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III. Sobre los derechos civiles y políticos
La libertad y los derechos de los ciudadanos han venido viéndose marginalizados en Estados Unidos.
La Cámara de Representantes y el Senado del Congreso de Estados Unidos aprobaron la Ley para la Protección de Estados Unidos 2007, el 3 y el 4 de agosto del mismo año respectivamente. Esta ley permite a la administración estadounidense espiar las conversaciones de sospechosos terroristas en Estados Unidos sin una autorización de la corte. Además, permite a los servicios de inteligencia mantener bajo vigilancia electrónica las comunicaciones digitales entre sospechosos terroristas fuera del país norteamericano, si éstas son transmitidas a través del país ( The so-called Protect America Act, http://public.findlaw.com, 10 de agosto de 2007). De acuerdo con un reportaje publicado por The Washington Post el 10 de marzo del mismo año, el FBI obtuvo de manera indebida la información personal de más de 52.000 personas sin la supervisión de la corte, mediante el uso de Cartas de Seguridad Nacional de 2003 a 2005. Verizon Communications, la segunda mayor compañía de telecomunicaciones de Estados Unidos, reveló que el FBI le pidió proporcionar información para identificar no sólo a las personas que realizaron una llamada, sino también a toda la gente a que los clientes llamaron. Desde enero de 2005 a septiembre de 2007, Verizon proporcionó información a las autoridades federales en 720 ocasiones "bajo el argumento de ser una emergencia". Los archivos incluyen direcciones de protocolo de Internet y datos telefónicos. En ese periodo, Verizon entregó información en un total de 94.000 ocasiones a las autoridades federales protegidas con un comparendo o una orden de la corte. La información fue utilizada principalmente en un rango de investigaciones criminales incluidas las antiterroristas (The Washington Post, 16 de octubre de 2007). En agosto de 2007, Mike McConnell, director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, reveló que menos de 100 personas dentro de su país son supervisadas con la autorización de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera. Sin embargo, dijo, miles de personas fuera del país son supervisadas (AP, 23 de agosto de 2007). El FBI destinaría 1.000 millones de dólares para construir la mayor base de datos informatizada de características físicas de personas del planeta, llamada Identificación de Próxima Generación, un proyecto que le daría al gobierno estadounidense habilidades sin precedentes para identificar individuos en Estados Unidos y el extranjero. El uso creciente de biometría para la identificación ha generado cuestiones sobre la capacidad de los estadounidenses para evitar exámenes profundos no deseados (FBI Prepares Vast Database of Biometrics, The Washington Post, 22 de diciembre de 2007). Las estadísticas muestran que la captura de información y vigilancia electrónica ilegal del gobierno ha puesto la información personal sensible de millones de personas en riesgo. Tan sólo en 2006 fueron encontradas 477 violaciones en las bases de datos del gobierno. Se informó que más de 162 millones de archivos habían sido perdidos o robados en 2007, cifra que triplicó los 49,7 millones que se declararon como extraviados en 2006 (Página web de USA Today, 10 de diciembre de 2007). En julio de 2007, el Departamento de Seguridad Nacional asignó más de cuatro millones de dólares para instalar 175 cámaras de vídeo en las calles de las ciudades de Saint Paul, Madison (en el estado de Wisconsin) y Pittsburgh. También destinó centenares de millones de dólares para instalar nuevos sistemas de vigilancia en todo el país, aumentando con ello la percepción de una "sociedad vigilada" (The Boston Globe, 12 de agosto de 2007).
El derecho de los trabajadores a sindicarse ha sido restringido en Estados Unidos. Se informó que el número de miembros de sindicatos disminuyó en 326.000 en 2006, con lo que el porcentaje de empleados afiliados a sindicatos descendió del 20% en 1983 al 12% en la actualidad. La resistencia de los patrones impidió al 53% de los trabajadores no sindicados incorporarse a un sindicato ( Sharp Decline in Union Members in ''06, The New York Times, 26 de enero de 2007). De acuerdo con un informe de Human Rights Watch, cuando las tiendas Wal-Mart enfrentaron el proceso de sindicación, la compañía infringió la ley con frecuencia, por ejemplo, escuchando a hurtadillas a los trabajadores, utilizando cámaras de vigilancia para observar sus actividades y despidiendo a aquéllos que estaban a favor de los sindicatos (Report Assails Wal-Mart Over Unions, The New York Times, 1 de mayo de 2007).
