Los disturbios de Lhasa constituyen un atropello de los derechos humanos de las etnias del Tíbet |
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En un comentario publicado el miércoles por la Agencia de Noticias Xinhua se afirma que los disturbios ocurridos en Lhasa constituyen un atropello de los derechos humanos de todas las etnias de la región autónoma del Tíbet.
Los verdaderos objetivos de la camarilla del Dalai Lama, ocultos bajo una pretendida defensa de los derechos humanos, son la independencia del Tíbet y la restauración de un régimen feudal de servidumbre caracterizado por la fusión de los poderes político y religioso, señala el comentario, en el que se advierte que el triunfo de esta intriga sería desastroso para los derechos humanos de los tibetanos y que las maquinaciones de un reducido grupo incitado por motivos ocultos nunca podrá dar marcha atrás a la historia.
En otro comentario publicado por la misma agencia, se afirma que ya es hora de que la camarilla de Dalai Lama abandone su cantinela sobre "la destrucción de la cultura tibetana".
Como se recuerda en este segundo comentario, antes de la reforma democrática del Tíbet, el 95 % de su población eran siervos y esclavos sin ningún derecho, ni siquiera el derecho a la educación y la cultura. A lo largo de los cincuenta años transcurridos desde que se llevó a cabo dicha reforma, sobre la base de los principios de heredar lo tradicional y mantener las características de la etnia tibetana, su cultura no ha dejado de protagonizar constantes avances. Además de haber abolido el sistema de los señores feudales, minoría que monopolizaba la cultura tibetana, la reforma democrática concedió a los miembros de esta etnia el derecho a heredarla, desarrollarla y compartirla.(CRI) 27/03/2008
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