Ciudadanos chinos apoyan medidas adoptadas por el Gobierno para restablecer el orden social en Lhasa |
|
Los actos violentos ocurridos recientemente en Lhasa, capital de la Región Autónoma del Tíbet, han acaparado la atención de los ciudadanos, quienes han expresado su apoyo a las medidas adoptadas por el Gobierno para impedir la violación de la ley, la comisión de delitos y restablecer el orden social, reclamando el castigo para los infractores de conformidad con la legalidad vigente.
Ngapoi Ganqen Puntsok, un joven de etnia tibetana que trabaja en Beijing, dijo a Xinhua que una gran mayoría de tibetanos aspira a una vida tranquila y que quienes cometieron las agresiones, destrozos, saqueos e incendios intencionados, no representan, en absoluto, a los numerosos compatriotas tibetanos.
Fan Jingjing, empleada de un banco, se mostró indignada con los actos violentos cometidos por un reducido número de individuos. En su opinión, las medidas tomadas por el Gobierno para sofocar la violencia fueron muy necesarias ya que la salvaguarda de la estabilidad social es una responsabilidad del gobierno.
Según las estadísticas publicadas por el Gobierno de la Región Autónoma del Tíbet, en las revueltas, 18 civiles inocentes murieron a manos de los infractores, 120 viviendas fueron devoradas por los incendios y 908 establecimientos comerciales fueron saqueados, incendiados y destruidos. Asimismo, 7 escuelas y 5 hospitales resultaron dañados. Las pérdidas económicas directas ascienden a unos 250 millones de yuanes. (CRI) 24/03/2008
|