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Chile mantiene su nivel de crecimiento económico y su moneda local, el peso, gana terreno frente al dólar, a pesar de las turbulencias financieras ocasionadas por la crisis hipotecaria en Estados Unidos.
Un dicho popular chileno señala que "cuando Estados Unidos estornuda, en Chile hay gripe", en alusión a que una afectación en la economía norteamericana tiene mayores repercusiones en Chile.
A pesar de que hasta el momento este presagio no se ha cumplido, la preocupación de que Chile sufra los efectos de una crisis financiera internacional, como la ocurrida durante la llamada "crisis asiática" de 1997 está latente entre las instituciones económicas y financieras.
El gobierno ha insistido en tranquilizar a todos los sectores ante las especulaciones y ha destacado que la economía chilena es la que mejor ha reaccionado en América Latina frente a la crisis norteamericana.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, al comparar las consecuencias de esta caída del dólar en el mundo, afirmó que donde menos ha disminuido el precio de la divisa es en Chile.
Las autoridades argumentan que las buenas políticas fiscales permitieron que el país enfrente correctamente las turbulencias económicas que se originaron en Estados Unidos, debido a los créditos hipotecarios impagos.
De acuerdo con analistas, Estados Unidos puede entrar en ua recesión de largo alcance, y existe el temor en los mercados internacionales que la baja del dólar no pueda ser controlada.
Si la crisis hipotecaria estadounidense se transforma finalmente en recesión, escenario al que los expertos le dan cerca de 50 por ciento de probabilidades, sería la primera de este tipo surgida en el mundo desarrollado.
La Asociación de Exportadores de Chile espera que el gobierno tome cartas en el asunto para evitar un desastre financiero debido a que el sector exportador es el que más está sufriendo las consecuencias de un dólar muy bajo.
La economía chilena se basa en las exportaciones, al enviar al exterior cerca del 60 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), la mayor parte de materias primas, como el cobre, oro, plata y la celulosa, y se ha beneficiado con la gran demanda de China.
Chile y China tienen un intercambio comercial de unos 14.000 millones de dólares al año y va en ascenso.
Los índices macroeconómicos indican que Chile tiene sólidos fundamentos para enfrentar las turbulencias externas.
De acuerdo con el reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en su balance preliminar para este año, la economía chilena crecerá un 5,3 por ciento.
La cifra si bien es menor al 6 por ciento esperado, es casi el promedio regional del 5,6 por ciento previsto por el organismo para 2007 y mayor al 4 por ciento obtenido en el país el año pasado.
Chile registró una inversión anual mayor al 25 por ciento del PIB, un incremento en las exportaciones y aumento del empleo, gracias a la creación de 150.000 puestos de trabajo, en promedio, al año.
ACONSEJAN A CHILE ESTAR ALERTA ANTE LA CRISIS ESTADOUNIDENSE
Los expertos indican que la apertura de Chile y su dependencia de las exportaciones obliga a estar más atentos a los "estornudos" o "la gripe" que sufran Estados Unidos y el resto del mundo.
Pese a que el país cuenta con reservas que le permitirían aminorar el efecto de una nueva crisis internacional, éstas nunca serían suficientes para blindar al país ante una fuerte crisis.
Con cada recesión, las autoridades y empresarios han aprendido lecciones y han aplicado modificaciones para evitar que los errores se repitan. El primer ejemplo en esa línea se verifica en los cambios regulatorios en la banca, tras los problemas de inicios de los años 80 del siglo pasado.
Durante la "crisis asiática", se decidió que lo mejor era tener una política de tipo de cambio libre, la que fue adoptada en la segunda mitad de 1999.
Esta decisión, de haber existido un par de años antes, hubiera amortiguado parcialmente los efectos desastrosos de aquel período con un ajuste económico más efectivo.
Actualmente, el precio de las materias primas está en niveles muy altos, a causa de las importaciones chinas, indias y de otros países asiáticos, lo que significa una gran diferencia en comparación con las anteriores crisis de los mercados internacionales, pero en cualquier caso se vería afectado por una recesión estadounidense.
El cobre chileno, que se cotiza ahora por encima de los 3 dólares la libra, tendría necesariamente una baja de precio debido a que este mineral se utiliza ampliamente en el sector de la construcción de Estados Unidos.
Expertos chilenos consideran que ni siquiera el auge de China podría salvar a estas materias primas, al llegar a la conclusión de que una recesión en Estados Unidos (que representa a casi el 25 por ciento del PIB mundial) afectaría también al gigante asiático, pero sin llevarlo a una crisis.
EL DOLAR CAE EN EL MERCADO CHILENO
En las últimas dos semanas, el dólar estadounidense ha caído 18,5 pesos chilenos, cotizándose ahora en torno a 497 pesos por unidad, y los analistas prevén que un recorte de la Reserva Federal de Estados Unidos aumentaría la brecha de tipos de interés con Chile, ampliando la oferta de la divisa y haciendo caer el tipo de cambio.
La baja del dólar frente al peso chileno ha beneficiado a los importadores y, a su vez, a los consumidores, por el acceso de productos importados a menor costo.
También se han visto beneficiados los operadores turísticos que tienen vendidos para este fin de año casi todos los cupos en hoteles nacionales y de aviones que realizan vuelos internacionales.
Por otro lado, la confianza está volviendo al sector financiero chileno, tras vivir el peor mes de noviembre de los últimos cinco años, y la Bolsa de Santiago comienza a recuperarse tímidamente al alza desde el 22 de agosto pasado.
En ello han influido las medidas anunciadas esta semana por el presidente norteamericano George Bush para enfrentar la crisis inmobiliaria.
Otro elemento que ha llevado al dólar a la baja en Chile es que la divisa también se ha debilitado respecto de las demás monedas latinoamericanas, como el real brasileño y también frente al euro.
La excepción la constituyeron el peso mexicano y el yen, que cayeron frente al dólar.
Un reciente estudio del Banco Central de Chile indica que los expertos coinciden en bajar la estimación del crecimiento de la economía para 2007 de un 5,3 a un 5,2 por ciento, mientras que para 2008 se indica un 5 por ciento.
La principal fuente de preocupación de las autoridades financieras sigue siendo la inflación, cuya variación anual estaba por encima del rango de tolerancia de 3 por ciento.
En la actualidad, la inflación se eleva a un 7,4 por ciento debido principalmente a los altos precios de los alimentos.
Además, los economistas prevén una posible desaceleración de la actividad económica interna, provocando que el consumo baje por la caída del ingreso real, y aún está latente el riesgo de una inflación alta por un tiempo prolongado.
Sólo el buen desempeño económico de Chile de los últimos años ha permitido al país estar en mejores condiciones que otros países latinoamericanos para enfrentar una eventual recesión de Estados Unidos, aunque nunca estará inmune a este tipo de crisis.(Xinhua) 17/12/2007
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