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Cientos de campesinos ecuatorianos de la amazonia comenzaron el día 25 a cosechar el cacao "fino de aroma", considerado el mejor del mundo y muy apetecido por las grandes corporaciones chocolateras.
"Aroma Amazónico" es el nombre de la organización formada en el cantón Lago Agrio, de la provincia de Sucumbíos, en el nordeste de Ecuador, para producir el cacao del tipo "fino de aroma".
El proyecto fue impulsado por el Fideicomiso Ecuatoriano de Cooperación para el Desarrollo (FECD), una organización no gubernamental (ONG) que desde 2005 gestiona los derechos y obligaciones cedidos por un fondo canadiense, dedicado a promover obras de alto impacto social.
Pío Bravo, director del proyecto, explicó que gracias a ese plan unas 300 familias campesinas de Sucumbíos han podido mejorar sus ingresos y dedicarse a una actividad que promete rentabilidad.
Con el apoyo técnico y de infraestructura, el FECD ha logrado que el rendimiento del cacao "fino de aroma", también llamado "nacional", aumente hasta diez quintales por cada hectárea, más del doble de lo que se producía en el pasado, indicó Bravo.
Sin embargo, aseguró que el rendimiento podría llegar hasta unas 20 quintales por hectárea en uno o dos años más.
Otro de los objetivos, indicó, es que la variedad "fino de aroma" se produzca y se exporte de forma "pura", es decir, sin mezclarlo con otra variedad muy difundida en la zona, la denominada "CCN-51", de menor calidad y rechazada por las empresas chocolateras europeas.
Según el agrónomo, los campesinos organizados en el proyecto han entendido que el cacao "fino de aroma" es, a la larga, mucho más rentable, aunque su producción sea menor a la del "CCN-51", que produce hasta 80 quintales por hectárea, pero a un precio muy bajo.
Además, la producción del cacao "nacional" debe ser, indefectiblemente producida sin sustancias químicas, requisito "indispensable" para ingresar en las industrias europeas.
El "fino de aroma" es originario de Ecuador, aunque ya se cosecha en otras regiones de América, y, según Bravo, tiene características que lo hacen único, tanto por su contextura como por su sabor.
La diferencia con el cacao híbrido también radica en la facilidad que presta para la elaboración de chocolates, pues, según Bravo, el "CCN-51" debe ser mezclado con sabores artificiales.
El centro de procesamiento incluye un centro de acopio y elaboración de la semilla y redes de comercialización.
Toda la producción de cacao "fino de aroma" que tiene el país "está vendida" para la exportación, pues, según Bravo, la demanda "es altísima". (Xinhua) 26/03/2008
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