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Los líderes de la Unión Europea ( UE) se enfrentaron sobre cómo frenar la actual tendencia alcista de los precios del petróleo en el primer día de una cumbre que comenzó el jueves.
Mientras Francia y Austria piden un recorte en el impuesto sobre el valor añadido (IVA) en el petróleo para contrarrestar la escalada de los precios; Alemania y Suecia han dejado claro que se oponen a cualquier medida fiscal que pueda adulterar la demanda del mercado y retrasar un ajuste a largo plazo.
Ante la cumbre de dos días en Bruselas, el presidente francés Nicolas Sarkozy repitió su llamamiento a sus contrapartes de la UE para que apoyen el recorte del impuesto sobre el combustible para superar así las dificultades que sufren estos días en especial los pescadores, transportistas y agricultores europeos.
Mientras los precios del petróleo en el mundo se acercan a los 140 dólares estadounidenses por barril esta semana, un nivel otrora inimaginable, Europa ha visto como las protestas se suceden en las últimas semanas.
En vísperas de la cumbre de la UE, cientos de agricultores, transportistas y conductores de taxi, bloquearon carreteras hacia y en Bruselas para protestar por la escalada de precios y la amenaza que ello supone para sus hogares, y demandar a los gobiernos de la UE que participen en los subsidios.
Junto a Sarkozy, el canciller austríaco Alfred Gusenbauer también apostó por que la UE considere un recorte del IVA sobre el combustible. Además, propuso introducir un impuesto sobre la especulación para contener los precios de los bienes básicos.
Sin embargo, la canciller alemana Angela Merkel lideró la oposición a las acciones financieras ante el récord de los precios del petróleo.
"Las medidas, en especial aquellas de naturaleza financiera, que han sido discutidas regularmente y que al final del día prevendrán de adoptar los cambios necesarios para adaptarse al mercado cambiante, deberían evitarse según nuestro punto de vista", explicó Merkel a la cámara baja del parlamento alemán en Berlín, sólo horas antes de la cumbre.
Mientras, el ministro sueco Fredrik Reinfeldt tomó la misma posición con Merkel.
"La respuesta ni puede ser 'continuamos con los subsidios' o introducir nuevos subsidios que no están basados en los mecanismos de mercado porque eso sería enviar una señal que podemos seguir utilizando, o incluso incrementar el uso de combustibles fósiles", apuntó fuera de un encuentro previo a la cumbre en Bruselas.
"Tenemos diferencias entre los países en este asunto, es bueno que podamos discutirlo", añadió Reinfeldt.
Mientras, Reinfeldt sugirió que su país podría reducir la tasa de ingresos, animando a la gente a trabajar por más horas para lograr más dinero con el que hacer frente a los costes del combustible.
"Un incremento en los precios del combustible podría afrontarse trabajando horas extra. Una dura señal", indicó. (Xinhua) 20/06/2008
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