|
Aún y cuando la devaluada libra esterlina ha provocado las especulaciones sobre el acercamiento de Gran Bretaña al euro, muchos piensan que es poco probable que el país adopte la moneda única europea en un futuro cercano.
El Banco de Inglaterra, frente a la actual crisis global financiera, redujo la tasa de interés en un periodo de dos meses de 4.5 por ciento a 2 por ciento, durante los inicios de diciembre.
La tasa de interés del país, en su decenso más bajo en cincuenta años, ha provocado la inquietante devaluación de la libra esterlina.
Un euro ahora vale 96 peniques, un alza en comparación de los 77 peniques en octubre de 2008. El dólar estadounidense también ha ganado valor ante la libra, subiendo de 57 peniques a 69, en tres meses.
Se espera que el decenso en la tasa de interés base de un nuevo impulso al crecimiento económico, así como que mejore la confianza en Gran Bretaña por parte de los consumidores y del mercado. También está contemplado que beneficie las exportaciones británicas y el turismo, y que se compensen las pérdidas económicas durante el decline
No obstante, algunos analistas advierten que puede ser que esto no salve a Gran Bretaña de caer en una recesión más profunda, señalando que el país enfrenta un año difícil, pudiendo suceder una contracción del 2.9 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB) durante el 2009.
Si las predicciones son correctas, será la caída más fuerte en un año para Gran Bretaña desde la Segunda Guerra Mundial. Las prespectivas son realmente sombrías, con una previsión de un aumento en el desempleo, hasta 1.600 personas pueden perder sus empleos cada día del 2009.
La preocupante situación económica ha apresurado a algunos en el Reino Unido a considerar el abandono de la libra esterlina en favor del euro.
Los partidarios creen que el convertirse en miembro de la eurozona ayudará a Gran Bretaña a resistir los tiempos difíciles.
Un total de 16 países, de los 27 estados miembros de la Unión Europea (UE), han adoptado el euro como su moneda oficial. El euro fue formalmente lanzado el primero de enero de 2002, con el fin de promover la integración económica dentro de la UE.
Sin embargo, un estudio reciente demuestra que el 70 por ciento de los británicos aún rechaza la moneda.
Muchos argumentan que la adherencia a la libra permite a Gran Bretaña mantener su autoridad económica. Creen que la actual recesión económica es temporal, y que la libra regresará a una posición favorable respecto al euro en uno o dos años.
No obstante, también resulta evidente el impacto inflingido por la crisis financiera en la economía,británica, y una libra débil también tiene sus efectos negativos.
Durante el tercer trimestre de 2008, la productividad británica, calculada por el PIB por trabajador, bajó un 0.2 dos por ciento, en una comparación anual; la inversión de negocios cayó un 1.3 por ciento, en relación con el trimeste pasado; y los servicios de producción cayeron un 0.2, respecto de los tres meses previos, de acuerdo a la Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS, por sus siglas en inglés).
La deuda neta del sector público británico, expresado en un porcentaje del PIB, subió a 44.2 por ciento a finales de noviembre de 2008, en comparación con el 43.1 por ciento del año anterior. La deuda se incrementa rápidamente, mientras que el gobierno gasta miles de millones en dar apoyo a los bancos y a la economía.
Una libra esterlina débil también tendrá como resultado la alza de precios para los consumidores británicos, quienes dependen considerablemente de las importaciones, yendo desde comida, bienes manufacturados, hasta energía.
El precio de las importaciones continuará subiendo, añadiéndose al déficit de comercio de Gran Bretaña con la UE, la cual se elevó de 3.4 mil millones de libras (5 mil millones de dólares estadounidenses) en octubre, de 2.8 mil millones de libras (4.1 mil millones de dólares) en septiembre.
La energía es también un asunto que se debe contemplar cuando se discuten los puntos positivos y negativos la debilidad de la libra esterlina.
Las reservas británicas de petróleo y gas natural se están agotando, forzando al país a depender más en importaciones. Una libra más débil empeorará la situación.(Xinhua) 07/01/2009
|