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El Banco de Desarrollo de China, un banco de apoyo a la gestión gubernamental, se convirtió el martes de forma oficial en la Corporación Bancaria de Desarrollo de China (CDB, siglas en inglés), una entidad bancaria comercial.
La transformación del CDB, uno de los tres principales bancos de carácter político, supone un paso significativo para la reforma financiera de China.
Con un capital registrado de 300.000 millones de yuanes (44.120 millones de dólares), la nueva corporación heredó todos los activos, pasivos y negocios del banco original, que fue establecido en 1994 en pro de organizar el financiamiento de los principales proyectos de infraestructura y de desarrollo industrial.
La Central Huijin, una corporación estatal de inversión, firmó a finales de diciembre de 2007 un acuerdo con el banco para inyectar 200 millones de dólares con el fin de facilitar la reforma del banco, acuerdo aprobado por el Consejo de Estado (gabinete) en febrero del año en curso.
El Ministerio de Hacienda y Central Huijin son los dos accionistas del CDB, con el 51,3 y el 48,7 por ciento de las acciones, respectivamente.
A finales de 2007 el CDB poseía 320.000 millones de yuanes de activos netos y un total de 2,89 billones de activos. Contaba con 2,26 billones de yuanes en préstamos, de los cuales no más del 1 por ciento eran morosos.
Siendo un banco de carácter político, el CDB solía recaudar fondos principalmente mediante la emisión de bonos de propiedad estatal a otras instituciones financieras. Sin embargo, al convertirse en entidad comercial, dichos bonos serán menos atractivos pues ya no contarán con un índice de solvencia crediticia equivalente al de los bonos gubernamentales.
Según los analistas, la transformación del banco acarreará más dificultades y costos en recabar fondos.
"Nuestro banco está contactando con los bancos de inversión y otros socios generales y limitados, con el fin de innovar nuestras operaciones de marketing y comerciales", indicó Xiao Yanzong, un responsable del CDB.(Xinhua) 17/12/2008
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