China y Reino Unido tratan de reducir emisiones mediante el secuestro de carbono |
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China y Reino Unido lanzaron el día 20 un proyecto conjunto para reducir las emisiones de dióxido de carbono en las centrales térmicas chinas mediante la utilización de tecnologías de captura y secuestro de carbono.
La iniciativa, denominada "Near Zero Emissions Coal Initiative" (iniciativa para reducir casi a cero las emisiones derivadas del carbón), es fruto de la colaboración entre el Ministerio chino de Ciencia y Tecnología y el gobierno británico. Su objetivo es reducir el dióxido de carbono emitido por instalaciones alimentadas por carbón, entre ellas las centrales termales, hasta prácticamente eliminar tal emisión en 2020.
De acuerdo con el comunicado de prensa emitido por el ministerio, el proyecto contará con una primera etapa en la que los dos implicados realizarán investigaciones sobre la viabilidad de la introducción de tecnologías de captura y secuestro de carbono en China, para después iniciar un proyecto de aplicación piloto. La cartera china, no obstante, no ha confirmado un calendario concreto.
La tecnología de captura y secuestro de carbono es aún muy reciente y continúa en proyectos en pruebas. No obstante, sus defensores consideran que cuenta con un gran potencial para contribuir a ralentizar el cambio climático.
La aplicación de estas tecnologías supondría la captura del dióxido de carbono generado por la combustión de combustibles fósiles antes de que éste alcance la atmósfera y depositarlo bajo tierra evitando que suba a la superficie.
Las investigaciones realizadas hasta el momento señalan que el secuestro de carbono permitiría reducir las emisiones de dióxido de carbono de las centrales térmicas en al menos un 85 por ciento.
Diversos proyectos similares tienen lugar en otros lugares del planeta. El pasado octubre Estados Unidos lanzó tres proyectos para realizar pruebas a gran escala para el secuestro de al menos un millón de toneladas de dióxido de carbono en depósitos salinos a gran profundidad. Los proyectos cuentan con un presupuesto de 197 millones de dólares y una duración de diez años.
El proyecto sino-británico es parte de las medidas acordadas en la Cumbre UE-China de 2005, en la que la Unión Europea y China firmaron una declaración conjunta en materia de cambio climático para establecer un modelo de colaboración que permita una mayor cooperación y diálogo en materia de energías limpias y desarrollo sostenible.
China, la tercera economía del planeta, con un crecimiento económico que este año podría situarse en el 11,3 por ciento, es el segundo mayor emisor de dióxido de carbono del planeta.
No obstante, el país más poblado del planeta mantiene sus emisiones per cápita muy por debajo de la media mundial y en niveles que apenas suponen un 8 por ciento de las registradas en Estados Unidos.
China es uno de los países firmantes del Protocolo de Kioto, el cual exige a los países desarrollados una reducción de sus emisiones de dióxido de carbono del 5,2 por ciento entre 2008 y 2012 con respecto a los datos de 1990.
El cambio climático y la eficiencia energética se encuentran entre las prioridades del gobierno chino, que está adoptando toda una serie de medidas de carácter ecológico, como el establecimiento de una oficina exclusivamente dedicada a estas cuestiones liderada por el primer ministro Wen Jiabao.(Xinhua) 21/11/2007
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