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China enfrenta retos "serios" en la estabilización de los precios, en medio de la desaceleración del crecimiento económico nacional y la crisis financiera mundial, afirmó el día 24 el viceministro del máximo órgano de planificación económica de China, Zhang Mao.
"De manera general, la presión del alza de precios se ha aliviado de forma considerable, y comienzan a presentarse problemas causados por la caída de precios de ciertos productos", dijo Zhang, viceministro de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, al presentar un informe al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN, máximo órgano legislativo del país).
Las fluctuaciones internacionales de precios y la caída de los mismos en ciertos productos agrícolas, además de los crecientes costos empresariales, las dificultades del empleo y los problemas relacionados con el sistema de fijación de precios de productos derivados de los recursos se han agravado a la dificultad para estabilizar los mismos, señaló Zhang.
Se ha registrado un cambio drástico en cuanto a la presión de precios al consumidor en los pasados meses. El Buró Nacional de Estadísticas anunció el 11 de diciembre que el Indice de Precios al Consumidor (IPC), el principal indicador de la inflación, subióun 2, 4 por ciento interanual en noviembre, con un ritmo más lento.
Esta fue la séptima caída consecutiva del IPC, que ha ralentizado su crecimiento por el desplome de los precios mundiales de productos y la débil demanda, debido a la profundización de la agitación financiera global.
El año pasado, el IPC de China subió un 4,8 por ciento, nivel más alto desde 1997 y muy por encima de la meta del 3 por ciento establecida por el gobierno, situación que se atribuyó sobre todo a los crecientes costes de alimentos y viviendas.
El IPC creció un 7,9 por ciento en la primera mitad del año en curso, después de marcar el 8,7 por ciento en febrero, un récord durante los pasados 12 años.
No obstante, Zhang expresó su confianza en que China puede superar los desafíos.
De acuerdo con la situación en los primeros tres trimestres, el panorama general de la economía es buena, afirmó Zhang, y dijo que China tiene capacidad y fuerza para superar los riesgos, ya que "cuenta con un gran mercado interno y aún sobra espacio para el ajuste y control de la economía".
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país asiático se desaceleró al 9,9 por ciento en los primeros nueve meses, cifra que supone una disminución de 2,3 puntos porcentuales frente al mismo período del año pasado y que fue por primera vez inferior al 10 por ciento registrado en los últimos cinco años.
Zhang dijo que China se esforzará por mantener el cambio del IPC el año próximo en un margen razonable por medio de la mejora de la supervisión de precios y de la capacidad de alerta, de la continuación de las reformas de precios, del estímulo a la demanda interna y del incremento del apoyo a la agricultura para mejorar el ingreso de los agricultores.
El gobierno también llevará a cabo una investigación a profundidad sobre el mercado de bienes raíces del país, construirá más casas para familias de bajos ingresos y tomará medidas para prevenir los aumentos en el precio de la tierra.
La Oficina General del Consejo de Estado dio a conocer el domingo los detalles de un paquete de estímulos de bienes raíces. Las medidas incluyen la construcción de más casas para familias urbanas de bajos ingresos, aliento a la compra de casas, el apoyo a los constructores de bienes raíces en un mercado cambiante, incremento del papel de los gobiernos locales en la estabilización del mercado de bienes raíces y mejora de la supervisión del mercado de bienes raíces.
También detalló la meta para 2009, año durante el cual el gobierno ayudará a superar las dificultades de vivienda para 2,6 millones de familias urbanas de bajos ingresos y de 800.000 familias en barrios pobres.
"China está enfrentando la ardua tarea de estabilizar los precios para mantener un crecimiento económico estable y relativamente rápido", dijo Zhang.
"Ante la seria situación económica internacional y nacional debemos manejar adecuadamente nuestros propios negocios para impedir que la economía nacional tenga un gran crecimiento y caída, lo cual no sólo ayudará a nuestro propio desarrollo sino que también será una gran contribución a la economía mundial", dijo Zhang.
China anunció en los meses pasados una serie de medidas para estabilizar los precios, incluidos un paquete de estímulo de 100.000 millones de yuanes (cerca de 14.700 millones de dólares USA) en el cuarto trimestre para estimular la demanda interna y cinco recortes consecutivos de las tasas de crédito y depósito desde septiembre.
Otras medidas incluyeron un recorte de los precios de los combustibles y una reforma al impuesto al valor agregado (IVA), lo cual reducirá la carga fiscal a las compañías en más de 123.000 millones de yuanes en 2009. (Xinhua) 25/12/2008
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