|
Los líderes de Estados Unidos, Canadá y México concluyeron el martes la cumbre de dos días celebrada aquí con un impulso simbólico al Tratado de Libre Comercio para América del Norte, firmado hace 14 años.
El encuentro anual proporcionó, como ya ocurrió en los anteriores, una oportunidad para que los mandatarios norteamericanos estrechen sus relaciones y realicen inventario de los logros conseguidos en materia de cooperación.
Los dirigentes pasaron dos días discutiendo una amplia gama de temas, en especial relacionados con el comercio, la seguridad alimentaria, la respuesta en caso de emergencia, el suministro energético, la seguridad fronteriza, la protección medioambiental y el crimen organizado.
Sin embargo, aparte de reiterar su postura común respecto al libre comercio, la cumbre no parece haber dado resultados notables, tal y como predijeron los analistas, debido principalmente al hecho de que el presidente estadounidense, George W. Bush, abandonará el cargo a principios del año próximo.
Junto con el presidente mexicano, Felipe Calderón, y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, Bush aprovechó la ocasión para subrayar la importancia del tratado de libre comercio, que vinculó las tres economías en 1994.
Los tres mandatarios destacaron los beneficios del pacto y su influencia para la creación de puestos de trabajo, la mejora de los servicios y el fortalecimiento de la calidad de vida de la población.
Según cifras de la administración estadounidense, el comercio entre los tres países se triplicó entre 1993 y 2007, periodo de tiempo en el que pasó de 297.000 dólares a 930.000 dólares anuales.
"No es el momento de renegociar o abandonar el acuerdo", indicó Bush durante una rueda de prensa conjunta al término de la cumbre. "Es el momento de hacer que funcione mejor para todos nuestros ciudadanos, y de reducir las barreras comerciales en todo el mundo ".
Bush condenó la postura de los senadores Hillary Clinton y Barack Obama, candidatos a representar a los demócratas en las próximas elecciones presidenciales, por haber instado a renegociar el acuerdo o incluso a retirar la participación de Washington.
Asimismo criticó a Nancy Pelosi, presidenta de la cámara baja del congreso y miembro del Partido Demócrata, por bloquear la votación sobre un pacto de liberalización comercial con Colombia.
Tanto Calderón como Harper se hicieron eco de las declaraciones de su homólogo estadounidense y ofrecieron ejemplos de los beneficios del tratado.
"No es el momento de plantearse siquiera modificaciones o cancelaciones", afirmó Calderón, y añadió que "es el momento de fortalecer e impulsar el acuerdo de libre comercio entre los tres países".
Por su parte, Harper destacó que el pacto es de suma importancia para la creación de puestos de trabajo y para la prosperidad a ambos lados de la frontera, y aseguró que renegociarlo sería un error.
Calderón y Harper respaldaron a Bush en su intento de firmar un acuerdo de este tipo con Colombia y afirmaron que la medida beneficiará a todos.
Canadá está intentando también negociar un acuerdo de liberalización comercial con Colombia, tratado que ya firmaron México y Colombia. (Xinhua) 23/04/2008
|