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“¿Será el pan ‘un artículo de lujo’?”, han exclamado algunos medios españoles al comentar sobre la vertiginosa subida de los precios de alimentos en el país.
La economía española, la “favorita” de las de la UE en los últimos diez años y tanto, ha comenzado a enfrentarse a una situación problemática durante el periodo comprendido entre 2007 y pricipios de 2008, año electoral del país. A medida de que va acercándose el día de votación del 3 de marzo, la oposición española ha intensificado sus críticas al gobierno y el partido en el poder por los problemas económicos.
El comienzo difícil impide una prosperidad nueva
Los precios constituyen un tema muy sensible para los habitantes. A comienzos del año 2008, se ha registrado un alza general de los precios del transporte, gas natural, electricidad, teléfono y franquicia postal, o sea, del 2 % al 4,84 %. El índice de precios al consumo alcanzó el 4,3 % en diciembre pasado, cifra record registrado desde 1995 y la más alta en la zona del euro. Las cifras publicadas por el departamento estatal de estadísticas de España han demostrado que los precios de alimentos subieron en 6,6 % por término medio, mientras tanto el de leche registró un alza de 31 %, el pan en 14,4 %, los aves de corral 10,2 %, los productos lácteos en 10 %, y las verduras en 9,8 %. Un informe de una institución financiera pronostica que por lo menos el alza de precios continuará en los primeros meses de 2008.
Ha comenzado a desacelerarse la construcción urbana con el rápido desarrollo durante más de una década. De acuerdo con un informe del banco central de España, la industria de la construcción comenzó a desacelerarse en el segundo semestre de 2007 y la situación seguirá hasta el presente año. La desaceleración en el desarrollo del mercado inmobiliario ha motivado un drástico descenso de las acciones inmobiliarias, lo que ha dado origen a la suspensión de ofertas del segundo grupo inmobiliario Colonial del país. Analistas locales han pronosticado una posible quiebra de un considerable número de las 60 mil compañías inmobiliarias pequeñas y la desaparición de empresas intermediarias en el sector. La venta floja de viviendas constituye un severo golpe para la industria de la constrrucción. Se registrará un descenso de 150 mil apartamientos en la construcción de viviendas en 2008, según predijo un funcionario de la oficina de administración económica del gabinete.
De acuerdo con el informe “Barómetro del clima de negocios en España”, las empresas con la disminución de ventas representarán el 10,4 % del total de las compañías, y las con la rebaja de beneficios, el 12,3 %. Además el alza de los precios ha motivado la subida de los salarios y la pensión de jubilación, lo que ha aumentado en gran margen el coste de las empresas. Las estadísticas de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales han demostrado que en 2008 los gastos en este ámbito alcanzarán los 3.000 millones de euros y que esto conducirá a la disminución de la capacidad inversora de las empresas. Se pronostica que en el primer semestre del año, el 9,5 % de las empresas del país reducirán sus inversiones y el 12,2 % de ellas disminuirá su personal.
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