oficiales muestran que en la primera mitad de este año las ventas al por menos crecieron un 15,4 por ciento, cifra que supone el aumento más alto en los últimos 10 años.
En el XVII Congreso Nacional del Partido Comunista de China ( PCCh), el presidente Hu Jintao enfatizó en la importancia de ampliar la demanda interna en su informe político, poco después de que se anunciara que el superávit comercial había establecido un nuevo récord en los primeros nueve meses de este año.
"La relación consumo-PIB crecerá a pasos firmes, y el consumo, la inversión, y las exportaciones trabajarán coordinadamente para impulsar el crecimiento económico", dijo Hu.
El mandatario insistió en que su país, cuyo mercado interno será uno de los más grandes del mundo en 2020, acelerará la transición del modo de crecimiento económico actual, basado principalmente en el impulso a la inversión y las exportaciones, a uno que combine estas dos variables con el consumo.
Por mucho tiempo el enorme superávit comercial ha sido una preocupación, y ha obligado al gobiero chino a adoptar una serie de medidas, como la reducción de reintegros de impuestos por concepto de exportaciones y la revaluación de su moneda, el yuan. Sin embargo, los frutos aún no se ven.
Anteriormente conocida como la Feria de Cantón, la feria comercial más antigua del país cambió oficialmente su nombre a " Feria de Mercancias de Importación y Exportación de China" a principios del presente año.
Dicha modificación ha sido vista como un nuevo esfuerzo por parte de China para aumentar las importaciones y reducir el superávit comercial, el cual incluso ha provocado disputas con otros países.
Después de que la Feria de Cantón añadiera una sección de importaciones a su exhibición, otros importantes certámenes comerciales, entre ellos la Feria Internacional de Inversión y Comercio de China y la Feria de Altas Tecnologías de China, siguieron el ejemplo.
"Estas ferias a nivel nacional ofrecerán una plataforma para los exportadores extranjeros y jugarán un papel positivo en la promoción de las importaciones", dijo Liu Songping, jefe del Instituto de Investigación del Negocio de la Exhibición de Guangzhou.(Xinhua) 18/10/2007
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