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A fin de fortalecer los trabajos relativos a la seguridad en el trabajo y de impulsar en profundidad la lucha contra la corrupción, la Comisión de Control Disciplinario del Comité Central del Partido Comunista, máximo órgano de dicho Comité encargado del mantenimiento de la disciplina, ha publicado en fecha reciente nuevos reglamentos al respecto. En estos se endurecen y detallan con mayor precisión las sanciones disciplinarias del Partido Comunista, incluidas las que se impondrán a los responsables de accidentes laborales. En una rueda de prensa ofrecida el día 20, la citada comisión transmitió dos importantes informaciones: la primera es que el Partido seguirá completando su sistema de sanciones internas; y la segunda, que el Gobierno chino ha establecido un mecanismo judicial adecuado a la realidad nacional para investigar a quién corresponde exigir responsabilidades en los accidentes debidos a la falta de seguridad en el trabajo e imponerle las correspondientes sanciones.
Según las estadísticas, en los primeros once meses de este año, el número de accidentes laborales descendió un 13,8% con respecto al mismo periodo del año pasado, manteniéndose así la tendencia a la baja iniciada cinco años atrás. Sin embargo, el Gobierno chino sigue considerando preocupante la situación nacional de la seguridad en el trabajo. Ello se debe a que, hace ya tiempo, comprendió que las causas de los accidentes laborales no hay que buscarlas únicamente en la modalidad de desarrollo, el aumento a ciegas de la producción por parte de las empresas y otros factores. Actuando en consecuencia, el Gobierno empezó a conceder suma importancia a las causas humanas de dichos accidentes, ha seguido endureciendo las sanciones imponibles a las vulneraciones de las leyes y los reglamentos, y no ha dejado de investigar y exigir responsabilidades a los encargados de la seguridad en el trabajo. La reciente publicación de los nuevos reglamentos en este campo ha sido considerada una manifestación concreta de la línea de actuación seguida por China. Gang Yisheng, subsecretario de la Comisión de Control Disciplinario del Comité Central del Partido Comunista, comentó al respecto:
"Esta es la primera vez que nuestra Comisión formula estipulaciones concretas acerca de cómo aplicar los reglamentos sobre las sanciones disciplinarias que el Partido impondrá a los responsables de actos ilegales en sectores específicos. La formulación de nuevos reglamentos representa al mismo tiempo la prolongación y el perfeccionamiento del sistema interno de sanciones vigente dentro del Partido. La publicación y aplicación de estos reglamentos cumplirá una importante función en la intensificación de los trabajos relacionados con la seguridad en la producción; el castigo de los delitos cometidos en este terreno; la profunda promoción de la lucha contra la corrupción; y la garantización de la seguridad y el bienestar de las masas populares.
Los nuevos reglamentos, dividos en diez artículos, abarcan en general una decena de delitos relacionados con la seguridad en el trabajo y treinta métodos de demostración, incluidos los abusos de autoridad de quienes intervienen en la investigación de los accidentes, así como la expedición ilegal de certificados de seguridad en el trabajo. Gang Yisheng añadió que con ello se ha querido delimitar claramente las responsabilidades en más esferas y se ha elevado la eficacia de las sanciones.
Li Yizhong, director de la Oficina Nacional de Seguridad Laboral, valoró muy favorablemente estos reglamentos, ya que en ellos se destacan los puntos clave de los actuales trabajos:
"Los nuevos reglamentos son un complemento de los anteriores. Entre unos y otros se ha establecido un cuerpo legislativo para la investigación de los accidentes laborales y la exigencia de responsabilidades, que una vez determinadas se castigan con las sanciones estipuladas por la Comisión de Control Disciplinario del Partido, el Gobierno y el Cógido Penal.
Para Li Yizhong, estos reglamentos proporcionan al Partido una nueva arma para combatir las irregularidades detectadas en su seno. En cuanto a su aplicación, manifestó que hay que castigar severamente los casos de corrupción relacionados con la seguridad en la producción, incluidos los sobornos, la prevaricación y la negligencia. Asimismo, es necesario establecer y completar un mecanismo para corregir los errores, exigir responsabilidades e imponer sanciones.
Li Yizhong reveló que en el 2008 uno de los trabajos más importantes de la Oficina Nacional de Seguridad Laboral será el de la gestión de los peligros ocultos. (CRI) 21/12/2007
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