Joven comunista chino desean compartir oportunidades de desarrollo con el mundo |
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Xu Benyu, de 25 años y uno de los delegados más jóvenes al actual congreso del Partido Comunista de China (PCCh), ya ha reservado el billete de avión a Zimbabue, aún antes de la clausura del importante evento que se convoca cada cinco años.
El joven chino continuará enseñando el idioma de su país en Harare (Zimbabue) como voluntario, sólo pocos días después de participar en la elección del nuevo comité central del PCCh y revisar las enmiendas a los Estatutos del Partido en Beijing, la capital china.
"China aboga por un mundo armonioso en la escena internacional y se esfuerza por construir una sociedad armoniosa en el país. Desde mi punto de vista, la armonía significa el reparto equilibrado de las oportunidades de desarrollo", indicó el estudiante de posgrado de la Universidad Agrícola Huazhong (Centro de China), con sede en la central ciudad de Wuhan.
Xu ya era una figura famosa por su contribución a la educación en las regiones rurales de China antes de ser elegido como delegado al congreso del Partido. Pese a grandes dificultades sirvió durante dos años como voluntario en dos remotas escuelas rurales que incluso no tenían electricidad, enseñando a los niños sus primeros cursos de inglés, música y educación física.
"Compartir las oportunidades de desarrollo y hacer frente en común a los diversos retos en fomento de la noble causa de la paz y el desarrollo de la humanidad es algo que concierne a los intereses fundamentales de los pueblos de todos los países del mundo, y también constituye su anhelo común", manifestó Hu Jintao en su informe político pronunciado en la ceremonia inaugural del congreso.
Xu y otros 14 jóvenes voluntarios llegaron a Zimbabue en enero para convertirse en el primer grupo del compromiso de Hu, quien anunció, en el Foro de Cooperación China-Africa, celebrado el año pasado, que entre otras medidas para fortalecer la cooperación con ese continente, China enviaría 300 voluntarios a Africa.
Con el desarrollo de las relaciones sino-africanas, cada vez más africanos buscan oportunidades de negocios en el país asiático. Algunos de los estudiantes de Xu en Harare aprenden del chino porque desean comprar artículos de la pequeña pero famosa ciudad china de Yiwu.
China empezó a mandar a jóvenes voluntarios al exterior desde 2002, y al concluir enero, cerca de 200 ya habían sido enviados. Xu dijo que decidió convertirse en uno de ellos tras leer los reportajes en la prensa.
"Deseo jugar mi papel para ayudar a la gente a compartir las oportunidades para el desarrollo", manifestó Xu. (Xinhua) 19/10/2007
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