Los ex primeros ministros australianos Gough Whitlam y John P. Keating, al ser visitados el día 19 en Sydney por la embajadora china en ese país, Fu Ying, apreciaron altamente las relaciones entre China y Australia y las grandes contribuciones hechas por Deng Xiaoping para el retorno de Hong Kong a la patria y para el desarrollo de China.
Whitlam y Curtin se mostraron complacidos por la situación actual de las relaciones chino-australianas y llenos de confianza en las perspectivas del desarrollo futuro. Whitlam recordó con agrado el proceso del establecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países en 1972 y sus entrevistas con Mao Zedong, Zhou Enlai, Deng Xiaoping y otros líderes chinos de vieja generación. A partir de 1973 ha efectuado varias visitas a China, cada una de las cuales le ha producido impresiones muy profundas y le ha dejado sentir el progreso del país.
Whitlam Admira sinceramente el éxito que tuvo China bajo la dirección de Deng Xiaoping en la realización de la reforma y apertura al exterior y en la recuperación del ejercicio de la soberanía sobre Hong Kong. Dijo que durante su visita a Beijing en 1973 Deng Xiaoping le acompañó a él y a su delegación a recorrer el antiguo palacio imperial y les dio a conocer las pasadas dinastías de China. "Gracias a Deng Xiaoping, aprendí algo de la historia china".
Con suma admiración a Deng Xiaoping, Whitlam dijo: "Deng Xiaoping pensaba con agilidad y hablaba penetrantemente". Al visitar a Shenzhen, vio allí una estatua de Deng Xiaoping. Afirmó que "la reforma y apertura de Shenzhen han dado resultado muy alentador". Durante su estancia en China, fue testigo del rápido desarrollo de Pudong de Shanghai, Tianjin y otros lugares. Señaló que la inversión de grandes empresas como Motorola para establecer fábricas en China denota la formidable fuerza atractiva de este país para inversiones extranjeras.
Deng Xiaoping hizo una contribución trascendental para el retorno de Hong Kong. Manteniendo una actitud dura y partiendo de una firme posición, llevó a cabo negociaciones con la Sra. Thatcher, en las que reclamaba resueltamente la recuperación de Hong Kong en 1997. Mientras tanto, el gobierno chino hizo arreglos para el retorno de Hong Kong conforme a su propio calendario. El gobierno de Thatcher no tenía razones para rechazar y se vio obligado a firmar el acuerdo.
Keating manifestó mucho interés por la modalidad y el rumbo del desarrollo chino, creyendo que los chinos, trabajadores, inteligentes y sabios, abrirán sin duda alguna un camino de emergencia diferente a la de los países occidentales. Espera que China trate como es debido las distintas interferencias y está seguro de que China llegará a ser otra potencia del mundo después EE.UU. y aportará contribuciones regionales y mundiales cada vez mayores. Está a la expectativa de visitar a China dentro de poco.
Fu Ying informó del desarrollo actual de las relaciones chino-australianas y el trabajo realizado por la embajada en fomento de la cooperación entre los dos países. Citó un dicho chino: "Al beber agua no nos olvidamos de los que cavaron el pozo". Agradeció cordialmente a Whitlam y Curtin los positivos aportes que hizo durante el ejercicio de su mandato de primer ministro para el establecimiento y desarrollo de las relaciones chino-australianas. Les dio la bienvenida para que visiten a China en el momento que les sea conveniente y mostró el deseo de que sigan esforzándose en bien de las relaciones chino-australianas.
21/07/2004