- Hay que persistir en priorizar los intereses de las masas populares. Es preciso salvaguardar eficazmente sus derechos e intereses económicos, políticos y culturales, resolver con especial empeño los serios problemas vinculados con sus intereses vitales y garantizar la subsistencia básica de las poblaciones urbana y rural. El objetivo primordial de la modernización socialista es satisfacer las crecientes demandas materiales y culturales de la población. Sólo gobernando el país en bien del pueblo, será posible que todas nuestras actuaciones cuenten con una base de masas más amplia y segura, y con una fuente inagotable de energía.
Al resumir la gestión realizada el año pasado, nos percatamos con lucidez de que en el desarrollo económico y social aún subsisten no pocos problemas y dificultades. Primero: si bien se han aliviado en cierta medida las marcadas contradicciones existentes en el funcionamiento de la economía, éstas no se han resuelto definitivamente. No se ha producido un cambio manifiesto en el precario estado de la base agrícola y el mantenimiento del aumento tanto de la producción cerealera como de los ingresos del campesinado se ha vuelto más difícil; es posible que se reproduzcan los excesos de inversiones en activos fijos; la relación entre la oferta y la demanda de carbón, electricidad, petróleo y transporte sigue siendo bastante tensa, y la presión ejercida por el alza de los precios resulta considerable. Segundo: los problemas que surgen en el desarrollo social permanecen en un plano destacado. En algunas regiones, sobre todo en las extensas zonas rurales, los servicios de utilidad social, como la educación, la sanidad y la cultura, plantean muchos problemas que exigen solución; se observa una disparidad excesiva entre el desarrollo de la ciudad y el del campo, y entre el de las distintas regiones, así como en los ingresos de los componentes de la sociedad; la parte de la población urbana y rural que percibe rentas bajas se enfrenta con dificultades económicas, y no son pocos los factores que afectan a la estabilidad social. Tercero: en el desarrollo económico y social persisten los problemas crónicos y las contradicciones subyacentes. Los principales son: la fuerte presión sobre el empleo; la irracionalidad de la estructura económica, el bajo nivel técnico de la industria y el retraso en el desarrollo del sector terciario; el mantenimiento de una tasa de inversión algo elevada y la insuficiencia de la correspondiente al consumo; el carácter extensivo del crecimiento económico, la agudización del papel restrictivo de los recursos y el aumento de la presión sobre el medio ambiente. Y, en especial, los problemas de índole institucional y funcional que obstaculizan el sano desarrollo económico y social siguen ocupando un lugar muy destacado.
También somos conscientes de que en la labor del Gobierno aún se observan no pocas deficiencias. La reforma del propio gobierno y el cambio de sus funciones marchan con retraso; persiste el exceso de asuntos sujetos al examen y la ratificación de la administración; las funciones de la administración social y de los servicios públicos mantienen su precariedad; en algunos departamentos, no hay una delimitación clara de atribuciones y responsabilidades, se echa en falta una coordinación eficaz y en la gestión de los asuntos se emplea un modelo de administración obsoleto y poco eficaz; algunos problemas que afectan a los intereses de las masas siguen pendientes de una solución definitiva; en bastantes funcionarios, el concepto de ejercer la administración conforme a la ley está poco arraigado; los problemas derivados del formalismo, el burocratismo, la falsedad, el fraude, la ostentación y el derroche son significativos, y se dan graves casos de corrupción en determinado número de localidades, departamentos y entidades.
Debemos tomar muy en serio todos estos problemas y seguir adoptando medidas destinadas a resolverlos. Debemos fortalecer el sentido de la responsabilidad y la vigilancia de los problemas latentes, guardarnos de la arrogancia y la precipitación, armarnos de valor para hacer prosperar el país, avanzar desafiando las dificultades y realizar incansables esfuerzos por cumplir como es debido la labor que nos ha confiado el pueblo y no defraudar en absoluto sus esperanzas.
