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Los exportadores se enfrentan este año en la feria comercial de Guangzhou con una difícil elección: menos pedidos o márgenes de beneficios muy estrechos.
El yuan es más fuerte y el mercado internacional más débil como resultado de la crisis crediticia. Y esta situación ha tenido su impacto en el número de compradores y pedidos que han recibido los exportadores que asisten a la Feria de Importación y Exportación en Guangzhou, capital de la provincia meridional china de Guangdong.
Las cifras de la feria muestran la asistencia de 128.155 compradores extranjeros, un 5,8 por ciento menos que en la anterior feria de primavera. El número de clientes de Estados Unidos ha descendido un 23,2 por ciento y aquellos procedentes de Francia y Alemania disminuyeron un 11,8 por ciento y un 9,5 por ciento, respectivamente.
"El descenso de los compradores procedentes de Estados Unidos y la Unión Europea supondrá una reducción de nuestros pedidos de en torno al 30 por ciento", dijo un representante de la Compañía Lianchuang de Shenzhen, que exporta electrodomésticos a Estados Unidos y Europa.
Otras empresas también están notando el impacto de esta situación, con una disminución de los compradores que visitan los puestos de venta y una reducción de los contratos firmados.
"Los artículos chinos son populares entre los clientes de Estados Unidos, pero tenemos que reducir nuestras compras por la caída de la demanda de EEUU", declaró a Xinhua el gerente de suministros de la compañía "Smartful Home", un importador de productos textiles de EEUU, Ben Noonan.
Los exportadores chinos se han estado quejando de la pérdida de encargos como resultado del cambio en el valor del yuan, que ha aumentado casi un 4,6 por ciento respecto al dólar estadounidense este año, y ha hecho así más cara la marca "Hecho en China".
Las estadísticas de aduanas revelaron que las exportaciones de China a los Estados Unidos se incrementaron un 5,4 por ciento interanual durante el primer trimestre, lo que supone una desaceleración de 15 puntos porcentuales en comparación al mismo período de 2007.
Por su parte, las exportaciones a la Unión Europea crecieron un 24,2 por ciento, lo que supone 10,3 puntos porcentuales por debajo de las cifras correspondientes al mismo lapso del año pasado.
Antes de la feria, se comentaba que algunas firmas expositoras chinas podrían aumentar los precios y compensar así el incremento de costes de las materias primas y la mano de obra. Pero la mayoría se dieron cuenta de que tenían que competir con los precios para ganar cualquier pedido.
Había más compradores de nuevos mercados, incluyendo a países de África y Sudamérica, pero estaban en la feria para conseguir ofertas, por lo que los incrementos de precios podrían asustarles, dijo Yu Hong, de la Compañía de Metales No Ferrosos de China Minmetals.
Si la presión por el incremento de costes no se puede compensar, los faricantes chinos atravesarán mayores dificultades durante la segunda mitad del año, dijo Yu.
La feria, también conocida como "Feria de Cantón" por el nombre antiguo de la ciudad, fue considerada el "barómetro" del comercio exterior del país. Originalmente, se trataba de un evento de exportación-promoción hasta su edición 101 en la primavera de 2007, cuando su nombre oficial se cambió al actual Feria de Importación y Exportación de China.
La feria tiene dos fases este año. La primera, que se celebró entre el 15 y el 20 de abril, presentó artículos textiles, vestidos, productos de salud, electrodomésticos, herramientas, pequeños vehículos y hardware. La segunda fase, que empezará el día 25 y durará hasta el 30 de abril, expondrá alimentos, té, utensilios de cocina, artículos de decoración, deportivos, juguetes, y material de oficina. (Xinhua) 24/04/2008
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