El ex líder chino Deng Xiaoping estableció una fecha límite de dos años para las negociaciones entre China y Gran Bretaña acerca del retorno de Hong Kong al país asiático y afirmó que en caso de no alcanzar un acuerdo su país llevaría a cabo acciones unilaterales.
En el décimo aniversario del retorno de Hong Kong a la soberanía de China, Zhou Nan, negociador jefe del país asiático en las negociaciones con Gran Bretaña, recuerda en una entrevista con Xinhua el papel de Deng y las decisiones clave del difícil proceso.
Zhou señaló que Deng subrayó que su país deseaba resolver la cuestión de Hong Kong de manera pacífica, pero si no se alcanzaba algún tipo de acuerdo en dos años, China tomaría una decisión unilateral.
"No esperamos problemas durante la transición. Si Hong Kong experimenta agitación debemos reconsiderar forzosamente la fecha límite y los métodos, es decir, no esperaremos hasta 1997 y resolveremos la cuestión en términos no pacíficos", llegó a afirmar un decidido Deng.
Durante las negociaciones, uno de los acontecimientos más decisivos fue la primera reunión que Deng mantuvo con la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher en Beijing en septiembre de 1982, sostuvo Zhou, quien fue ocupó el cargo de viceministro de Relaciones Exteriores de China en los años 80 y director de la filial de la Agencia de Noticia de Xinhua en Hong Kong durante el periodo 1990-1997.
"Se trató de una reunión de toma y daca", comentó Zhou. La parte británica deseaba transferir nominalmente la soberanía de Hong Kong, pero mantener el derecho administrativo a la región. En cambio, Deng manifestó que no existía ningúna posibilidad de la continuidad de los británicos," recordó el diplomático.
"Ya hemos esperado mucho tiempo y el pueblo chino tiene confianza en que el gobierno tomará la decisión correcta. Si Hong Kong no retorna a la madre patria en 1997, seremos considerados traidores y deberemos dimitir automáticamente".
Además, según Zhou, Deng manifestó su fuerte oposición al establecimiento de una comisión británica de alta categoría en Hong Kong.
Cuando las negociaciones sino-británicas se centraron en lo que ocurriría hasta 1997, Deng subrayó que los británicos no debían disminuir los ingresos de Hong Kong, debilitar su moneda ni fomentar el retiro de capital y dejar una gran déficit financiero para el nuevo gobierno de Hong Kong, dijo Zhou.
Siguiendo las instrucciones de Deng, China se adhirió a sus principios mientras mantuvo cierta flexibilidad y, tras superar numerosos obstáculos, alcanzó un acuerdo con Gran Bretaña en septiembre de 1984, poco antes de la fecha límite establecida.
Durante la elaboración de la Ley Básica de Hong Kong, uno de los asuntos clave fue decidir el futuro sistema político Hong Kong. Deng afirmó que Hong Kong no debía copiar completamente los sistemas occidentales y que el sufragio universal debía establecerse en forma gradual.
Zhou manifiestó que las instrucciones de Deng todavía desempeñan un importante papel en la actualidad.
"Las experiencias de los diez años transcurridos desde el retorno de Hong Kong a su madre patria muestra que el principio de 'un país, dos sistema' es viable", remarcó Zhou.(xinhua)
25/06/2007