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La contaminación atmosférica le cuesta a China un 3,8% de su Producto Interno Bruto (PIB), debido a la aparición de más enfermedades y a la elevada mortalidad, según un informe publicado por el Banco Mundial.
El coste combinado en términos sanitario y no sanitarios de la contaminación atmosférica e hídrica para la economía china se sitúa en unos 100.000 millones de dólares anuales, cifra que supone en torno al 5,8% del PIB, de acuerdo con David Dollar, director regional del Banco Mundial para China y Mongolia, quien sostiene que la contaminación del aire tiene un coste mayor que la del agua.
La contaminación atmosférica, especialmente en las grandes ciudades, genera una mayor incidencia de enfermedades pulmonares, como cáncer y problemas respiratorios, de las que se deriva un alto nivel de absentismo laboral y escolar, indicó Dollar, quien se remite al informe realizado conjuntamente con la Administración Estatal de Protección Ambiental de China.
Dollar apuntó a las partículas en suspensión con un diámetro inferior a diez micrones como la principal amenaza sanitaria.
La densidad de las partículas en suspensión se sitúa en el norte de China en 112 microgramos, mientras que en el sur del país desciende a 88 microgramos, precisó el director en un foro sobre el entorno para la inversión en China celebrado el domingo en Chengdu, capital de la provincia suroccidental china de Sichuan.
Las partículas en suspensión suponen también un dolor de cabeza en Beijing, donde alcanzan una densidad media de 141 microgramos.
En su estudio conjunto, el Banco Mundial y la administración ambiental china han llevado a cabo una investigación en la municipalidad suroccidental china de Chongqing, una de las regiones más contaminadas de China, y Shanghai, cuyos resultados indican que muchos ciudadanos estarían dispuestos a pagar para reducir los riesgos sanitarios ligados a la contaminación.
No obstante, Dollar indicó que la reducción de la contaminación puede ser una decisión eficiente en términos económicos, con la aplicación de medidas como el traslado de los centros de producción industrial fuera de las ciudades, el reemplazo de las calderas de carbón por tecnologías de gas natural, un aumento en la inversión estatal en transporte público y la limitación del uso de vehículos privados.
Frente a los desafíos de contaminación, el Banco Mundial reafirmó el compromiso de China con la resolución del problema. China ha dado prioridad a la protección ambiental en su XI Plan Quinquenal (2006-2010) y trata de fundar una sociedad sensibilizada con el ahorro de recursos.
China está dispuesta a mejorar su eficiencia energética para reducir el consumo energético en un 20% por unidad de PIB, reduciendo al mismo tiempo las emisiones de los principales agentes contaminantes en un 10% en el último lustro de la presente década.(spanish.china.org.cn) 20/11/2007
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