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Los ministros de finanzas de los países miembros de la Unión Europea (UE) subrayaron su preocupación por la alta inflación en la eurozona en su reunión mensual regular que concluyó aquí el día 12.
"La inflación es definitivamente un muy grave problema", dijo el ministro de Finanzas de Eslovenia, Andrej Bajuk, cuyo país ostenta la presidencia rotativa de la UE.
Según Eurostat, la oficina de estadísticas de la UE, la inflación anual en la eurozona, impulsada por las alzas en los precios del petróleo y los alimentos, se disparó 3,2 por ciento en enero, el aumento más alto desde que el euro se introdujo en los mercados mundiales como moneda en 1999.
El comisionado de Economía Europea y Asuntos Monetarios, Joaquín Almunia, dijo a los reporteros después de la reunión que las principales fuentes de la inflación en Europa provinieron de factores externos y advirtió que la UE debe estar preparada para una posible tendencia a largo plazo de alimentos más caros.
Los precios de los alimentos agrícolas aumentaron casi 40 por ciento, en términos de euro, entre noviembre de 2006 y noviembre de 2007 y se han mantenido en niveles altos desde entonces.
Como resultado, el precio más alto de energía y alimentos contribuyeron con casi uno por ciento cada uno a la inflación de la eurozona de 3,1 por ciento en diciembre del año pasado.
La UE informó en un comunicado antes de la reunión que una área clave para la acción es fortalecer la competitividad y la integración del mercado de productos y servicios europeo y que es importante que el desarrollo del salario esté de acuerdo a la productividad.
No obstante, Bajuk pronosticó que la inflación podría no mantenerse tan alta por mucho tiempo.
"Todos esperamos que disminuya de mes a mes", indicó.
Almunia también dijo ayer lunes en una reunión de los ministros de finanzas que el alza en la inflación sería "temporal".
"Esperamos que el alza en la inflación sea temporal, aunque estamos muy preocupados por ello", dijo a los periodistas al final de la reunión. "Así que necesitamos mantenernos alertas para que la inflación no se arraigue".
La alta inflación ha puesto al Banco Central Europeo (BCE) en un dilema. Para encargarse de una economía, que ya estaba bajo riesgos de más bajas por las recientes turbulencias financieras y la desaceleración en la economía de Estados Unidos, el BCE con sede en Frankfurt detuvo desde junio las alzas en las tasas de interés, antes de ello las había incrementado en ocho ocasiones en año y medio para contener la inflación. (Xinhua) 14/02/2008
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