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A pesar del malestar que causó en Chile la demanda de Perú para revisar los límites marítimos, el Senado chileno ratificó el Acuerdo de Libre Comercio (ALC) con su vecino, el cual profundiza e integra las áreas de Solución de Controversias, Inversiones y Comercio de Servicios.
Este acuerdo quedó en condiciones de ser promulgado como ley por la presidenta Michelle Bachelet, y representa una fuerte señal que Chile envía a Perú, al apuntar no sólo al fortalecimiento de las relaciones bilaterales, sino también al colocar a Sudamérica en el centro de su estrategia internacional.
Las relaciones bilaterales tuvieron un enfriamiento desde enero pasado, cuando el gobierno de Alan García interpuso ante el Tribunal de la Haya un reclamo para la revisión de los límites marítimos.
Perú plantea que se deben establecer los límites marítimos tomando como base el Punto de la Concordia para proyectar, en un trazo equidistante, las 200 millas de dominio marítimo. En total, la zona reclamada llegaría a unos 35.000 kilómetros de mar.
Chile usa la línea del paralelo para fijar la frontera marítima, y argumenta que el límite territorial no está a orillas del mar, sino en el denominado Hito 1, unos 220 metros tierra adentro.
Además, sostiene que esos límites fueron fijados en los tratados de 1952 y 1954, que según Perú son solamente acuerdos pesqueros.
El gobierno chileno considera estratégico este acuerdo económico para mejorar las relaciones entre ambos países, que se enfrentaron en el siglo XIX en la guerra del Pacífico, cuando Perú y Bolivia fueron derrotados por Chile.
Este tratado está unido al compromiso de asociación de Chile con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y debiera favorecer al conjunto de los países ribereños del Pacífico para enfrentar los desafíos y oportunidades que impone la región del Asia-Pacífico, donde se encuentran los países de mayor dinamismo económico en el mundo.
Adicionalmente, Chile y Perú han suscrito otros tres importantes acuerdos en materia económico-comercial: el Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones el año 2001; el Acuerdo para Evitar la Doble Tributación en 2004 y el Acuerdo de Cooperación Aduanera suscrito también ese mismo año.
Perú es el tercer destino de las exportaciones chilenas, tras China y Estados Unidos.
Durante 2007, estos envíos llegaron a los 1.035 millones de dólares, lo que representó un aumento de 9,9 por ciento respecto al año anterior.
Por su parte, las importaciones chilenas desde Perú alcanzaron los 1.687 millones de dólares que, en comparación con el año 2006, subieron 15,3 por ciento.
Actualmente, la inversión directa de Chile en Perú registró un monto superior a los 5.500 millones de dólares entre 1990 y 2007, lo que ubica a Perú como el tercer destino de las inversiones chilenas en el extranjero.
La canasta exportadora chilena se encuentra altamente diversificada, con 2.782 productos y 1.641 empresas, con una composición marcada por productos no tradicionales, lo que implica una gran posibilidad para los pequeños empresarios y para la generación de empleo.
Este nuevo ALC debería potenciar las oportunidades de negocios en ambos países, favoreciendo aún más la actividad empresarial, no sólo las grandes sino también las medianas y pequeñas.
Se espera que con este convenio se amplíe el comercio, no sólo de bienes sino también de servicios, y que se amplíen mucho más las inversiones directas.
Además, debería tener un especial impacto en la zona fronteriza chileno-peruana, estimulando el comercio, el turismo y el transporte.
El canciller chileno Alejandro Foxley dijo que este acuerdo dinamizará aún más los vigorosos intercambios económicos entre Chile y Perú.
Y agregó: "El nuevo marco jurídico, tanto en inversiones como con el renovado mecanismo de solución de controversias, entregarán mayor seguridad y transparencia a los agentes económicos de ambos países".
Destacó que el acuerdo con Perú permitirá abrir nuevas oportunidades de negocios y empleos para el desarrollo de las Regiones de Arica-Parinacota y Tarapacá, al facilitar el movimiento de personas, los negocios, el turismo y el transporte, así como la concreción de inversiones en puertos y carreteras. (CRI) 04/07/2008
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