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Debido a que el riesgo de deflación se perfila por las débiles exportaciones y un decenso de la inversión privada en bienes raíces, la economía de China podría continuar desacelerándose en los trimestres inmediatos, pero recuperará su impulso en el segundo semestre del próximo año, señaló un informe de Morgan Stanley publicado el día 10.
En su Panorama Económico de China para 2009, Morgan Stanley Asia, con sede en Hong Kong, pronostica que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) base de China será de alrededor de 7,5 por ciento el próximo año, con escenarios positivos y negativos de nueve por ciento y cinco por ciento respectivamente.
La proyección surge después de que los indicadores económicos del país mostraron que los impactos de la crisis financiera global en la economía tangible de China se han hecho mucho más severos.
Las exportaciones totalizaron 115.000 millones de dólares USA el mes pasado, disminuyendo 2,2 por ciento interanualmente, en el primer descenso mensual desde junio del 2001, señaló hoy la Administración General de Aduanas. El anterior descenso, que fue mucho menor con 0,6 por ciento, reflejó la caída de la demanda de EEUU después de que se rompió la burbuja tecnológica.
El índice de precios al productor (IPP) se desaceleró considerablemente registrando un aumento anual de dos por ciento en noviembre. Esto fue también una mayor desaceleración del crecimiento para el IPP desde mayo del 2006, lo cual provocó preocupaciones acerca de los riesgos de una rápida desaceleración de la economía y creciente deflación.
A finales del mes pasado, el Banco Mundial revisó a la baja su pronóstico para el crecimiento del PIB de China para el próximo año de 9,2 por ciento a 7,5 por ciento.
El jefe economista de Morgan Stanley Asia sobre la economía de China, Wang Qing, dijo que tres factores, que son el enfriamiento de la inversión en bienes raíces, una reducción masiva de insumos de materias primas como consecuencia inmediata del colapso de los precios internacionales de artículos, y el debilitamiento de la demanda externa, han provocado que la economía de China reduzca su ritmo más profundamente.
El "impacto triple", sin embargo, difícilmente puede mantener toda su fuerza a lo largo del 2009, aunque los estragos podrían continuar sintiéndose en el primer trimestre del próximo año, dijo.
Debido a que el paquete de estímulos fiscales llegó más rápido en esta ocasión que durante la crisis financiera de Asia, Morgan Stanley espera que su efecto sea visible a mediados del 2009. Además, la lenta recuperación de las economías del G3 --Estados Unidos, la Unión Europea y Japón-- después de las acciones sin precedente en las políticas monetaria y fiscal pueden llevar al mejoramiento de la demanda externa para el segundo semestre del próximo año y con ello contribuir a una modesta recuperación de la economía de China. (Xinhua) 11/12/2008
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