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El dólar estadounidense recuperó algo de terreno frente al euro y a otras monedas después de que el gobierno de Estados Unidos expresase su apoyo a que se fortalezca su moneda, pero los analistas siguen preocupados por una posible mayor caída del dólar.
APOYO DEL GOBIERNO
Antes de partir hacia Europa para una visita de una semana de duración, el presidente de EE. UU, George W. Bush, dejó claro que su país está comprometido a mantener su moneda fuerte.
"A nuestro país le interesa tener una moneda fuerte. Le interesa a la economía de todo el mundo", afirmó el lunes Bush en la Casa Blanca.
También el lunes, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, declaró que no descartaría que se realicen intervenciones en la moneda como una herramienta política para estabilizar el dólar.
"Nunca descartaría posibles intervenciones o cualquier otra herramienta", dijo Paulson en una entrevista con el canal financiero de la cadena de televisión CNBC. "No puedo especular sobre si lo haremos o no".
El dólar recuperó cierto terreno el lunes por la tarde frente al euro y al yen japonés gracias a las declaraciones de Bush y de Paulson.
Por otra parte, el dólar también se vio impulsado por las advertencias del presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, sobre la preocupante inflación causada por la fuerte caída del dólar, afirmando que la Fed está vigilando de cerca la situación.
A principios de este mes, Bernanke señaló que la campaña de recorte de tipos del banco central, que comenzó el pasado septiembre, había finalizado probablemente, lo que hizo crecer las especulaciones sobre una posible subida en los tipos de interés.
Para evitar que la economía entre en un periodo de recesión, la Fed recortó el tipo de interés clave en un total de 3,25 puntos porcentuales desde el 5,25 por ciento desde el pasado septiembre.
Las medidas de la administración Bush fueron calificadas de inusuales por los analistas, ya que siempre se ha mantenido al margen en la gestión del valor del dólar, y ha insistido en que los niveles de las divisas deberían regirse por las fuerzas del mercado libre.
Durante la mayor parte de los últimos siete años, el dólar ha ido perdiendo terreno, y se ha debilitado a un ritmo más rápido desde el pasado agosto, debido a que la economía estadounidense se está ralentizando de forma significativa y a que la Fed sigue bajando los tipos de interés.
CRECEN LOS TEMORES
La devaluación del dólar tiene ciertas ventajas económicas para Estados Unidos. Por ejemplo, reduce el coste de los bienes estadounidenses en el extranjero, lo que fomenta las exportaciones.
Pero también se culpa a la debilidad del dólar de la creciente inflación en todo el mundo y de la subida de los precios internacionales del petróleo.
El secretario general de la OPEC, Abdullah al Badri, afirmó el 23 de mayo que la especulación y la debilidad del dólar son los responsables de la exorbitante subida de los precios del petróleo, y no la insuficiente producción.
"Aunque aumentásemos la producción mañana, los precios no bajarían debido a la especulación y a la debilidad del dólar", afirmó.
Por otra parte, la continua devaluación del dólar ha hecho surgir preocupaciones en los países en vías de desarrollo.
El representante permanente de China ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), Sun Zhenyu, pidió el lunes a Estados Unidos que mantenga estable su moneda, debido a que están surgiendo preocupaciones en todo el mundo sobre su debilidad.
La devaluación afecta seriamente a las exportaciones de otros países, especialmente los países en vías de desarrollo, más vulnerables y cuya economía está orientada hacia la exportación, y está impidiendo que estos países se sigan desarrollando y sigan solucionando sus problemas sociales, declaró.
"Con respecto a esto, China espera que Estados Unidos, como principal motor de la economía del mundo, pueda tomar medidas rápida y eficazmente para estabilizar el dólar estadounidense", añadió.
A pesar de la reciente subida del dólar, no hay perspectivas claras de que siga subiendo.
La administración Bush tiene opciones limitadas para impulsar el dólar en una situación de creciente desempleo, caída en picado del índice de confianza del consumidor, y las peores perspectivas para el mercado inmobiliario en décadas, opinan los analistas.
Para contrarrestar la prevista subida de la inflación, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, reiteró el lunes la advertencia realizada la semana pasada de que el banco podría elevar los tipos de interés de la Eurozona el mes que viene.
Pero este diferencial de tipos de interés podría hacer bajar aún más al dólar, afirman los analistas. (Xinhua) 11/06/2008
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