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Por Zhao Yan
El ministro brasileño de Finanzas, Guido Mantega, dijo que es necesaria la reforma del sistema financiero internacional, tras demostrar su fragilidad por falta de regulación y supervisión adecuada de los mercados.
En entrevista con Xinhua, Mantega se refirió a las conclusiones de la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) que concluyó el 15 de noviembre, y en la que los jefes de Estado y Gobierno coincidieron en la urgencia de reformar el sistema financiero internacional.
El ministro brasileño también reiteró la posición del gobierno de su país de aumentar la participación de los países emergentes en las instituciones financieras internacionales.
-- Xinhua: Durante la Cumbre del G20, muchos líderes mencionaron la reforma del sistema financiero internacional mundial y de las instituciones financieras. ¿Cuáles son los principales defectos del sistema actual?
-- Mantega: La ausencia de una regulación y supervisión adecuadas de los mercados demostró la fragilidad del sistema financiero internacional.
Antes de la Cumbre de G20, cuando la crisis alcanzó su punto más agudo, en septiembre y octubre, alertamos sobre la falta de mecanismos de acompañamiento de la evolución de riscos sistémicos asociados a la actividad financiera con impactos globales.
Falta una mayor regulación sobre las actividades de seguridades, con exigencias de capital, y no existe transparencia, regulación y supervisión estatal en las operaciones con derivativos para que los compradores sepan lo que exactamente están comprando.
En lo que se refiere a la macroeconomía, podemos decir que los países emergentes no disponen de una amplia red de protección social y aún necesita invertir pesadamente en la infraestructura económica y social.
Además, el sistema financiero actual utiliza los mismos criterios prudenciales tanto en la fase boom cuando en la fase de crisis.
Para combatir esta distorción proponemos la exigencia de capital, fundo de reserva y compulsorio anticíclico, que deben ser mayores en períodos de rápido crecimiento del crédito y de mayor risco, y menores en períodos de retracción en los mercados.
También faltan reglas de transparencia en el balance contable de las insitutciones finanacieras.
Debe garantizar que el valor verdadero de los activos y exposiciones en peligros, inclusive aquellos fuera del balance, sea efectivamente medido y demostrado.
En suma, insuficiencias en la regulación y supervisión en nivel nacional permiten que los agentes financieros asumieran riscos extremados, levantando el mundo a una crisis tan comparable con la de 1929.
-- Xinhua: El presidente chino Hu Jintao propuso cuatro prioridades en la reforma del sistema financiero internacional: aumentar la cooperación internacional en la regulación financiera; hacer avanzar la reforma de las instituciones financieras internacionales; incentivar la cooperación financiera regional y mejorar el sistema monetario internacional.
-- Mantega: Las propuestas del presidente Hu Jintao coinciden con las del gobierno brasileño.
Así como Hu, la propuesta de Brasil es en el sentido de reformar las instituciones financieras internacionales con miras a perfeccionar la cooperación internacional e interregional.
Eso es importante a medida de que la profundización de la globalización financiera y la creciente integración de los mercados convirtieron más significativos los efectos y la velocidad de contagio de las crisis financieras.
Entre nuestras mayores preocupaciones también figuran la definición de reglas, recomendaciones e incentivos a la adopción de políticas macroeconómicas que contribuyan a la estabilidad y el crecimiento económico sustentado a largo plazo.
Las reformas de las instituciones financieras internacionales deben ser orientadas para dotarlas de mayor legitimidad y representatividad, para que reflejan la configuración de las relaciones económicas internacionales contemporáneas.
Así, debe ser atribuídas a los países emergentes, como Brasil y China, mayor voz y representación en la elaboración de reglas y en las deliberaciones en el ámbito del FMI y del Banco Mundial, instituciones que necesitan de reforma y mayor legitimidad ante el nuevo orden económico mundial.
En lo que se refiere a la políticas monetaria, la percepción del gobierno brasileño es de que ella debe compatibilizar control de información con el crecimiento económico. Para países emergentes es importante mantener altas tasas de crecimiento durante un largo período. Creo que Brasil y China concuerdan también en este punto.
-- Xinhua: El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó en la cumbre que es necesario aumentar la participación de los países en desarrollo en la toma de decisión del FMI y el Banco Mundial. ¿Cuáles podrían ser las medidas concretas?
-- Mantega: El Gobierno brasileño defienda la inclusión de los emergentes en los grupos decisorios.
Somos hoy responsables por 75 por ciento del crecimiento de la economía mundial y tenemos poca voz en las decisiones.
Es necesario reformular esa correlación de fuerzas y el G-20 debe dejar de ser sólo un órgano reflexivo.
Lo que Brasil propuso es un aumento significativo del poder de voto de las economías emergentes y en desarrollo en los organismos financieros internacionales.
Consideramos tímidos los primeros movimientos de reforma del Banco Mundial, por ejemplo.
La duplicación de votos básicos y el uso de cuotas no destinadas para compensar la pérdida de poder de voto de países emergentes corresponden a una transferencia de sólo 1,4 por ciento de los votos de países desarrollados para países en desarrollo.
El caso de que el minipaquete propuesto por la dirección a los gobernadores sea aprovado, se mantiene el desequilibrio que garantiza a los países ricos mayor poder de voto (alrededor de 58,2 por ciento).
Por lo tanto, Brasil sugiere la retomada inmediata del proceso de reforma del Banco Mundial en bases más ambiciosas que deben resultar en el aumento significativo del poder de votos de las economías emergentes y en desarrollo.
Esa reforma debe seguir criterios predefinidos, entre los cuales está considerar el mandato de la institución como banco de desarrollo; buscar la paridad de representación de los países desarrollados y de los emergentes.
También se incluye reconocer la importancia relativa de cada país en la economía internacional con base en el PIB/PPP; evaluar la relación de los países en desarrollo con el Banco como socio (reconocimiento de la contribución financiera de cada país en la institución) y cliente (imporancia de cada país en la cartera de proyectos del Banco Mundial).
En el ámbito del FMI, la propuesta brasileña también es dar continuidad al proceso de reforma de la institución, aprovada este año, que prevé que 57,9 por ciento de los votos corresponderán a los países desarrollados y 42,1 por ciento a países emergentes.
Defendemos aún la anticipación de la próxima etapa de la reforma de cuotas y votos en el fundo, prevista inicialmente para 2013.
Además, Brasil sostienen que los altos dirigentes de las dos instituciones sean elegidos por medio de proceso abierto y transparente, sin restricción a candidaturas en función de la nacionalidad.
Brasil reinvindica mayor legitimidad tanto al FMI como al Banco Mundial. (Xinhua) 24/11/2008
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