Se estima que los residentes de Beijing gastan unos 500 millones de yuanes en sus mascotas, principalmente en en gastos médicos, según el periódico Workers' Daily.
No obstante, la nueva industria de animales de compañía ha sido cada vez más criticada por sus beneficios excesivamente elevados.
"Los beneficios de este sector son realmente muy altos", afirmó Zhang un empleado de una asociación de defensa de los animales.
"Los medicamentos suelen tener precios muy altos con la excusa de que son de importación" explica Zhang.
"Pero su coste real es bastante bajo". "Algunas medicinas están a punto de caducar o carecen de instrucciones en Chino, lo que de hecho es ilegal".
Un hospital veterinario puede cobrar más de 1000 yuanes por un tratamiento de una semana a un perro afectado con un catarro, aunque una botella de medicina china para tal efecto suele costar unos cinco yuanes.
Algunos hospitales veterinarios han sido incluso acusados de vender medicinas falsas.
Según un funcionario del Buró de Agricultura de Beijing, más del 99% de los hospitales veterinarios de la ciudad pertenecen a particulares que pueden decidir libremente el precio de las medicinas y los tratamientos.
En consecuencia, la ausencia de control permite los precios abusivos.
"Es indispensable que el sector se ponga bajo regulación para proteger los derechos de los consumidores y la salud de los animales", añadió Zhang.
(CIIC)
19/08/2005