II. DISPOSICIÓN GENERAL DEL TRABAJO PARA EL AÑO 2005
El presente año es clave para el cumplimiento de las tareas establecidas en el X Plan Quinquenal en todos sus aspectos y el establecimiento de una sólida base para el desarrollo en el " undécimo quinquenio". En la realización de su labor, el Gobierno sigue estas líneas fundamentales: Tomando como directrices la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple representatividad", y aplicando concienzudamente el espíritu del XVI Congreso Nacional del Partido y de la III y IV Sesiones Plenarias del XVI Comité Central del Partido, persiste en basar el conjunto del desarrollo económico y social en una concepción científica del desarrollo, intensifica y mejora la regulación y el control macroeconómicos, mantiene la reforma y la apertura como fuerzas motrices de toda su gestión, y construye una sociedad socialista armoniosa, con vistas a promover el progreso simultáneo de la civilización socialista en lo material, lo político y lo espiritual.
Teniendo en cuenta los factores tanto nacionales como internacionales, las principales metas del desarrollo económico y social para este año serán las siguientes: Aumentar el PIB en un 8% ; crear unos 9,000,000 puestos de trabajo en las zonas urbanas; mantener en el 4.6% el índice de desempleados en las ciudades y poblados; impedir que el alza del índice general de precios al consumo supere el 4%; y lograr un equilibrio básico en la balanza de pagos.
El mantenimiento de un desarrollo económico estable y relativamente rápido constituye una tarea de importancia trascendental que el Gobierno debe realizar con destreza. En la importante coyuntura estratégica en la que actualmente se encuentra nuestro país, su economía debe desarrollarse con relativa celeridad y mantener al mismo tiempo un ritmo de crecimiento adecuado. Los grandes altibajos resultarían perjudiciales para el desarrollo, la reforma y la apertura, y la estabilidad social. El que el Comité Central del Partido haya propuesto un 8% aproximadamente como meta del crecimiento económico para el presente ejercicio tiene por objetivo ajustarla a la realidad, tomando en cuenta tanto las necesidades como las posibilidades, así como las exigencias que representan metas como las establecidas para el empleo y los precios. En las condiciones de la economía de mercado socialista, las metas fijadas para el desarrollo económico y social revisten un carácter orientador, pudiendo ser reajustadas de acuerdo con los cambios que se produzcan en la marcha de la economía. Partiendo de la realidad, todas las administraciones territoriales deben establecer con un sentido práctico sus metas para el desarrollo económico y social, y situar el centro de gravedad de su gestión en la mejora de la calidad y el rendimiento del crecimiento económico, en vez de competir con las demás en la aceleración ciega del desarrollo económico.
Al realizar las tareas determinadas para el desarrollo económico y social durante este año, en la orientación y disposición del trabajo debemos centrar nuestros esfuerzos en los tres aspectos siguientes: En primer lugar, hacer énfasis en la regulación y el control macroeconómicos. Hay que reducir en mayor medida los factores que desestabilizan y perjudican el funcionamiento de la economía e impulsar la reestructuración económica y el cambio de las modalidades de crecimiento, con miras a mantener un desarrollo económico estable y relativamente acelerado, y un índice general de precios básicamente estable. En segundo lugar, impulsar enérgicamente la reforma y la apertura. Es imperativo persistir en promover las diversas actuaciones mediante la reforma, integrar la profundización en la misma con la aplicación de la concepción científica del desarrollo y con el fortalecimiento y mejora de la regulación y el control macroeconómicos, y atribuir importancia a la solución, a través de la reforma, de los problemas institucionales que afectan al desarrollo. Es necesario ampliar la apertura al exterior en todos sus aspectos y aprovechar aún mejor los mercados y recursos tanto nacionales como internacionales. En tercer lugar, realizar grandes esfuerzos para crear una sociedad armoniosa. Para instaurar una sociedad socialista armoniosa, democrática y regida por la ley, equitativa y justa, imbuida de sinceridad y fraternidad, llena de vigor, estable y ordenada, y caracterizada por la relación armónica entre el ser humano y la naturaleza, hay que unir a tantas fuerzas como sea posible, dinamizar al máximo todos los factores positivos para estimular la vitalidad creativa de la sociedad, manejar apropiadamente los intereses de los diferentes sectores, de modo que todo el pueblo se beneficie de los resultados de la reforma y la construcción; tratar de manera acertada la relación entre la reforma, el desarrollo y la estabilidad y volcarse en la creación de unas condiciones y un ambiente que favorezcan el desarrollo económico y social continuo.
