 | |
Las empresas textiles de China se enfrentan en 2008 a su año más difícil por la apreciación de lamoneda china, el aumento de los costes de las materias primas y eldebilitamiento de la demanda procedente de los mercados de Europay Estados Unidos, afectados por la crisis hipotecaria.
Las exportaciones de productos textiles de China alcanzaron unvalor de 16.440 millones de dólares USA en los primeros dos mesesde este año, con un crecimiento del 5,7 por ciento respecto almismo período del año pasado.
La meridional provincia china de Guangdong, el mayor centrotextil para la exportación del país, exportó 3.520 millones dedólares en estos productos en los dos primeros meses del año, loque representó una disminución sin precedentes del 11,3 por ciento,según las aduanas locales.
Muchas de las compañías textiles del sur del país se han vistoobligadas a adoptar un sistema de producción innovador y ecológicoen lugar del modelo basado en el uso intensivo de la mano de obra.Algunas incluso han trasladado sus fábricas a las provinciasinteriores del país con el objetivo de reducir costes.
La apreciación del yuan ha incrementado el coste del cambio dedivisas entre un 20 y un 25 por ciento desde 2007 y ha absorbidouna buena parte de los beneficios, afirmó Cai Minqiang, presidentede la junta directiva del Grupo Famory, con sede en Guangdong. El precio de la mano de obra también se ha elevado de maneranotable. El sueldo mensual promedio de los trabajadores de lasfábricas textiles en el poblado de Xiqiao, en la ciudad de Foshan,ha llegado a entre 1.600 y 1.700 yuanes, cifra que supone unaumento interanual del 20 por ciento, según reveló un ejecutivo dela Compañía Textil Huanya de Guangzhou.
El rápido aumento de los precios del petróleo y de las materiasprimas son otras de las principales preocupaciones de losproductores textiles chinos. "El precio de la lana se ha
incrementado entre un 20 y un 30 por ciento, mientras el delcarbón usado para el planchado de ropa pasó de los 350 a los 680yuanes por tonelada en 2007", dijo Chen Huiyong, ejecutivo de lacompañía Moonlight Fashion.
Al mismo tiempo, las empresas también se enfrentan a requisitosde protección medioambiental más estrictos y se han vistoafectadas por la escasez del suministro eléctrico.
Ocho compañías de impresión y tinte en Foshan tuvieron quecerrar el año pasado por no haber cumplido con los estándares deprotección ambiental, lo que tuvo una influencia negativa en lacadena de producción del sector y elevó los costes de lascompañías.
Por otra parte, y como consecuencia de la escasez delabastecimiento de electricidad, las empresas textiles en laprovincia tienen un suministro eléctrico de sólo 4 días a lasemana, por lo que éstas han incrementado sus gastos con la comprade generadores diésel para mantener la producción.
Ante estas circunstancias, las compañías textiles tienen queadaptarse al mercado, estandarizar su producción y desarrollarproductos de valor añadido para aumentar su competitividad.
Zhao Yumin, investigador del Instituto de Cooperación Comercialy Económica del Ministerio de Comercio, destacó que sólo aquellasempresas cuyos costes sean eficientes y que aumenten continuamentesu productividad podrán sobrevivir en un entorno de grancompetencia y creciente proteccionismo.
La reubicación de las fábricas en las regiones interiores delpaís, donde los costes de la mano de obra y las materias primasson más bajos, además de la inversión en innovación tecnológica,se encuentran entre las estrategias adoptadas por las empresastextiles para combatir las dificultades. (Xinhua) 08/04/2008
|