En Estados Unidos, el dinero es la "leche materna" de la política, mientras las elecciones son "juegos" de los adinerados, destacando la hipocresía de la democracia norteamericana, lo cual puede corroborarse en las elecciones presidenciales de 2008. El " umbral financiero" para participar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos se ha vuelto cada vez más alto. Al menos 10 de los 20 candidatos de los grandes partidos que están buscando la presidencia en las elecciones generales en 2008 son millonarios, de acuerdo con un reportaje de EFE publicado el 18 de mayo de 2007. Por su parte, AFP informó el 15 de enero de 2007 que las elecciones presidenciales de 2008 sería las más costosas en la historia. Los gastos de la última campaña presidencial en 2004, considerada la cúspide en su momento, fueron de 693 millones de dólares. Se estima que los gastos totales de este año se aproximarán a los 1.000 millones de dólares, y la revista Fortune elevó recientemente su proyección de los gastos totales a 3.000 millones. Un importante candidato presidencial del Partido Demócrata reunió un total de 115 millones de dólares en 2007, mientras otro candidato también importante del mismo partido recaudó 103 millones. A su vez, un candidato republicano declaró que su campaña tuvo 12,7 millones de dólares, mientras otro aspirante a la Casa Blanca del mismo partido, un acaudalado hombre de negocios, informó de que usó 17 millones en la suya. The New York Times informó el 26 de noviembre de 2007 que frente a las desmesuradas diferencias con los Demócratas en la recaudación de fondos, los funcionarios del Partido Republicano han reclutado agresivamente candidatos adinerados que pueden gastar grandes sumas de su propio dinero para financiar sus campañas por las elecciones del Congreso. Algunos republicanos de buena posición económica ya han invertido cada uno de 100.000 a un millón de dólares. En el distrito electoral número 20 de Nueva York, se estimó que cada candidato gastaría por lo menos tres millones de dólares.
Esta "carrera de dinero" ha permeado varios tipos de elecciones en Estados Unidos. De acuerdo con cifras de instituciones pertinentes, en los años 2005 y 2006, los candidatos de las cortes superiores estatales reunieron más de 34 millones de dólares a través de donaciones para sus campañas. En una campaña en Pennsylvania para elegir a dos nuevos miembros de la Corte Suprema Estatal, los candidatos judiciales rompieron récords de recaudación de fondos, consiguiendo 6.8 millones de dólares (USA Today, 5 de Noviembre de 2007). Después de ganar las elecciones, algunos miembros del Congreso procuraron garantizar los intereses de los donantes de su campaña. De acuerdo con una nota publicada por The Washington Post el 10 de diciembre de 2007, el monto de las asignaciones que el líder de la Mayoría de la Cámara de Representantes patrocinó en los proyectos de gastos del Congreso para 2008, tanto individualmente como con otros legisladores, alcanzó los 96 millones de dólares. Una asignación sola llegó a 9. 8 millones de dólares. Dichas asignaciones de fondos incluyen muchas que beneficiarían a los donantes de su campaña. Cuando el proyecto de gastos de 471.000 millones de dólares del Pentágono fue aprobado en noviembre de 2007, un legislador del estado de Pennsylvania dijo en una emisión noticiosa que él había ayudado a garantizar ocho millones de dólares en financiación para siete compañías en su distrito en el área de Pittsburgh, incluidas las compañías que contribuyeron a su campaña. Además, 20 nuevos miembros del Congreso aseguraron asignaciones para grupos de intereses especiales. La financiación fluctúa entre ocho millones y 18 millones de dólares ("Earmarks" Analysis Shows Money Follows Power, USA Today, 12 de diciembre de 2007).
Para buscar más sus intereses, algunas compañías han pagado viajes de algunas de las importantes personalidades políticas y otros empleados del gobierno. Los archivos muestran que legisladores aceptaron viajes gratuitos por un valor acercano a 1, 9 millones de dólares durante los primeros ocho meses de 2007, más que en todo 2006 (Limits Don''t Slow Trip Perks for U.S. Lawmakers, USA Today, 24 de octubre de 2007). Según otra nota publicada por este mismo periódico el 23 de agosto de 2007, en una revisión de más de 600 informes de viajes de funcionarios del gobierno federal durante un periodo de 12 meses, se encontró que más de 200 viajes fueron financiados por compañías o grupos de negocios relacionados. La jefa de la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo y su predecesor realizaron desde 2002 cerca de 30 viajes que fueron pagados en su totalidad o en partes por asociaciones de negocios o fabricantes de productos. Los gastos totalizaron los 60.000 dólares.
La administración norteamericana manipula a la prensa. El 23 de octubre de 2007 la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias deEstados Unidos celebró una conferencia de prensa acerca de los descontrolados incendios en California. Un total de seis preguntas fueron realizadas durante 15 minutos durante la ocasión donde los miembros de la agencia posaron como reporteros. La noticia fue transmitida al aire por las estaciones de televisión estadounidenses. Después de que The Washington Post reveló la farsa, la agencia trató de defenderse por representar esa sesión de información (FEMA Official Apologizes for Staged Briefing With Fake Reporters, The Washington Post, 27 de octubre de 2007). Cuando la soldada rasa Jessica Lynch y el hermano del desaparecido ranger del ejército Pat Tillman estaban testificando ante el Congreso el 24 de abril, desacreditaron al Pentágono por convertir la desastrosa experiencia de ella y de Pat Tillman en cuentos de falso heroísmo y criticaron severamente a la administración norteamericana por mentir sobre el incidente (The Times, 25 de abril de 2007).
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