III. SEGUIR MANTENIENDO UN DESARROLLO ECONÓMICO ESTABLE Y RELATIVAMENTE ACELERADO
En el desarrollo económico de este año, debemos hacer hincapié en los siguientes cuatro aspectos de nuestra labor:
1. Persistir en reforzar y mejorar la regulación y el control macroeconómicos.
A juzgar por la marcha actual de la economía, no debemos relajar la regulación y el control macroeconómicos. Este año debemos aplicar políticas fiscales y monetarias prudentes, y reforzar la coordinación de las políticas macroeconómicas. Hay que perfeccionar la aplicación del principio de tratamiento casuístico o de consolidación de unos sectores y restricción de otros, prestar mayor atención al aprovechamiento de los mecanismos del mercado y al empleo de medios económicos y jurídicos para consolidar y desarrollar los resultados obtenidos mediante la regulación y el control macroeconómicos.
Aplicar una política fiscal prudente. Desde 1998, el Gobierno Central viene aplicando una política fiscal activa encaminada a amortiguar el impacto de la crisis financiera de Asia y a afrontar la insuficiente demanda efectiva interna. Los hechos han corroborado lo acertado de esta política y sus notables resultados. En vista de que actualmente las inversiones están alcanzando una gran magnitud y de que los fondos sociales han aumentado de manera considerable, necesitamos y estamos en condiciones de sustituir la política fiscal activa de carácter expansivo por otra prudente de flexibilidad o rigidez apropiadas. Este año hemos de reducir el déficit fiscal y la magnitud de la emisión de bonos del Estado a largo plazo destinados a la construcción. Se prevé que el déficit de la hacienda central sea de 300,000 millones de yuanes, 19,800 millones menos que en el año anterior, y que se emitan bonos del Estado a largo plazo para la construcción por un monto de 80,000 millones de yuanes, lo que supondrá una reducción de 30,000 millones con respecto al año precedente. La partida del presupuesto central correspondiente a la construcción corriente se aumentará en 10,000 millones de yuanes. Seguirá emitiéndose cierta cantidad de bonos del Estado a largo plazo para la construcción, principalmente con el fin de aumentar las inversiones en eslabones débiles, como la agricultura, el campo y el campesinado, el desarrollo social, la construcción ecológica y la protección medioambiental, de apoyar la explotación a gran escala de las regiones occidentales y la revigorización del Nordeste y otros antiguos centros industriales, y de contribuir a la aceleración del desarrollo en las antiguas regiones revolucionarias, las zonas pobres, las regiones fronterizas y las habitadas por minorías étnicas. Además, hay proyectos en marcha que también requieren el continuo apoyo de fondos provenientes de los bonos del Estado. Se impone asimismo llevar a cabo una buena gestión fiscal y tributaria. En este sentido, hay que intensificar la recaudación y la administración tributarias conforme a la ley, revisar y reglamentar en todos los sentidos las políticas de trato preferencial aplicadas en la recaudación de impuestos, y controlar rigurosamente las exenciones totales o parciales, para de este modo garantizar el crecimiento estable de los ingresos fiscales. Por otra parte, debe ejercerse un estricto control sobre el aumento de los gastos ordinarios y garantizar los prioritarios, así como seguir un riguroso régimen de ahorro en todos los órdenes y luchar contra la ostentación y el despilfarro.
Continuar aplicando una política monetaria prudente. Al regular y controlar racionalmente el volumen global de los créditos monetarios, no sólo debe respaldarse el desarrollo económico, sino también evitar la inflación y los riesgos financieros. Es preciso mejorar los métodos de regulación y control financieros, y utilizar flexiblemente los múltiples instrumentos de la política monetaria. Hay que orientar a las empresas financieras en la optimización de su estructura crediticia, la mejora de sus servicios y el apoyo a las empresas rentables y con productos bien acogidos en materia de créditos destinados a fondos circulantes, así como guiarlas en el incremento de los créditos a las pequeñas y medianas empresas, y a las zonas rurales, y en el control racional de la cuantía de los préstamos a medio y largo plazo. Es preciso mejorar la supervisión y el control de las empresas financieras. Los riesgos financieros encubiertos deben tratarse activa y apropiadamente, y hay que castigar severamente las infracciones y delitos en el sector financiero para asegurar su funcionamiento seguro, eficaz y estable.
