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Dada la fuerte presión para controlar el consumo de energía, la máxima legislatura de China empezó a discutir ayer una enmienda que señala que el trabajo realizado por los funcionarios de gobierno locales para la conservación de energía debe ser integrado en la evaluación de su desempeño político. La iniciativa de enmienda a la Ley sobre Conservación de Energía, presentada a los legisladores ayer para la segunda lectura, incluye varias revisiones y modificaciones en su terminología en relación con la primera lectura de junio de este año.
"La manera en que los objetivos de conservación de energía sean alcanzados formará parte de la calificación del desempeño de los gobiernos locales y sus líderes", se indicó en la enmienda.
Los estándares locales para la conservación de energía en la industria de la construcción deben ser más estrictos que los establecidos por el gobierno central y las asociaciones industriales, pues la conservación de energía en los edificios está estrechamente vinculada con la situación geográfica local, agregó.
Los estándares locales pertinentes "deberán ser enviados a los departamentos de gabinete pertinentes para los registros", añadió la enmienda.
"Revisar la actual ley de conservación de energía es necesario y la iniciativa de enmienda es básicamente viable", dijo el comité legal de la Asamblea Popular Nacional en una explicación escrita.
De conformidad con el plan quinquenal que concluirá en el 2010, China prometió reducir el consumo de energía por unidad del producto interno bruto (PIB) en un 20 por ciento, o cuatro por ciento al año. Pero de hecho el consumo bajó el año pasado en 1,23 por ciento.
La iniciativa, con casi el doble de artículos que la versión original, detalla medidas para evitar el desperdicio de energía, mejorar la eficiencia enegética y reducir las emisiones contaminantes.
Además señala que las ciudades chinas sustituirán de manera gradual los sistemas de calefacción anticuados con sistemas más modernos que puedan ser regulados de manera individual.
De acuerdo con estadísticas oficiales, la construcción representó en el 2005 el 27,5 por ciento del consumo total de energía, el transporte representó el 16,3 por ciento y los edificios gubernamentales el 6,7 por ciento.
China ha construido 1,060 millones de metros cuadrados de edificios eficientes en términos de energía, pero la cifra representa sólo el siete por ciento de la superficie total de piso de los edificios existentes en la zona urbana de China, indicaron estadísticas del Ministerio de Construcción.
Otras medidas para el ahorro de energía incluyen el control estricto de la temperatura en el interior de los edificios públicos y restricciones en cuanto a las luces decorativas en los edificios grandes.
A principios de junio, el Consejo de Estado, o gabinete, emitió una circular en la que ordenó que la temperatura de todas las habitaciones públicas con aire acondicionado de los edificios de gobierno debía mantenerse en 26 grados Celsius, no menos.
La iniciativa indica además que el gobierno chino alienta el desarrollo, producción, venta y uso de vehículos favorables para el medio ambiente y de nuevos tipos de automóviles impulsados por nuevos combustibles limpios en un intento por ahorrar energía y reducir las emisiones.
La iniciativa de enmienda podría ser sometida a votación durante la sesión de cinco días.(Xinhua) 25/10/2007
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