|
El crecimiento desacelerado del principal indicador de la inflación de China se prevé que muestre una continuidad en las cifras del mes de abril, gracias a la caída de los precios de los productos agrícolas, afirmaron analistas del mercado.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC), que alcanzó el 8,7 por ciento en febrero y el 8,3 en marzo, se situará probablemente en alrededor del 8 por ciento en abril frente al mismo mes del año pasado, informó el domingo Chen Jijun, analista de la firma Citic Securities.
La caída de los precios de los productos agrícolas fue el principal factor que permitió desacelerar el ritmo de crecimiento del IPC, indicó Chen.
Si bien los precios de los cereales continúan siendo estables pero altos, los de las verduras experimentaron una fuerte reducción el mes pasado como consecuencia del suministro abundante, con una reducción de hasta un 50 por ciento en el precio de algunos artículos de este tipo.
Zhang Ying, analista jefe de la firma Hujie Investment, estimó el mismo día que el crecimiento del índice continuará desacelerándose después de alcanzar en febrero el nivel más alto de los últimos 11 años.
Sin embargo, la meta anual del 4,8 por ciento continúa siendo un objetivo difícil de alcanzar, indicó el economista jefe del Buró Nacional de Estadísticas, Yao Jingyuan, en una entrevista con la Televisión Central de China el pasado miércoles.
El IPC creció un 8 por ciento en el primer trimestre, lo que representa un aumento del 5,3 por ciento respecto al mismo lapso del año pasado y pone de manifiesto la existencia de una continuada presión inflacionaria, señaló.
Los precios de los alimentos, factor clave en el IPC, permanecen altos mientras el precio de la carne de cerdo se incrementó en un 63 por ciento interanual. El mal tiempo de este invierno provocó la muerte de hasta seis millones de cerdos, una situación que también contribuyó al aumento de los precios, dijo Yao.
Los factores externos no contribuyeron al control del problema, y los precios internacionales del crudo se multiplicaron más del doble en un período de menos de cinco meses, lo que tuvo un fuerte impacto en los controles de los precios nacionales de la energía.
La progresiva integración de las economías de todo el mundo también dio lugar a que el incremento de los precios globales de los cereales afectara al mercado doméstico.
El precio del trigo ha crecido en un 112 por ciento y el del maíz, en un 47,3 por ciento, desde septiembre de 2006, alcanzando los niveles más elevados de los últimos 10 años. Los precios del arroz también se duplicaron para situarse en los 760 dólares por tonelada.
Yao opinó que unas reservas suficientes de cereales y una buena cosecha garantizarán los suministros, a menos que se produzcan desastres naturales.
La meta del 4,8 por ciento del IPC anual pone de manifiesto la voluntad del gobierno de controlar la inflación. "No sólo tenemos determinación, sino también medidas concretas", afirmó el funcionario chino.(Xinhua) 05/05/2008
|