Controlar la magnitud de las inversiones en activos fijos. Seguirán controlándose las dos "compuertas", a saber, el examen y ratificación de uso de tierras, y la concesión de créditos. Se persistirá en seguir con el máximo rigor el régimen de la administración de terrenos, perfeccionar la política correspondiente y aplicar la ley al pie de la letra. Se mejorarán la planificación urbana y la administración de terrenos, y proseguirá la rectificación del mercado de éstos, controlando estrictamente la recalificación de tierras de uso agrícola como solares para la construcción y restringiendo racionalmente la ampliación de la construcción urbana. Se agilizará el perfeccionamiento de la política de desarrollo económico aplicada en los sectores prioritarios, la planificación especial de éstos y las normas de su acceso al mercado. Se optimizará con énfasis la estructura de las inversiones y se orientará a la sociedad a invertir en los eslabones débiles del desarrollo económico. Se continuará llevando a buen término el reajuste del funcionamiento de la economía, con el fin de suavizar aún más la fuerte presión soportada por el suministro de carbón, electricidad y petróleo, y por el transporte.
Ampliar activamente el consumo. Se aplicarán políticas de tipo fiscal, tributario, monetario y de desarrollo económico que propicien el aumento del consumo. Se fomentará con paso seguro el crédito al consumo y nuevas modalidades de consumo. Se trabajará con empreño para mejorar el ambiente de consumo y, sobre todo, se agilizará la mejora de las infraestructuras públicas rurales y se liberalizará en mayor medida la circulación de mercancías en el campo con el objeto de abrir el mercado rural; se fomentará la creación de nuevos focos de consumo y se expandirá el consumo de servicios; asimismo se orientarán las expectativas de consumo, se fortalecerá la confianza de los consumidores y se aumentará el consumo inmediato.
Mantener el índice general de precios básicamente estable. La estabilidad básica de los precios de los cereales y de otros productos agrícolas principales debe mantenerse en un nivel racional, haciendo hincapié en frenar las alzas excesivamente rápidas de los precios de los medios de producción y los bienes inmuebles, y manejar apropiadamente el momento y la magnitud del reajuste de los precios de los productos y servicios públicos. Además, es necesario intensificar la supervisión y el control del mercado y de los precios e impedir con firmeza su subida abusiva y alborotada.
2. Potenciar los trabajos relacionados con la agricultura, el campo y el campesinado.
La resolución adecuada de los problemas de la agricultura, el campo y el campesinado sigue siendo la primera de nuestras tareas más importantes. En respuesta a las exigencias surgidas en esta nueva fase del desarrollo económico en la que se encuentra el país, nos orientaremos por el principio de que la industria retribuya a la agricultura el apoyo recibido y la ciudad respalde al campo, y reajustaremos de manera racional el marco de la distribución de la renta nacional, apoyando en mayor medida la agricultura y el desarrollo rural. Debemos incrementar nuestra ayuda en múltiples aspectos para que, en conexión con el aumento de la capacidad productiva integral de la agricultura, logremos un aumento estable de la producción de cereales y un aumento continuo de los ingresos del campesinado.
Primero: estabilizar, perfeccionar e intensificar la política de apoyo a la agricultura. Se acelerará la supresión y la reducción del impuesto agrícola, que se realizarán en gran margen y a gran escala en todo el país. La supresión del impuesto agrícola se aplicará en 592 distritos considerados prioritarios en la labor estatal encaminada a ayudar a las zonas necesitadas mediante desarrollo de su economía. El impuesto ganadero se suprimirá por completo. La disminución de los ingresos fiscales originada por la supresión y la reducción de dichos impuestos será compensada principalmente por la hacienda central mediante la asignación de transferencias especiales de pagos. Para ello, este año la hacienda central asignará 14,000 millones de yuanes a nuevos gastos y el total de los egresos por este concepto alcanzará los 66,400 millones de yuanes. Se planea que la supresión del impuesto agrícola en todo el país se complete el año próximo, con lo que el plazo inicial de cinco años se reducirá a tres. Continuarán ofreciéndose subsidios directos a los cultivadores de grano, se aumentarán los destinados al cultivo de variedades mejoradas y a la adquisición de herramientas y maquinaria agrícola y se proseguirá aplicando la política de fijación de precios mínimos de protección para la compra de las variedades de grano prioritarias. Se adoptarán medidas globales para controlar el alza excesiva de los precios de los medios de producción agrícola. Además, la hacienda central asignará 15,000 millones de yuanes para aumentar la transferencia de pagos a los principales distritos cerealeros y a los distritos con dificultades fiscales. Esta política desempeñará un importante papel en la construcción de organismos administrativos de base en los referidos lugares y en el fomento de las diversas actividades del campo.
