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Al acompañar a sus últimos clientes de la mañana hacia la puerta de la habitación con aire acondicionada, Nguyen Thi Hoa se acuerda de sí misma hace unos años: con la piel golpeada por la intemperie, a pleno sol y empujando un carro de madera cargado hasta arriba con manzanas y peras china s a lo largo del paso fronterizo de Lao Cai, entre China y Vietnam.
Sentada tranquilamente en su oficina en un edificio de tres plantas en la ciudad de Lao Cai, al norte de la provincia del mismo nombre, Hoa aparenta tener mucho menos de los 45 años que tiene. "Hace casi una década, era sólo una porteadora como ella", recuerda a Xinhua, señalando a una mujer que empuja junto con otros dos hombres un carro.
Afirma que gracias a las políticas comerciales flexibles de Vietnam y China, así como a sus buenas relaciones económicas, después de años ahorrando y aprendiendo de sus jefes, ha logrado poseer el edificio y dirigir su propia empresa privada, dedicada a la importación de fruta china para su posterior venta a comerciantes vietnamitas en las grandes ciudades.
"Además de mi empresa frutícola, estoy pensando invertir en una compañía de transportes de un amigo. El sector de los transportes es muy lucrativo aquí, dado que numerosos empresarios de ciudades del norte del país, como Hanoi, Thai Nguyen, Hai Phong y Bac Ninh, contratan a empresas de transporte de Lao Cai para trasladar placas de acero de China y otros productos siderúrgicos", afirma, antes de explicar que la empresa de su amigo tiene firmados cinco o seis contratos para transportar cada mes miles de toneladas de productos importados de China.
La bonanza económica se extiende a otras ciudades, en especial a las áreas cercanas al puerto fronterizo de Lao Cai.
La Compañía de Bienes de Consumo Binh Tien, con sede en Ciudad Ho Chi Minh y conocida por sus zapatos de marca Biti's, está invirtiendo 14 millones de dólares en la construcción de un centro comercial de 17 pisos adyacente al paso fronterizo que estará completado a finales de este año.
"El primer piso fue abierto al público en 2006, creando un espacio para que las empresas puedan exhibir y vender sus productos aquí. Aunque sólo hay un piso operativo en el momento con 11 espacios que venden joyas, productos hechos con madera, calzado y cerámica, el centro recibe entre 200 y 300 clientes a diario y hasta 500 ó 700 durante los fines de semana o vacaciones", indica Trinh Van Son, trabajador de Binh Tien.
La mayoría de los compradores son turistas, reconoce, en especial procedentes de China, donde la empresa cuenta con tres oficinas de representación, en las ciudades de Hekou, Nanning y Kunming.
Los flujos de productos y pasajeros que atraviesan la frontera por Lao Cai se han incrementado en gran medida desde 1992. Así por ejemplo, el comercio de productos se cifró en 467 millones en 2006, frente a los 118 millones de 2000, y ya ha alcanzado los 540 millones en los primeros siete meses de este año, con un incremento del 79 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En octubre de 1991, cuando se creó la provincia de Lao Cai, su situación socieconómica no era demasiado halagüeña. Por entonces, el PIB per cápita era de unos 45,5 dólares, hasta 56 de las 180 aldeas no tenían calles asfaltadas que condujeran al centro y siete de los diez distritos y pueblos no estaban conectados a la red eléctrica nacional.(Xinhua) 12/11/2007
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