El Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió el 17 una declaración para condenar la visita del primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, al Santuario Yasukuni, un lugar donde se honra a criminales de la Segunda Guerra Mundial.
El ministro chino de Relaciones Exteriores, Li Zhaoxing, citó urgentemente al embajador japonés en China, Koreshige Anami, y leyó con seriedad la declaración, en la que expresa una enérgica condena a la visita de Koizumi.
Ignorando la fuerte oposición de China y de otros países asiáticos y de sus pueblos, Koizumi visitó nuevamente el Santuario Yasukuni, dice la declaración.
Esa acción "lastima flagrantemente los sentimientos y la dignidad" de los países y sus pueblos que fueron víctimas durante la Segunda Guerra Mundial y "socava gravemente las relaciones chino-japonesas", agrega.
El gobierno y pueblo chinos expresaron una fuerte indignación por el mal proceder de Koizumi y presentaron una enérgica protesta a la parte japonesa, dice.
China y Japón son vecinos y deben coexistir en paz y amistad y buscar un desarrollo común, lo que constituye una importante revelación mostrada por los aspectos positivos y negativos de la historia de las relaciones bilaterales y es donde reside la aspiración común y los intereses comunes más grandes de los dos pueblos, dice la declaración.
En los últimos años, el gobierno y dirigentes chinos, tomando en consideración la situación general de salvaguardar las relaciones chino-japonesas y la paz y prosperidad en la región de Asia y el Pacífico y en el mundo entero, han puesto en claro en repetidas ocasiones a la parte japonesa la justicia y consecuencias, con la esperanza de que el primer ministro Koizumi se percatara de sus errores, considerara la situación en general y no insistiera en hacer las cosas a su manera, agrega.
"Todo esto ha revelado completamente la voluntad política y sinceridad del gobierno y pueblo chinos, quienes otorgan importancia a las relaciones chino-japonesas", subraya.
Sin embargo, el documento dice que la sinceridad y esfuerzos de la parte china no obtuvieron las debidas respuestas, por el contrario, el primer ministro, ignorando los logros alcanzados por muchos ancestros y personajes con visión de ambos países en los años pasados a favor de la amistad bilateral, se apega obstinadamente a un curso erróeno y peligroso, "que no puede más que agraviarnos", dice.
"El primer ministro Koizumi debe asumir todas las responsabilidades por las severas consecuencias políticas resultado de su mal proceder", agrega.
"La voluntad del pueblo no puede ser insultada", dijo un chino, citado por la declaración, el cual agregó que "cualquiera que vaya en contra de la tendencia de la época defraudará a los ancestros y descendentes, y finalmente actuará en contra de sí mismo", dijo.
El militarismo japonés lastima al pueblo chino más en la historia moderna. "Japón, como la parte causante de sufrimientos, tiene todas las razones para tratar correctamente la historia trágica y respetar el sentimiento y emociones dolorosos de las víctimas", dice, e insiste en la necesidad de que esto está vinculado a las bases políticas de la relación chino-japonesa.
El gobierno japonés y sus dirigentes han expresado su promesa y compromisos solemnes hacia la cuestión de la historia en muchas ocasiones. Sin embargo, en los años recientes algunos líderes japoneses se ha retractado de sus propias palabras y provocado problemas sobre la cuestión de la historia, lo que ha afectado severamente los sentimientos del pueblo chino e impuesto obstáculos para el desarrollo normal de la relación chino-japonesa, dice.
Este año se conmemora el LX aniversario de la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino Contra la Agresión Japonesa y la victoria de la Guerra Mundial Antifascista. La comunidad internacional ha sostenido diversas actividades para conmemorar ese periodo de la historia, que alguna vez provocó un gran desastre al mundo, en un esfuerzo por recordar las lecciones del precio enorme pagado por la humanidad, añade.
Sin embargo, los extremistas derechistas japoneses están en contra del corriente del mundo, distorsionan la historia de invasión y la niega públicamente, dice.
Como un líder de gobierno, Koizumi sigue visitando obstinadamente el Santuario Yasukuni, que honra a 14 criminales de Clase A. "La acción no puede ayudar a lograr el objetivo de lo que llamó ' reflexión sobre la historia', sino que avivará la tendencia de distorsión y negará la historia de invasión llevada a cabo por los extremistas derechistas japoneses.
En el siglo XXI, dice la declaración, Japón debe mostrar una actitud firme, sincera y responsable, llevar a cabo los principios de "aprender de la historia y enfrentar el futuro" por medio de acciones convincentes y concretas, coexistir pacíficamente con los vecinos y tomar una vía de desarrollo pacífico sobre esta base si realmente desea ganarse la confianza de los vecinos asiáticos y de la comunidad internacional y desempeñar un papel positivo en los asuntos internacionales.
También hoy, el embajador chino en Japón, Wang Yi, presentó una enérgica protesta ante el ministro japonés de Relaciones Exteriores, Machimura Nobutaka, por la visita de Koizumi. "Koizumi debe asumir la responsabilidad histórica por socavar las relaciones chino- japonesas", dijo Wang.
Koizumi visitó esta mañana el Santuario Yasukuni, donde se conservan los restos de 14 criminales de guerra de la Segunda Guerra Mundial. La visita fue la quinta del primer ministro desde que asumió el cargo en el 2001.
Las visitas previas de Koizumi provocaron oleadas de protestas de los países vecinos de Japón, especialmente de China y de la República de Corea, lo que convirtió a la cuestión en el principal obstáculo para desarrollar relaciones entre Japón y los dos países. (Xinhua)
18/10/2005