Segundo: seguir impulsando la reestructuración de la agricultura y de la economía rural. Es imperativo desarrollar aún más la producción cerealera, aumentar de forma estable la superficie de siembra de cereales, intensificar la construcción de bases productoras de cereales y proteger estrictamente las tierras de cultivo y, en especial, los sembrados básicos. En la agricultura se promoverán la distribución regional, la producción especializada y la gestión industrializada, y se desarrollará resueltamente la agricultura con peculiaridades locales. Se agilizará el desarrollo de la industria de procesamiento de productos agrícolas. Se fomentarán con dinamismo la silvicultura, la ganadería y la acuicultura. Se desarrollarán las empresas de cantones y poblados, y se robustecerá la economía distrital.
Tercero: potenciar la construcción de obras hidráulicas para tierras de cultivo y la de infraestructuras rurales. Las inversiones estatales en construcciones básicas y los fondos provenientes de la deuda pública se destinarán prioritariamente a las obras hidráulicas para tierras de cultivo, a la construcción ecológica, a la transformación de terrenos de labranza de bajo y medio rendimiento, a los seis tipos de proyectos de pequeña escala* , a la agricultura de secano de bajo consumo de agua, así como a la construcción de carreteras distritales y cantonales. Los fondos para el desarrollo integral agrícola propenderán más a las zonas cerealícolas principales. Se orientará y estimulará a los campesinos para que contribuyan con su trabajo a la construcción de pequeñas instalaciones infraestructurales de las que se beneficien directamente.
Cuarto: acelerar la innovación científica y tecnológica y la divulgación de técnicas agrícolas. Se aumentarán notablemente las inversiones en la ciencia y tecnología agrícola, se acentuará el fomento de la capacidad innovadora de ambas y se mejorará el sistema de divulgación de las técnicas agrícolas. Se incrementarán los subsidios especiales para la divulgación de importantes técnicas agrícolas. Se apoyará y alentará al personal científico y técnico para que despliegue actividades de asesoramiento y servicio técnicos en el campo.
Quinto: desplazar por múltiples canales la mano de obra rural excedente. Se desarrollarán los sectores secundario y terciario en el campo, se impulsará con paso seguro la urbanización y se ampliarán las esferas de empleo para la mano de obra rural. Se mejorarán las condiciones para los campesinos emigrados a la ciudad en busca de empleo o con el fin de establecer negocios, y se desarrollará con dinamismo su capacitación técnica. Se harán más esfuerzos para estudiar y formular diversas políticas relacionadas con los trabajadores emigrados del campo. Se encauzará el desplazamiento de la mano de obra rural para que se produzca de manera racional y ordenada.
3. Apresurar la reestructuración de la economía y cambiar su modo de crecimiento.
Impulsar la optimización y la actualización de la estructura sectorial de la economía. Hay que seguir con perseverancia el camino hacia una nueva modalidad de industrialización. Es necesario promover la reestructuración apoyándose en los adelantos científicos y tecnológicos y tomando como eje el aumento de la capacidad de innovación independiente. Es preciso acelerar el desarrollo de las altas y nuevas tecnologías que desempeñen un importante papel propulsor en el crecimiento económico así como las tecnologías clave, complementarias y de carácter universal que puedan promover la actualización de los sectores económicos tradicionales. Hay que establecer metas y medidas para la innovación en tecnologías clave en varias áreas importantes, procurando lograr nuevos avances decisivos cuanto antes. Es indispensable perfeccionar el mecanismo y el sistema de políticas incentivadoras de la innovación; persistir en combinar la introducción de tecnologías avanzadas con la asimilación y la innovación, y hacer hincapié en el incremento de la capacidad de desarrollo independiente. Se impone desarrollar vigorosamente las industrias de altas y nuevas tecnologías e impulsar con dinamismo la informatización de la economía nacional y la sociedad. Es preciso apresurar la transformación y actualización de los sectores económicos tradicionales mediante las altas y nuevas tecnologías y las técnicas avanzadas y adaptativas. Debe fomentarse la revigorización de la manufactura de equipos apoyándose en grandes proyectos de ingeniería. Bajo la guía de planificaciones especiales, hay que impulsar de continuo el fomento de las industrias básicas, entre ellas, las de recursos energéticos, materias primas y materiales importantes, y potenciar la construcción de infraestructuras como las hidráulicas, las de transporte y las de telecomunicaciones. Asimismo, es necesario desarrollar activamente la circulación mercantil moderna, el turismo, los servicios comunitarios y otras ramas del sector terciario. Hace falta tanto agilizar el desarrollo de industrias intensivas en capital y tecnología como seguir fomentando industrias intensivas en mano de obra.
