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El incremento interanual en el volumen de ventas al detall de China excedió el 20 por ciento en los últimos ocho meses y sigue acelerándose, lo que garantiza que el crecimiento económico se mantendrá por encima del 9,5 por ciento durante lo que queda de este año, sostiene un reporte divulgado hoy por el banco HSBC.
De acuerdo con el documento, titulado "Foco Económico de China", el gasto por parte de los consumidores del país asiático se ha mantenido fuerte a pesar de la desaceleración de la economía, el devastador terremoto del 12 de mayo en la suroccidental provincia de Sichuan, y la cancelación de la "semana dorada" (festiva) correspondiente al 1 de mayo.
Basándose en el índice de precios al detall, el crecimiento real de las ventas minoristas llegó en julio a la cifra récord de 15,4 por ciento (a cerca de 100.000 millones de dólares) frente al 14,8 por ciento de junio, muy por encima del promedio mensual de 12,4 por ciento de 2007.
Tanto las áreas urbanas como las rurales experimentaron un poderoso crecimiento en sus ventas al detall en términos reales en el mismo período del año pasado, con el campo ascendiendo un 14 por ciento a 280.000 millones de yuanes y las ciudades un 17 por ciento a 600.000 millones de yuanes.
El informe atribuye el abultado gasto de los consumidores al rápidamente creciente uso de dinero en alojamiento y abastecimientos, que en julio registró un aumento anual del 26,5 por ciento, así como al robusto incremento del comercio tanto mayorista como minorista.
En términos de mercancías, los derivados del petróleo, la joyería, los cosméticos, el vestuario y los automóviles están tomando la delantera. Las ventas de los productos petrolíferos crecieron en julio un 55,2 por ciento interanual, frente al 44,4 por ciento de la primera mitad del año, reflejando una amplia demanda aun a pesar del aumento en los precios de los combustibles que tuvo lugar en junio.
Sin embargo, y como un efecto secundario de un mercado inmobiliario menos vibrante, el crecimiento de las ventas de materiales de construcción cayó en julio aún más, a -3,4 por ciento, con respecto al -1,8 por ciento del lapso enero-junio, un marcado declive frente al crecimiento del 41 por ciento registrado en la primera mitad de 2007.
Según el reporte, el animado ritmo de los gastos radica en el fuerte crecimiento de los ingresos de los últimos años y a la mejora estructural de la inversión en bienes de consumo.
En términos reales, el crecimiento de la renta disponible en las zonas urbanas ha mantenido una rata anual del 10 por ciento durante los últimos tres años, en tanto que los ingresos netos de los habitantes rurales están creciendo a una velocidad aún mayor. De enero a junio, el ingreso disponible per cápita en las ciudades creció en un 6,3 por ciento, mientras que los ingresos de los campesinos lo hicieron en un 10,3 por ciento.
Con cerca de 1.900 dólares por año en ingresos disponibles para los habitantes urbanos, y casi 700 dólares por año para los agricultores, el pueblo chino está mejorando su estructura de consumo, asegura el documento. Así lo demuestra el hecho de que están gastando más en bienes recreacionales, comen fuera de casa con más frecuencia, compran carros, y viajan de paseo más seguido, lo que se refleja en las cada vez más voluminosas ventas de automotores, vestuario, cosméticos y joyas, entre otros.
Con respecto al tambaleante mercado de valores, el reporte del HSBC sostiene que su drástica caída ha tenido un limitado efecto negativo en la riqueza, en vista de que los accionistas representan menos del 5 por ciento de la población. (Xinhua) 27/08/2008
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