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Es posible que participar en la mayor feria de productos para la exportación no sea suficiente para aliviar la inquietud de decenas de miles de exportadores chinos que se han visto afectados por la crisis crediticia de EEUU.
Aún es demasiado pronto para saber cuántos pedidos se firmaran durante la feria bianual de Guangzhou, capital de la provincia china sureña de Guangdong, pero el pesimismo predomina entre los fabricantes y comerciantes chinos, que han visto una ralentización, o incluso un descenso en la demanda.
“El crecimiento del volumen de pedidos en el primer trimestre del año se ha quedado en el 20%, en comparación con el 140% del mismo periodo del año pasado”, señala Cao Xiaojian, vicepresidente de la empresa Jiangsu Shuntian Co. Ltd., que participa en la feria.
Al mismo tiempo, la rápida revalorización del yuan no hace más que empeorar las cosas. Cao afirma que un aumento del 1% en el valor del yuan se traducirá en un descenso de entre el 2 y el 6% en los beneficios por ventas. Cao reconoció que una cuarta parte de los ejecutivos de Jiangsu Shuntian, la mayor empresa textil de China, han sido despedidos.
La caída en la demanda exterior ha tenido un efecto catastrófico en las pequeñas y medianas empresas. “Un cliente estadounidense solía pedirnos cinco millones de metros de tela vaquera al año, pero este año el pedido se ha reducido a un millón de metros”, se lamenta Zhang Meng, empresario de Lanyan Group, uno de los principales productores chinos de tela vaquera y radicado en Zibo, en la provincia costera oriental de Shandong. Zhang afirma que, en el distrito Zhoucun de Zibo, sólo 70 de las 100 fábricas textiles existentes abrieron después de la última festividad del Año Nuevo Chino.
Por otra parte, Zhang Yujing, vicepresidente de la Cámara de Comercio China para la Importación y Exportación de Maquinaria y Productos Electrónicos, informa de que “el incremento de la exportación de maquinaria y productos electrónicos a EEUU ha bajado hasta el 18,9% en 2007, en comparación con el 26,4% en 2006”. Zhang predice que el crecimiento se ralentizará aún más durante el presente año.
De enero a marzo de este año, el volumen de exportación total de China aumentó un 21%, llegando hasta los 206.000 millones de dólares, 6,4 puntos porcentuales menos que la cifra del año pasado. En concreto, las exportaciones a EEUU crecieron un 5,4% (53.000 millones de yuanes), un 15% menos que el mismo periodo del año pasado, según las estadísticas aduaneras.
En Guangdong, gran centro de industria y comercio, el crecimiento de las exportaciones a EEUU se redujo hasta el 4,8% en el primer trimestre del año, muy por debajo del 15,5% registrado en el mismo periodo de 2007, según Wu Gongquan, subdirector general del departamento de comercio exterior y cooperación económica de la provincia.
Wu predice que “dada la flojera del mercado estadounidense, este será un año difícil para los sectores exportadores”.
“Los productos chinos tienen buena acogida entre los consumidores estadounidenses. Sin embargo, el descenso en la demanda nos obliga a comprar menos”, declaró a Xinhua Ben Noonan, director de compras del importador de textiles norteamericano Smartful Home.
Zhang Yansheng, director del Instituto de Investigación Económica Internacional, dependiente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y la Reforma, ha declarado que “los sectores exportadores de China no sólo se verán afectados por el mercado estadounidense, sino también por la desaceleración mundial causada por la crisis de los créditos”.
Los expertos creen que la desaceleración de las exportaciones ayudará a reducir el superávit comercial, que ha bajado hasta los 41.420 millones de dólares en el primer trimestre del año, un 10,8% menos que en el mismo periodo del año pasado, según cifras aduaneras.
Chen Deming, Ministro de Comercio, dijo el martes que el crecimiento de la exportación aún se mantiene dentro de un margen razonable, pero que se haría un seguimiento exhaustivo del efecto de la crisis crediticia mundial.
Chen añadió que, aunque el comercio con EEUU se ha resentido, las exportaciones a la Unión Europea, Japón y los nuevos mercados están aumentando.
“Los mercados estadounidense y europeo no son la única opción de las empresas chinas. El margen de beneficio puede ser muy alto en mercados africanos como Sudáfrica y Egipto”, señaló Cao Xinyu, vicepresidente de la Cámara de Comercio China para la Importación y Exportación de Textiles.
A causa principalmente de la desaceleración económica mundial, los economistas de todo el mundo han reducido sus pronósticos de crecimiento económico para China.
A principios de abril, el Banco Mundial redujo su previsión de crecimiento para China en 0,2 puntos percentuales -situándolo en el 9,4%- su segunda revisión a la baja en dos meses. El Banco Asiático de Desarrollo, por su parte, bajó su previsión del 10,8% al 10%.
La Feria China de Productos para la Exportación, un acontecimiento bianual que se celebra desde 1957, consiste en dos fases: la primera, de textiles y prendas de vestir, electrodomésticos y maquinaria, está programada para celebrarse entre el 15 y el 20 de abril. La segunda fase, consistente en souvenirs, artículos de regalo y productos alimentarios, se celebra desde el 25 al 30 del mismo mes. A este encuentro asisten alrededor 18.660 empresas chinas y extranjeras.(CIIC) 28/04/2008
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