Promover la reconversión técnica y la reorganización de las empresas. Basándose en las empresas existentes, se concederá importancia a la movilización de los activos en existencia y su debida utilización, en vez de emprender a ciegas nuevos proyectos. Hay que incrementar el apoyo a la reconversión tecnológica de las empresas prioritarias en materia de finanzas, impuestos, banca y utilización de terrenos; dar importancia a la combinación de la reconversión tecnológica de las empresas con su reforma, y apoyar y orientar a la sociedad para que invierta en la reorganización y la reconversión tecnológica de las empresas existentes.
Conceder importancia al ahorro y a la utilización racional de la energía y los recursos. Para suavizar la contradicción existente entre la energía y los recursos disponibles, por un lado, y las exigencias del desarrollo económico y social de nuestro país, por otro, debemos elevar considerablemente la eficacia en la utilización de la energía y los recursos basándonos en las condiciones internas. Primero: es preciso aplicar con firmeza el principio de practicar simultáneamente la explotación y el ahorro, situando este último en el primer plano. Se estimulará la explotación y utilización de nuevas tecnologías que permitan economizar energía y reducir los insumos, y se aplicará el sistema de eliminación forzosa de los equipos y productos con alto consumo de energía y materiales. Segundo: es menester elaborar sin demora programas especiales y definir detalladamente las normas, metas, políticas y medidas destinadas a ahorrar energía y reducir los insumos en los distintos sectores. Se realizará adecuadamente el trabajo en lo relativo al ahorro de energía, agua y materiales en los diversos sectores prioritarios. Se estimulará el desarrollo de automóviles ecológicos y de bajo consumo así como la construcción de viviendas y edificios públicos de bajo consumo energético y menor uso de suelo. Tercero: es necesario hacer grandes esfuerzos para desarrollar la economía circular. Hay que impulsar sin dilaciones la utilización integral y el reciclaje de los recursos en todas las fases, a saber, la explotación, el insumo de la producción, la utilización de los desechos y el consumo social. Es necesario explotar dinámicamente nuevos recursos energéticos y recursos renovables. Cuarto: deberá intensificarse la administración de la explotación de recursos minerales. Además de rectificar y reglamentar el orden de dicha explotación, hay que mejorar los mecanismos de compensación por la explotación y utilización de recursos, y los de compensación para la rehabilitación del entorno ecológico. Quinto: deberá abogarse vigorosamente por modos de producción y consumo economizadores de energía y recursos, de manera que toda la sociedad adquiera conciencia de la necesidad de ahorrar y esta práctica se generalice, con miras a acelerar la edificación de una sociedad ahorradora de recursos.
Reforzar la protección medioambiental y el mejoramiento del entorno ecológico. Hay que ocuparse como es debido de la solución de los problemas provocados por la contaminación que afectan seriamente a la salud de las masas populares. La prevención y el tratamiento de la contaminación hídrica deben constituir la tarea prioritaria tanto en el fortalecimiento de la lucha contra la contaminación generada por la industria y la ciudad y la contaminación extendida en el campo, como en el afianzamiento de la protección de las fuentes de agua potable. Es preciso implementar un sistema que controle rigurosamente la emisión de contaminantes e incrementar la vigilancia medioambiental y la aplicación de las leyes correspondientes. Es imperativo promover decididamente la producción limpia y desarrollar industrias no contaminantes. Se impone seguir protegiendo con eficacia los bosques, continuar desarrollando las praderas e intensificar el control de los focos de tormentas de arena, la pérdida de agua y la erosión del suelo. El objetivo de esta lucha nuestra es asegurarse de que las masas populares dispongan de agua limpia, aire puro y mejores condiciones de trabajo y de vida. (Continúa)
(Xinhua)
15/03/2005